Belleza Hazlo tu mismo Salud

Cómo hacer bolsas de avena para la piel

avena para la ducha

La avena es deliciosa para comer y un salvavidas para aquellos que comen sin gluten, pero también es ideal para tu piel. Aparte de consumirse como alimento en diferentes maneras, por ejemplo en agua de avena, en galletas, panqueques, postres, etc., puede ser usada externamente para el cuidado de la piel.

Como antecedente tenemos que ya era utilizada ya en el 2000 AC por los egipcios y árabes para embellecer la piel. Los baños de avena fueron muy utilizados por los antiguos griegos y romanos para la curación de enfermedades de la piel, también.

Algunos de los beneficios de la avena para la piel

  • Tiene propiedades anti-inflamatorias y es perfecto para la mayoría de tipos de piel, incluso las pieles más sensibles.
  • La harina de avena contiene saponinas, un agente de limpieza, y por lo tanto puede ser utilizado como un jabón suave.
  • Es hidratante y ayuda a eliminar las células muertas de la piel.
  • Puede ayudar a tratar el eczema, acné, la rosácea y erupciones cutáneas.
  • Puede ayuda a aliviar los síntomas de envejecimiento de la piel.

Cómo hacer bolsitas de baño con avena

avena bolsas

Hacer bolsas de gasa

Puede hacer bolsas con tela de gasa, organza, muselina, o lo que sea que tengas a mano. Existen esas bolsas de gasa para regalos que se venden en las tiendas de regalos, esas resultan buenas para esta idea ya que tienen ya acondicionado el cordón para cerrar.  Sólo que sean lo suficientemente grandes para contener entre 1/4 a 1/2 taza de la mezcla.

No dejes de leer:
Lograr un bronceado perfecto gracias a la zanahoria

Para hacer la mezcla de harina de avena

avena ducha

  1. Agregar 2 tazas de copos de avena, aproximadamente 1/2  jabón rallado, y 5 – 10 gotas de aceite esencial de tu preferencia a un bol y mezclar con una cuchara. También puedes añadir hierbas secas, si quieres.
  2. Vierte la mezcla de harina de avena en las bolsas hasta que tengan  3/4  completos, simplemente tira del cordón apretado y un nudo doble.
  3. Después de su uso, se puede colgar a secar en un gancho en la ducha o el baño, o, cuando han perdido su “esencia”, vacía las bolsas, lávalas y vuelve a rellenar.

Redacción: equipo de Vida Lúcida