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Cómo dejar ser a tu pareja sin miedos ni celos

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En las relaciones de pareja es inevitable que con el tiempo nos comparemos con la persona que está a nuestro lado y allí comienzan los celos.

Comparamos nuestros trabajos, nuestra forma de vestir, nuestras amistades, hasta nuestra forma de comer. ¿Qué ocurre cuando no nos gusta su forma de ser? Surgen los miedos, la envidia, la ansiedad, y posteriormente los celos Es por ello que debemos aprender a controlar nuestros sentimientos, comprendiendo que nosotros también tenemos cosas que no le gustan a nuestra pareja y que las acepta por lo que siente.

Replantearnos nuestros celos

Antes de sentarnos a hablar con nuestra pareja sobre los celos que sentimos, debemos hacer un pequeño ejercicio de autoconciencia: ¿Qué es lo que nos molesta exactamente? ¿Es tan malo como pensamos? ¿Nosotros nos comportamos mejor? ¿Qué me provoca celos realmente?

Muchas preguntas que pasamos por alto, produciendo que lo que iba a ser una tranquila conversación donde le expondríamos lo que no nos gusta de su comportamiento o nos provoca celos, pase a ser una de las peores discusiones posibles en una pareja.

Seamos más concretos: podemos estar completamente equivocados en la forma en que valoramos a nuestra pareja. Puede que no nos haya gustado que estas últimas semanas hablase con esa persona que sospechamos que anda detrás de ella, pero eso no significa que le esté dando la oportunidad de nada por ser simpática y esto no debe justificar los celos.

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Más allá, puede haber mil motivos en contra de esos celos súbitos que sentimos, ignorándolos todos incluso cuando son obvios para la mayoría de personas.

Controlar los celos

Hemos comprendido exactamente cómo nos sentimos, llegando a la conclusión objetiva de que a pesar de dejar ser a nuestra pareja como ella quiere sentimos celos. Más que reducir el miedo o dejar de ser celoso debemos aprender a eliminar la ansiedad que sentimos. No sirve de nada que dejemos de pensar en lo que puede estar haciendo fuera con otras personas cuando nuestro cuerpo sigue mostrando lo nerviosos que estamos.

Una estrategia simple pero efectiva es tratar de ocupar la mente con otras cosas. Cuanto más complicada y absorbente sea la tarea en la que nos impliquemos menos nos costará reducir con el tiempo nuestros celos, dejando de tener miedo por perderla o creyendo que ella se comporta de esa manera aposta para fastidiarnos.

Es fundamental evitar el contacto cuando sufrimos una fuerte ansiedad. Acercarnos de esta forma producirá las dolorosas discusiones donde decimos lo primero que se nos pasa por la cabeza, arrepintiéndonos inmediatamente con el daño ya hecho.

Tú también puedes ser tú mismo

Si nuestra pareja quiere mantener su forma de actuar sabiendo que no hace mal, ¿Por qué nosotros debemos cambiar la nuestra? Solo necesitamos estar seguros de que no nos equivocamos en lo que hacemos, controlando siempre que no produzcamos los mismos miedos y celos que tanto nos comen por dentro. Una buena forma de verlo es simplemente observando lo que nos molesta a nosotros, el mejor medidor para evitar repetirlo por nuestra cuenta.

Debemos tener en cuenta en este punto que podemos excedernos afectando al comportamiento de nuestra pareja. Si nos ve muy ‘liberales’ puede entender que nuestra relación es de un estilo del que no habíamos hablado todavía, lo que producirá una cadena de errores en ambos que acabará generando una situación imposible de manejar. Los celos pueden producir peores comportamientos todavía, afectando a su vez al que tiene nuestra pareja.

Esta es una gran reflexión que puede resumir con gran precisión lo que significa anular a una persona.

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Redacción: Equipo de Vida Lúcida