Psicología Reflexiones

Cómo saber distinguir a una buena persona

Cómo saber distinguir a una buena persona puede parecer complicado, especialmente porque hoy en día es más común ver malos gestos o escuchar malas noticias. Sin embargo, esto no quiere decir  que no se encuentren buenas personas que alegren en día y hay alunas formas que permiten distinguirlas fácilmente.

Aprende a distinguir a una buena persona

¿Quiénes son buenas personas?

Una buena persona es aquella que se muestra de manera honesta y sincera, tratando de trabajar por el bienestar global y hacer el bien. No sólo es una persona que evita hacer cosas malas, sino que además se interesa por ayudar a los demás.

¿Ser bueno es ser tonto?

Sin duda una buena pregunta, y es que la tradición popular dice que ser bueno es sinónimo de ser tonto. El estar a la disposición desinteresada del prójimo, resulta para muchos algo tonto pero en realidad no es así. Los valores de cada persona son diferentes y aquellas que no tengan valores reforzados pueden pensar que hacer algo bueno sin interés propio es algo tonto, cuando no lo es.

Además de esto, una buena persona no significa que deba ser una persona débil, insegura, dependiente o que tenga menos capacidades intelectuales, esto es una creencia errónea, ya que las personas que suelen hacer el mal pueden ser vistas como astutas e inteligentes, pero en realidad ser astuto no siempre está ligado con la inteligencia emocional, y la mayoría de las personas segadas con maldad carecen de inteligencia emocional, no así quienes practican el bien y proyectan el bien para sus vidas y las de los  demás. La inteligencia emocional de las buenas personas las hace más inteligentes en general que a las personas de malas entrañas.

Si quieres algo bueno, búscalo en ti mismo. – Epicteto –

Cómo saber distinguir a una buena persona

Características de una buena persona

  1. Lo primero que se necesita es ser realista, es decir aquellas personas buenas también presentan defectos, algunos cambios de ánimos o situaciones difíciles que dificultan e influyen en actuar de la forma antes mencionada, por ello debemos saber distinguir sus verdaderas intenciones más allá de ciertos comportamientos o reacciones.
  2. La bondad es una cualidad de aquellos de buen corazón, es una cualidad que define a aquellos que poseen un buen corazón. Suelen ser personas generosas, que se adelantan incluso a tus necesidades para ofrecerte una ayuda sin que tú se la pidas.
  3. Las buenas personas no tienen dobles intenciones, es decir se muestran tal y como son, estar en su compañía genera una sensación de bienestar y de confianza (es importante señalar que también las personas con malas intenciones pueden camuflarse muy bien y hacernos sentir bien para así ganar terreno, debes prestar atención si percibes algo que pueda hacerte sospechar de una doble cara).
  4. Una persona con buenas intenciones sabe respetar el espacio vital y ofrece su compañía en el camino de la vida. Sabe aceptar tal como son las demás personas (al menos lo intenta y no muestra resistencia) y ayuda a crecer personalmente a otras.
  5. No se trata de pensar que no existen momentos de tensión, sin embargo, las buenas personas saben perdonar tanto como pedir perdón. La bondad que los caracteriza hace que incluso las más orgullosas acepten sus errores propios, se trata de personas responsables que aceptan y proponen un cambio.
  6. Toda buena persona deja su semilla positiva en el mundo, el actuar de forma desinteresadas por el resto de las personas y vivir al margen de las normas es algo que los caracteriza. Es común observar en ellas un pensamiento crítico y no se dejan llevar por el individualismo, así como tampoco se dejan influenciar por personas negativas, saben mantener su espacio y dejar a los demás tranquilos en el suyo.

Es fácil ser bueno; lo difícil es ser justo. – Victor Hugo –

En cualquier sitio es posible encontrarse con gente buena, y pueden ser distinguidas fácilmente basándose en la intuición interior, aunque con ello solo no alcance, ya que reconocer las intenciones y la personalidad de otra persona es un trabajo más complejo, que requiere tiempo, y sobre todo, ver las dos caras de la moneda, o lo que es mejor, las dos caras de una persona, la que es para los demás, y la que tiene para sí mismo.

Puntos clave para distinguir a una buena persona

Una mujer esperando a alguien para tomar el té

 

Reforzando un poco lo anterior mencionado, se señalan algunos puntos clave acerca de cómo saber distinguir a una buena persona:

  • Es aquella que no espera cosas malas de los demás, porque tampoco las haría.
  • No forma parte de la crítica a otras personas. En caso de tener algo que decir, trata de destacar la sinceridad de forma directa y asertiva.
  • Aprovecha los triunfos de los demás para alegrarse y brindar su apoyo.
  • Aprovecha de su tiempo y energía para invertir en otras persona que posean valores y aptitudes similares
  • No realiza un juicio de valor sin conocer antes, es decir, a personas que aún no ha tenido la dicha de conocer. Todo el mundo puede ser una buena persona hasta que esta demuestre lo contrario.
  • Las experiencias negativas no son suficientes para empapar las del porvenir, esto no quiere decir que se tropezará dos veces con la misma piedra. Sencillamente aprende a perdonar y a seguir adelante en busca de mayores aprendizajes.
  • Demuestra una empatía selectiva. Puede que no desgaste sus emociones por lo que en ocasiones no le compete.
  • Sabe destacar las aptitudes propias sin necesidad de menospreciar o hundir a las demás personas.
  • Personaliza buenos comentarios acerca de las personas, es decir, sabe fijarse en los buenos valores y destacar los mismos.
  • Estas personas practican el NO, pues ser servil no quiere decir que sea servicial, no es necesario someterse para complacer a los demás.

Por último, es importante saber diferenciar a las personas buenas de las personas con malas intenciones, pero también es necesario diferenciar a las personas buenas de las personas que carecen de iniciativas, que no tienen caracter o tienen una personalidad sumisa, ya que una cosa no tiene que ver con la otra.