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Coco: cómo hacer harina, crema y leche con este saludable fruto

CREMA DE COCO.

Paso 1.– Triturar en la licuadora coco con agua tibia, durante 4 segundos aproximadamente, hasta que se mezclen bien.

Paso 2.– Colar la mezcla en un colador de tela o de malla muy fina y filtrar sobre un bol, exprimiendo la tela o apretando los restos sólidos con las manos en el colador de malla fina. Terminado este proceso habrás obtenido leche espesa.

Paso 3
.- Si vuelves a colocar los restos sólidos en la licuadora añadiendo nuevamente 600 ml. de agua tibia y repites el proceso anterior, obtendrás leche más clara. La mezcla de ésta con leche espesa es la leche llamada común.

Paso 4.– La crema o leche muy espesa se logra dejando refrigerar la leche espesa (primer paso) durante 2 horas. En la supercie se forma la crema y el fondo la leche descremada.

LECHE DE COCO

Básicamente la leche de coco se obtiene exprimiendo la pulpa rallada del coco y añadiéndole agua. Aunque como todo tiene su truco.

Paso 1.– Abrir el coco. Dando unos pocos y fuertes golpes conseguiremos agrietarlo, entonces el agua de su interior la podemos reservar. Para ello hay poner el coco encima de un vaso y dejar que salga.

 Paso 2.– Después terminaremos de abrir el coco y separaremos la carne de la cascara de la semilla. Lo suyo, con esta carne sería rallarla o separarla con un cepillo de púas. Pero al hacerlo de esta manera podemos cortarla en trocitos pequeños.


Paso 3.– Metemos la carne de coco en un vaso para triturarlo con la batidora o picadora, licuadora o cualesquier procesador que muela muy bien este tipo de alimentos. Y poco a poco le vamos añadiendo el agua, batiendo. Veremos como se hace una masa algo espesa. Esto se debe a la mezcla del aceite del coco y el agua.

Paso 4.- Dejamos reposar un rato y nos disponemos a filtrar la preparación. Con un chino y una cuchara apretamos bien la carne rallada hasta que quede bien seca. De esta forma, hemos obtenido nuestra leche de coco, que nos servirá en un infinidad de preparaciones.

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Bien, ahora tenemos las diferencias con la forma tradicional, e incluso con las distintas “leches” que se pueden sacar del coco.

Podemos sacar dos leches. La llamada “primera leche” se obtiene rallando la carne de coco y utilizando una estameña (un trapo de cocina muy similar a una gasa), se exprime y  ese primer liquido que se obtiene es muy espeso y en algunos casos se obtiene bastante poco.

Llegamos entonces al segundo tipo de leche, “segunda leche” o leche clara. Se añade varias veces agua y se van exprimiendo con la estameña. En el sudeste asiático, son las mujeres las encargadas de elaborar la leche de coco y son tan expertas que lo hacen simplemente con las manos.

Una receta profesional nos puede pedir los dos tipos de leche, empezaremos usando la segunda leche y al finalizar el plato le daremos el toque de la primera leche con un hervido final.

Al dejar reposar la leche obtenida, veremos que se separa y se forma una capa más espesa, denominada “nata de coco”, en algunos casos se le llama crema de coco.

También podemos obtener leche de coco, de un coco rallado seco (pero no de un coco rallado y tostado), simplemente debemos añadir agua y dejar reposar 30 minutos a que se hidrate de nuevo.

HARINA DE COCO.

 Una vez hecha tu leche de coco, la pulpa restante que usaste para prepararla,  te puede servir para hacer tu harina de coco.

Paso 1: Precalienta el horno a temperatura max. 100ºC, es preferible hacerla a temperatura baja para que no se cocine y solo se deshidrate, el calor puede ser arriba y abajo (así puedes aprovechar el horno para hornear otros platos), pero vamos a colocar la bandeja lo más abajo posible (mejor no la apoyes en el suelo del horno se quemaría).

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Paso 2: Pon la pulpa de coco en la bandeja del horno de manera que quede lo más extendida posible y deja que se vaya haciendo. El tiempo depende de lo bien desgrasada que esté la pulpa que usas y también de la calidad del coco que uses.

Paso 3: Pasados 20 minutos puedes probar a tocarla y asegurarte que esté seca, pero cuanto más tiempo la tengas desecando en el horno, más tiempo podrás almacenarla luego sin que esté húmeda. Puedes llegar a tenerla 3h y no hay problema de que se queme o carbonice.

Paso 4: Una vez esté seca es momento de sacarla del hono y dejar que enfríe un poco antes de molerla.

También es un buen momento para pasear la bandeja por casa, el aroma del coco horneado es delicioso.

Paso 5: Vamos a moler la pulpa seca hasta conseguir una textura harinosa, la textura final depende un poco de para qué vayas a usarla, en bizcochos y pasteles es mejor muy fina, para rebozados es preferible más gruesa, esto ya depende de tu gusto.

Extras:

– Una vez molida se almacena cómo cualquier otra harina, tiene un delicado aroma dulce, eso evitará que añadas edulcorante a tus bizcochos, no olvides que esta harina ya trae azúcar de serie.
– A la hora de espesar salsas no es muy efectiva, pero funciona perfectamente en masas de hornear (bizcochos, pizza, magdalenas) y suma ventajas si la mezclas con otras harinas.
– Al no tener gluten vamos a necesitar clara de huevo para que se mantenga unida una vez horneada.
– Puedes hacerla con especias (curry, ajo, perejil) si vas a usarla en platos salados. Usa canela y vainilla para tus recetas dulces.
– A pesar de tener azúcar no estimula tu insulina debido a la gran cantidad de fibra que aporta que hará que sean digeridos muy lentamente.