Dietas Nutrición

5 razones por las que puede fallar tu dieta

Conoce las siguientes 5 razones por las que podría estar fallando tu dieta

Esta es una pequeña lista de los inconvenientes que solemos encontrar a la hora de llevar una dieta o pretender modificar los hábitos de alimentación que llevamos. Fácilmente puede ampliarse esta lista dependiendo de la personalidad, el tipo de dieta y metablismo, como así también la edad, entorno social, lugar y época del año en que se quiera comenzar con un plan de dietas saludable, pero los puntos nombrados abarcan en general los principales obstaculos que se presentan a la hora de llevar a cabo una dieta.

El cuerpo se rebela:

Dietas drásticas o muy restringidas pueden provocar cambios de humor, dolores de cabeza, fatiga física y mental, irritabilidad, problemas digestivos y confusión mental. Nadie quiere sentirse de esa forma, así que cambia la dieta para mejor y sentirás justo lo contrario: energía, bienestar y lucidez.

Pasar hambre:

Sentir hambre cinco minutos después de haber comido, o una hora después, no es necesario mantener las curvas. En realidad, el hambre crónico indica que la dieta no está balanceada, lo que puede ocasionar que tu cuerpo conserve más energía y dificulte la pérdida de peso.

Perder de vista el objetivo:
El control de peso a largo plazo es un compromiso de vida. El hecho de no encontrar una manera de cometer pequeños “pecados” es la principal razón por la que las personas acaban engordando y adelgazando, en el eterno efecto acordeón. Ello ocurre porque intentar ser perfecto todo el tiempo lleva a sentimientos de privación, resentimiento y hasta rabia y depresión.

No dejes de leer:
Hummus de Berenjena con especias

Presión social
Comentarios como “si no te hace falta adelgazar” o “con lo flaca que estás” son escuchados con frecuecia por quien está intentando llevar una alimentación más sana. Siendo así, algunas personas acaban sintiéndose culpables. Un estudio mostró que amigos que comen juntos consumen más comida porque sienten una especie de “permiso” para comer en exceso.

Emociones
Desde niños nos programan para alimentarnos social y emocionalmente. Celebramos fechas con comida, la usamos como una forma de afecto. Un día terrible en el trabajo o una promoción rápidamente son “convertidos” en comida.