Jardín permacultura

Cómo no afectar nuestras plantas con un riego inadecuado

Es necesario saber como regalar las plantas de una manera adecuada porque esta suele ser una de las principales causas de que las plantas puedan sufrir daños en la raíz, hasta incluso perecer.

Cómo regar las plantas de manera adecuada

Consejos para el riego ideal en la huerta

Los principales tipos de riego que puede efectuarse, cuando hablamos de grandes espacio, son los siguiente:

  • Es frecuente regar por surcos, inundando el espacio que queda entre caballón y caballón.
  • El riego por goteo resulta ideal para hortalizas y cada vez se emplea más que el riego por surcos.
  • El riego por aspersión también se usa en huertos pero puede generar algunos inconvenientes ya que al mojar hojas y frutos se favorece al desarrollo de hongos.
  • El clásico es el riego con regadores manuales, en los cuales verteremos el agua sin contaminantes para regar las plantas de interior o en jardines.

Consejos prácticos de cómo regar

Puede que no exista una forma ideal de riego, esto depende directamente del tipo de planta y del tipo de clima o estación del año, esto hace que la cantidad de agua que necesitamos emplear pueda variar según la especie, la estación del año, cual es su nivel de crecimiento, y otros factores más. Durante la época de la siembra o cuando son plantadas, aproximadamente los 10 cm que quedan fuera de la superficie deben estar completa y uniformemente húmedos, pero se debe evitar el sobre riego y las plantas muy jóvenes deben regarse frecuentemente para que no se resequen.

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Si las hortalizas se cultivan al aire libre en parcelas, conviene agruparlas en función del agua que necesiten, de modo que todas reciban la cantidad necesaria. Las hortalizas son sensibles tanto al exceso como al defecto de agua y con el exceso de riego hay problemas:

  • Se derrocha agua.
  • Podredumbres en el cuello.
  • En cultivos de raíz lleva al desarrollo de hojas en detrimento de la raíz.
  • Hace que el fruto pierda sabor, por ejemplo, zanahorias, tomates, etc.

Si no cuentas con agua abundante, será conveniente que instales un depósito de reserva.

El riego en suelos arenosos

En suelos arenosos, donde la textura del suelo es muy porosa, el agua se infiltra y se evapora con rapidez, por lo que hay que vigilar más a menudo que exista una adecuada humedad en los suelos arenosos. En suelos arcillosos, de textura de partículas muy finas, retienen el agua en gran cantidad y pueden llegar a encharcarse, con el consiguiente problema de asfixia radicular.

Los suelos más aptos son aquellos que cuentan con una buena capacidad de retener agua, pero sin exceder las cantidades.

En hortalizas de hoja y de ensalada, como las acelgas y espinacas, los coles y lechugas, el periodo más crítico es entre 8 a 20 días antes de alcanzar la madurez; durante este periodo es fundamental que dispongan de mucha agua. Fuera de este periodo riega la mitad semanal durante tiempo seco.

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El momento crítico para tomates, pimientos, judías, calabacines, pepinos y guisantes, es cuando se forman las flores y se desarrollan los frutos o bayas. Si las condiciones fuesen secas en este momento, riega al igual que para los cultivos de hojas. No riegues intensamente antes del periodo crítico, pues esto produce desarrollo de hojas en detrimento de los frutos.

Los cultivos de raíz, como zanahorias, rábanos y remolachas, requieren un riego moderado durante la estación de desarrollo y aumentar cuando las raíces comiencen a hincharse.