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Cómo protegerse de la negatividad

Los pensamientos negativos son pequeñas semillas del mal sembradas en nuestras mentes, que se reproducen para sabotearnos con una velocidad impresionante, y si no podemos protegernos de ellos, tienden a reinar en la situación y acabar por destruirla.

cómo alejarse de la negatividad

Mecanismo de la negatividad

Una mujer de mediana edad llamada María, se dirige a una entrevista de trabajo que le es crucial, y ella está preparada para el cargo. Toda su vida ha trabajado en el tema y se siente segura, viste y calza sus mejores atuendos, y al llegar, le invitan a sentarse en la sala de espera. Durante quince minutos ha estado pensando, se imagina el carácter de cada uno de los empleados e imagina un día en esa oficina, nota al jefe de mal humor, observa los rostros cansados y aburridos de los empleados, la oficina es pequeña, hace calor.

María piensa, que a lo mejor conseguir ese trabajo no sería algo ideal, que quizás ni siquiera se adapte, que tendría que soportar ese jefe, ese ambiente, se siente mal, le duele la cabeza. Se levanta y sin dar ninguna explicación se retira de la oficina.

Este es un relato ficticio, pues María es sólo un personaje inventado, pero lo que sí es verdad, es que, la manera de proceder de este personaje al final, muestra la mecánica de la negatividad.

Cómo protegerse de la negatividad

cómo evitar la negatividad

Es posible que María estuviera en la puerta de conseguir un empleo maravilloso, un muy buen salario, grandes amistades entre sus compañeros y un jefe comprensivo, pero su negatividad le impulsó a crear lo peor y abandonar la situación. Todos alguna vez, hemos renunciado a grandes oportunidades por miedo y negatividad, por eso, es importante aprender a cómo protegerse de la negatividad.

Aprender a detectar la negatividad a tiempo

Es de importancia radical poder reconocer la negativa cuando apenas comienza a crecer en nuestro pensamiento, para ello, debemos desglosar cual es la mecánica desde la cual se genera, y ser conscientes de qué cosas la alimentan para poder ejercer control consiente sobre ello.

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En el caso de la situación de María, por ejemplo, existía en el ambiente una gran cantidad de fuentes de información, debido a que nuestra chica tuvo un tiempo a solas, su cerebro seleccionó de manera automática los estímulos que debía decodificar,  y a los cuales, ella le dio privilegios sobre otros cientos que se encontraban en esa oficina. El pensamiento de María siguió muy seguramente los siguientes pasos:

Todo o nada

En situaciones extremas donde reina la incertidumbre, los pensamientos extremos son los predilectos de nuestros cerebros: abierto, cerrado, malo, bueno, blanco, negro. Los puntos intermedios desaparecen, entonces, todo se traduce a éxito o fracaso.

En la realidad, no existen los absolutos y siempre habrá tonalidades dentro de cada situación, es imposible que algo sea totalmente malo o totalmente bueno, pero este discernimiento requiere de suficiente tiempo y no se compagina con el estado de urgencia.

El filtro oscuro

En este estado de angustia y ante la cantidad de información que había en el ambiente, María selecciono únicamente la información negativa, que fue la única que observó y recordó, ignorando los elementos positivos o aquellos negativos que no habían sucedido.

Pesimismo

Ya en este estado entra en juego el pesimismo. Creer que es más probable que sucedan cosas negativas y que las cosas positivas nunca (o casi nunca) sucederán. En estas circunstancias, probablemente estemos ignorando las cosas positivas, no dándoles la misma oportunidad que a las negativas. Pensar en positivo está por lo tanto fuera del contexto.

Maximizar y minimizar

Ya el pensamiento y por lo tanto, efecto negativo se ha engendrado, ahora crecerá hasta aplastar cualquier resto de optimismo. Exageramos (maximizamos) los problemas y el daño que puede resultar de ellos, menospreciando (minimizando) nuestra capacidad para hacerles frente.

Generalización excesiva

Ahora todo es negro, este sentimiento de tragedia, dolor y dificultad afectará todo, ya en este nivel no existe ninguna salida.

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Mecanismos que hay que erradicar

Adivinación del pensamiento

Tú no eres un adivino; es imposible ver los pensamientos de otros, y explicar las acciones de ellos aún menos. No existen recetas acerca de adivinación del pensamiento, imposible, desarraiga esta idea de tu mente, olvídate de lo que el otro pareciera estar pensando, borra la frase de “seguramente el está pensando que yo soy…”.

Adivinación del futuro

Al igual que el punto anterior, tú no eres Nostradamus, en ocasiones nos creemos con la capacidad de adivinar qué es lo que va a suceder en el futuro, y habitualmente cuando lo hacemos, sólo vemos problemas, desastres y fracasos. Pero, en verdad, ¿podemos predecir el futuro?

Una vez que hemos identificado el proceso mediante el cual crece la negatividad, explicaremos una serie de tips para evitar que el ogro de la negatividad, se adueñe de tu capacidad y en vez de triunfar, te lleve vertiginosamente al fracaso.

  1. Ser consciente cuando aparezca la primera señal: se consiente del daño que esto puede ocasionarte.
  2. Optimismo: Hoy te va a ir muy bien, esta entrevista será un éxito, sal con esta premisa al ruedo en cualquier situación.
  3. Energía positiva: Rodéate de energía positiva: música, personas, lecturas. Invade tu espacio personal de energía luminosa, y perfúmate de éxito.
  4. Olvida las palabras negativas: no te lamentes tanto, en su lugar, usa palabras esperanzadoras, abre la llegada de cosas buenas, pues después de una tempestad siempre sale el sol. “¡Ay! Es muy difícil para mí. No puedo hacerlo.” Sería mejor expresarlo de otro modo, “No puedo hacerlo por ahora, pero mañana será otro día. “
  5. ¡Sonríe, canta, abraza y ama!

“Las personas que piensan que no son capaces de hacer algo, no lo harán nunca, aunque tengan las aptitudes” – Indira Gandhi

Redacción de Vida Lúcida