Reflexiones

Dalmiro Sáenz y su carta

Dalmiro Sáenz… Grande! No sólo por sus escritos, sino por su soltura. Admiro eso en él, además de apreciar y agradecer su ingenio que danza tan osadamente por el vocabulario. (es irónico, pero no se habla mucho de él) y es por eso que buscándolo, en el gran Internet, lo encontré en un parque, sentado en plena mañana, leyendo, con esa humildad de tipo que ya tiene lo que es, y no le importa más. Dije que lo encontré porque así sentí esto de ver su fotografía en un parque, me sentí allí, acercándome a él para preguntarle tantas cosas… Y un fragmento de su libro me dijo ésto que comparto ahora.

Este fragmento es de uno de sus libros, genial libro! Carta abierta a mi futura ex mujer.

“El yo es la conciencia del yo y no los símbolos del yo. Los símbolos son transitorios, llegan y se van. Perseguirlos sería como contentarnos con el mapa en lugar del territorio. La búsqueda de la seguridad y la certeza, es la búsqueda de lo conocido. Lo conocido es el pasado y es el futuro donde está el suelo fértil de la creatividad. El futuro es incertidumbre. Es el espacio de todas las posibilidades. Sin él, la vida no sería más que una repetición de recuerdos gastados. Sería como mirar el futuro con la nuca.

No dejes de leer:
Reflexión - El saco de carbón.

Cada mañana del mundo algo nuevo asoma a la luz, algo nuevo descansa en la sombra. Todas las mañanas del mundo pueden abrirse para recibir el amor que fluye del universo: de la fuerza de una ola, de la perfección de una hoja, de la belleza de un amanecer, del sabor de una uva, de una lágrima perdida”