Psicología Salud emocional

Cómo reconocer a un manipulador

La manipulación, es una conducta que en cierta manera, todos la ejecutamos. Es decir, en cierta manera todos tendemos a “manipular” nuestra realidad cuando no nos queda otra opción, pero, existen códigos en los cuáles, cuando modificamos o manipulamos eso que deseamos cambiar a nuestro beneficio, no se afecta a otros intencional y conscientemente.
Sin embargo, contrario a esto, existen  individuos que son manipuladores de maneras muy irresponsables de lo que es su entorno, que los beneficia, pero también con el agregado de que también afecta a terceros. Para que no nos afecten individuos así, tenemos que conocer bien su perfil para no caer en sus juegos.

Cómo reconocer a un manipulador

Por mucho que anhelemos ser felices y queramos que las cosas resulten adaptadas a nuestro planes y propósitos, la vida tiene giros inesperados y puede cruzarnos en medio del camino, con personas inescrupulosas que ven al prójimo como una cosa, un objeto, recurso o una mercancía de la cual pueden impunemente aprovecharse. A este tipo de individuos los conocemos como “manipuladores”, y se caracterizan por su tendencia a obtener de los demás un provecho egoísta, sirviéndose de diversos métodos entre los que se cuentan como más frecuentes la ilusión, la presión y el engaño.

Las razones

Los que manipulan constantemente lo hacen por varias razones. Las más destacadas de acuerdo con mi observación, son: comodidad, autoafirmación y miedo. Los que buscan un camino corto, que se niegan a pagar el precio del éxito, optan por mentir, prometer, sobornar, chantajear o hacer todo tipo de triquiñuelas con tal de obtener rápidamente aquello que desean. Violan las reglas y se saltan los procedimientos con asombrosa facilidad. Sabrás que esto es así para ellos cuando les escuches decir: “no te enrolles”, “nadie lo sabrá”, “así es más rápido”, “no te des mala vida por eso”, “otros también lo han hecho” o “no seas tan correcto”. En su lenguaje se revela el pragmatismo que deja afuera como algo insignificante, los principios o acuerdos preestablecidos.

Miente

El manipulador miente con asombrosa facilidad. Si eres experto, verás en sus hábitos de comunicación que tuerce la realidad incluso en circunstancia aparentemente insignificantes. Si estás junto a alguien que recibe una llamada y en su presencia dice que está con otra persona o en otro lugar, tienes cerca un potencial manipulador. Escúchalo y verás que le miente al mesonero, al parquedor de autos, a las secretarias y a cualquiera para lograr sus fines. Si le dices algo al respecto, puede que él te sonría, te palmee la espalda compasivamente y te de una excusa o te hablará mal de la persona a la que acaban de engañar.

Oculta

Los más diestros manipuladores ocultarán información personal. En el caso de los estafadores, no sabrás cómo ubicarlos o localizarlos pues operan como fantasmas que confunden y posponen todo lo que los delataría. Si buscas que precisen información, escucharás evasivas y cuentos en los que está en cambio, de paso, en revisión, o cosas de ese tipo nada claras o concretas. Paradójicamente, se empeñarán en saberlo todo sobre ti. Escudriñan en tu vida para saber donde vives, a qué te dedicas, con quién vives y un sin fin de detalles. Los mejores, averiguan indirectamente o colocan el tema para que te confieses sin darte cuenta.

Halaga

Halagar es algo que un manipulador verdadero sabe hacer muy bien. Por experiencia y estudio, sabe encontrar el punto de orgullo que te hace sentirte especial y se detiene a sembrar allí hasta ganar tu confianza absoluta. No te deje llevar fácilmente por los halagadores, pues pocas personas dan reconocimiento desinteresado. Manténte en guardia contra este derrame súbito de miel, pues puede enceguecerlo.

Promete

La promesa es una de las armas favoritas de los manipuladores. Después de conocerte y saber lo que buscas, el encantador te prometerá la luna y las estrellas. Es así como muchas mujeres han sido llenadas de fantasía que creyeron reales, para verse luego desechas emocionalmente al verificar que no había nada más que palabras en su desteñido príncipe azul.

Ayuda

La propiciación, el empeño compulsivo en hacer favores, es una corona de espinas que los farsantes entrenados colocan sobre la cabeza de sus desplumadas víctimas. El manipulador sabe que todos deseamos tener liderazgo, que nos gusta ser atendidos y que el poder nos enloquece. Por eso usa como arma secreta complacernos. Yo te ayudo, yo te llevo, yo lo arreglo. Dan y dan gota a gota y luego, cual mafioso tradicional, llegan a cobrar en el momento justo. Todo, parte de una estrategia en la que se nos hipoteca la vida debiendo favores y regalos que nunca fueron gratis y pocas veces solicitados.

Emociona

A veces el recurso de manipulación es netamente emocional. Un manejador de gente no ignora que las emociones intensas nos impulsan a actuar muchas veces sin el amparo de la razón. Por eso se sirve de la culpa y el miedo para presionar ciertos actos que le resulten convenientes. Culpar a alguien es una estrategia común de quien no asume sus responsabilidades. Expresiones como “Mira lo que hiciste”, “por qué no me has llamado”, “yo no te hubiese tratado así”, revelan un chantaje emocional cuya letra de fondo es “debiste hacer lo que yo quería”. Atemorizar busca un efecto similar aunque con el miedo se busca controlar la conducta futura. “No hagas eso” o “te va a ir mal”, es una forma de decir que lo bueno es lo que el manipulador diga.

Se esconde

Algunos manipuladores usan a otros y gustan de trabajar en la sombra para conseguir sus fines. Le cuesta poco calumniar, regar chismes, exagerar e inventarle a la gente historias totalmente inexistentes.

Usa formas para ocultar su verdadera personalidad como ser halagador y amable, sin embargo, no quiere decir que todo el que halague y es amable es un manipulador, pero esta es una forma que un manipulador tiende a usar. Si deseas salir del entorno de un manipulador: manténte alerta, no creas en ofertas o promesas que no hayas verificado antes, no participes en rumores no confirmados, no te impresiones ante sus halagos y regalos y no dejes llegar muy cerca a desconocidos que sean demasiado amables sin ninguna razón aparente.

Una persona manipuladora consegue fácilmente que los demás hagan casi todo lo que quiere, incluyendo hacer fechorías a los demás. Una persona manipuladora puede causarte verdaderamente un gran daño.

Cómo actuar ante un manipulador

  • Protégete tanto como puedas y a los demás que también estén involucrados de la influencia del manipulador. No puedes hacer nada por la persona o las personas que caen en su juego, pero puedes protegerte a ti mismo y a los demás.
  • Guarda distancia de esa persona. Aunque quieras decepcionarlos relativamente con amabilidad, continúa protegiéndote al poner algo de distancia entre el manipulador y tú.
  • Procura mantener la paz. Si el manipulador nota el incremento de distancia, trata de hablarle sobre sus cualidades manipuladoras. Mantén la calma, relájate y contrólate al platicar sobre esto, aún cuando esta persona no lo haga. El drama sólo hará que las cosas sean más difíciles para ti. Si a ellos les gusta el drama, deja que se complazcan por ellos mismos.
  • Ten consciencia de que puedes necesitar desconectarte activamente de esa persona. Esto no significa simplemente poner distancia entre los dos, sino dejar de tener contacto completamente. Aunque sea difícil, al final será lo más sano tanto para ti como para el manipulador.
  • Sé igualmente consciente de que todo estará bien eventualmente. Las personas pueden y maduran con el tiempo. Estáte listo para la armonía que venga después, si es que así sucede.

Consejos

  1. Mantén la calma. Si te enojas y gritas no ayudarás mucho a la situación.
  2. A veces, decir “adiós” o “no tengo el tiempo” es lo único que puedes decirle a la persona. Sé firme en eso.
  3. Si estás siendo manipulado en el trabajo, lo único que puedes hacer es pasar por alto sus órdenes. No tengas miedo, deja que la compañía te despida.

Dependiendo del empleo del individuo, las compañías han sido demandadas y multadas por despedir a las víctimas.

No te vuelvas un manipulador. Sólo porque eso puede poner en su lugar a las demás personas, no significa que funcionará para ti. Tienes que poder verte al espejo y dormir bien todas las noches; si eres manipulador no podrás hacer nada de esto, porque estás haciendo lo contrario a tus principios. Si sientes que la manipulación está mal cuando alguien lo hace, te sentirás mal si también tú lo haces.
Vuélvete muy alérgico al drama. No te dejes pero tampoco hagas que te provoquen a reaccionar mal o irracionalmente. Los manipuladores usan estas cosas para aparentar que ellos están bien.