Cáncer Salud

Los diferentes tipos de cáncer de mama

¿Sabías que existen diferentes tipos de cáncer de mama y que estas diferentes clasificaciones se deben al tipo de complejidad, avance y gravedad que presentan los tumores? En cualquiera de los casos, prevenir el cáncer es la mejor opción que puedas emprender contra este mal.

Tipos de cáncer de mama

La gran mayoría de los tumores que se producen en el pecho suelen ser benignos, sin llegar a ser tumores cancerosos y pueden ser producto de las formaciones fibroquísticas. Sin embargo necesitamos entender qué es un quiste y qué es un tumor para poder comprender de una manera más profunda cuando nos referimos a los tipos de cáncer de mama.

Diferencias entre tumor y quiste

Según reporta el diario el país, El quiste es como una bolsa llena de líquido y la fibrosis es un desarrollo anormal del tejido conjuntivo. La fibrosis no aumenta el riesgo de desarrollar un tumor y no requiere de un tratamiento especial. Los quistes, si son grandes, pueden resultar dolorosos. La eliminación del líquido con una punción suele hacer desaparecer el dolor. La presencia de uno o más quistes no favorece la aparición de tumores malignos.

Los factores genéticos están directamente relacionados con los tumores de procedencia benigna y por lo general sus síntomas se caracterizan por el fuerte dolor y la inflamación en la zona, y en la mayoría de los casos esto no representa un peligro para la salud.

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Dentro de los tumores malignos, existen varios tipos en función del lugar de la mama donde se produzca el crecimiento anormal de las células y según su estadio.

Clasificaciones de los tipos de cáncer de mama

Los tumores pueden ser localizados o haberse extendido, a través de los vasos sanguíneos o mediante los vasos linfáticos, y haber dado lugar a metástasis, es decir, a un cáncer en un órgano distante al originario.

De todos los casos de cáncer de mama, sólo el 7-10% de ellos presenta metástasis de inicio.

El carcinoma ductal in situ

se origina en las células de las paredes de los conductos mamarios. Es un cáncer muy localizado, que no se ha extendido a otras zonas ni ha producido metástasis. Por este motivo esta enfermedad ‘premaligna’ puede extirparse fácilmente. La tasa de curación ronda el 100%. Este tipo de tumor se puede detectar a través de una mamografía.

El carcinoma ductal infiltrante

(o invasivo) es el que se inicia en el conducto mamario pero logra atravesarlo y pasa al tejido adiposo de la mama y luego puede extenderse a otras partes del cuerpo. Es el más frecuente de los carcinomas de mama, se da en el 80% de los casos.

El carcinoma lobular in situ

se origina en las glándulas mamarias (o lóbulos) y, aunque no es un verdadero cáncer, aumenta el riesgo de que la mujer pueda desarrollar un cátumor en el futuro. Se suele dar antes de la menopausia. Una vez que es detectado, es importante que la mujer se realice una mamografía de control al año y varios exámenes clínicos para vigilar el posible desarrollo de cáncer.

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El carcinoma lobular infiltrante (o invasivo)

Este tipo de tumor comienza en las glándulas mamarias pero se puede extender y destruir otros tejidos del cuerpo. Entre el 10% y el 15% de los tumores de mama son de este tipo. Este carcinoma es más difícil de detectar a través de una mamografía.

El carcinoma inflamatorio

es un cáncer poco común, tan sólo representa un 1% del total de los tumores cancerosos de la mama. Es agresivo y de rápido crecimiento. Hace enrojecer la piel del seno y aumentar su temperatura. La apariencia de la piel se vuelve gruesa y ahuecada, como la de una naranja, y pueden aparecer arrugas y protuberancias. Estos síntomas se deben al bloqueo que producen las células cancerosas sobre los vasos linfáticos.