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Esteatosis hepática – Qué riesgos trae y quienes son propensos a sufrirlo

La esteatosis hepática, también conocida como hígado graso, consiste en el exceso de triglicéridos en el hígado, lo que hará que progresivamente vayan apareciendo pequeñas gotas de grasa en todo el tejido del hígado. Estas gotas son perfectamente visibles.

hígado con esteatosis hepatica

Generalmente la esteatosis hepática se produce por el exceso de alcohol, de hecho 9 de cada 10 personas con alcoholismo crónico presentan esta anomalía en el hígado, pero aun así existe la esteatosis hepática no alcohólica que se presenta en pacientes que no consumen alcohol o no lo hacen en cantidades de máxima importancia. Lo más usual es que la esteatosis hepática se presente en la mayoría de las personas que sufren obesidad, 8 de cada 10 personas adultas y 5 de cada 10 niños con obesidad presentan esta enfermedad, mientras que solo una de cada 10 personas con índice de grasa normal sufre la esteatosis hepática no alcohólica.

Por lo general esta enfermedad no tiende a complicarse y con un tratamiento adecuado puede ser reversible (dependiendo del caso y del momento en que la misma sea descubierta), y no causar daños mayores o a largo plazo en el hígado. Sin embargo, aun cuando esta enfermedad podría tomarse como algo muy simple siguen existiendo las posibilidades de que la misma cause con su progreso un carcinoma hepático o una  cirrosis o una hepatitis fulminante.

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Síntomas de la esteatosis hepática

Existen varios síntomas de la esteatosis hepática tales como:

  • Dolor abdominal en la parte superior derecha.
  • Pérdida del apetito.
  • Diarrea.
  • Cansancio.
  • Vómitos.
  • Astenia.
  • fatiga

En casos de esteatosis hepática por alcohol los síntomas también pueden ser:

  • Piel roja.
  • Ojos rojos.
  • Temblor.
  • Destilación de olores raros.
  • Presenta dilatación de los vasos sanguíneos ubicados en la piel de la nariz o pómulos.
  • Glándulas parotídeas inusualmente grandes.

En casos donde la esteatosis hepática se agrave o evolucione en otra enfermedad, los síntomas también podrían ser:

  • Insuficiencia hepática.
  • Ictericia (piel amarilla).
  • Pérdida de masa muscular.
  • Abdomen inusualmente ancho.

Según estudios, 3 de cada 10 personas no presenta síntomas cuando tiene esteatosis hepática no alcohólica o por alcohol.

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¿Quiénes la sufren?

Padecimiento del hígado graso o Esteatosis hepatica

Además de aquellas personas que padecen de alcoholismo crónico, existen algunas otras causas y personas propensas a sufrir la esteatosis hepática como:

  • Personas con hepatitis C crónica.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas con hipotiroidismo.
  • Personas con diverticulosis.
  • Personas con obesidad.
  • Personas con una mala nutrición.
  • Por toxinas en el hígado.
  • Personas con el síndrome de apnea del sueño.
  • Personas con Hipertrigliceridemia
  • Personas con diabetes mellitus.
  • Historial familiar de haber padecido esteatosis hepática

Cómo diagnosticarla

Vista interior de un hígado graso

Para diagnosticar la esteatosis hepática existen diversos métodos, gracias al avance de la medicina al pasar los años, los métodos para el correcto diagnóstico de la esteatosis hepática son:

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  • Análisis de sangre:

En este examen se evalúan las enzimas hepáticas, ya que las mismas suben sus valores cuando el hígado empieza a dañarse. Entre estas enzimas están las transaminasas, quienes suelen elevar sus valores el doble de lo normal y gracias a estas el medico decide si es necesario hacer otros exámenes para un diagnostico concreto, que dirá si el paciente posee esteatosis hepática o es otra enfermedad.

Solo está prueba no es suficiente para diagnosticar la esteatosis hepática, ya que esta prueba efectivamente indica si hay o no problemas con el hígado, pero no dice que tipo de problema hay en el mismo.

  • RMN y TAC:

Por lo general estas pruebas se realizan en última estancia, cuando ninguna de las otras pruebas dan resultados concretos, ya que son verdaderamente muy caras. Sin embargo, son bastante exactas cuando hablamos de grasa en el hígado.

  • Ecografía abdominal:

Determina de forma exacta si el hígado está o no lesionado, sin embargo no es capaz de decir la causa de la lesión. Pero especifica si los daños se deben a la vía biliar o al tejido hepático.

  • Elastografia hepática:

Esta prueba arroja una medida aproximada del grado de fibrosis en el que se encuentra el hígado. Ésta también es la razón por la que no es un estudio que pueda diagnosticar por si solo la esteatosis hepática.

  • Biopsia hepática:

Consiste en tomar una muestra del hígado y determinar si se trata de esteatosis hepática, además también dirá si la causa es o no el alcohol.

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