Viral

El terrorífico asesino que inspiró el libro y la película “ESO”

El método de este perverso asesino serial, lo ubicó como uno de los asesinos que serían los más recordados en la historia, sobre todo para los  Estados Unidos, y como el título ya lo menciona,  Stephen King, se inspiró en estos sucesos para la creación de su célebre novela “Eso”.

Cuando Stephen King decidió dar vida a su novela reconocida mundialmente, llamada  ‘Eso’ allá por el año 1986, el escogía muy bien sus historias. La historia que lo inspiró fue algo real, e incluso puede que haya sido algo mucho más perturbador que la del payaso de Pennywise, cuyo remake está siendo todo un record de taquilla en este 2017.

Él era John Wayne Gacy, un simpático animador de fiestas infantiles que trabajó en la profesión del entretenimiento durante muchos años en la década de los 70, tantos que incluso llegó a ser reconocido en el gremio. De hecho, entre sus logros figuró conocer a Rosalyn Carter, futura primera dama de aquél momento. Algo que no pasaría desapercibido más tarde.

Asesino real en el que se basó la novele "eso"

Entre 1972 y 1978, el payaso asesinó violó a 33 niños, aunque él mismo reconoció a 45, todo bajo el seudónimo del payaso ‘Pogo’ en Cook County, Illinois (EE. UU).

Su historial es oscuro y pesado como su pasado: agredido por su padre, con una familia desequilibrada y una violación que lo marcaría de por vida cuando tenía 6 años.

No dejes de leer:
Huracanes recientes pudieron ser fabricados según fotos de la NASA

Cuando toda la historia salió a los medios, sus vecinos afirmaron que era el vecino perfecto, del cual nunca pudieron sospechar nada similar. Casado y con un trabajo ‘simpático’ para quienes lo conocían, su historial comenzó en 1967 cuando violó a un niño de 15 años llamado Donald Voorhees, el cual le llevó a una condena de diez años, algo que nunca ocurrió ya que obtuvo la libertad condicional tras pasar solo 18 meses en la cárcel.

Tras quedar en libertad, comenzó con su empresa de contratistas, la cual le acercaba a sus jóvenes víctimas. Su modus operandi siempre fue el mismo según sus propias palabras: “Los mataba por error, pero sentía placer una vez que lo hacía”.

El sótano era su particular cementerio, en el cual acumulaba los cuerpos sin vida de sus víctimas. Su descubrimiento fue casual y rodeado de misterio, ocurrió cuando Robert Piest, niño que asistió a su casa interesado en un trabajo que el ofrecía, fue a visitarlo pero nunca regresó a su hogar. Su madre dirigió a la policía tras la pista del payaso, quienes desenterraron su pasado de pedófilo y asesino serial.

Tras una inspección de su morada, toda su maquiavélica obra asombró a la sociedad y medios, algo que se potenció tras salir a la luz la foto con la primera dama.

No dejes de leer:
Preparación para huracanes: 10 cosas que necesitas tener antes de la tormenta

Tras numerosos juicios, fue inyectado de forma letal en 1994. Aunque tras la muerte de este, se volvió a registrar su casa con graves sospechas de que algo seguía allí oculto. De los 33 menores abusados y asesinados, 26 fueron hallados en su casa y cinco en un río cercano donde arrojaba sus restos.

Comparte esto:
Vida Lúcida en pinterest