Las puertas también pueden formar parte de la decoración navideña. Unas ramas verdes, un cascabel o una piña bastan para transformar una manija sin ocupar espacio ni cambiar el aspecto de toda la habitación. Estos colgantes son pequeños, fáciles de adaptar a los materiales que tengas y quedan bien tanto en puertas interiores como en la entrada de casa.

Las diez ideas combinan cintas, follaje, campanas y elementos naturales de distintas maneras. Puedes hacer una sola pieza para destacar una puerta o repetir varios diseños por la casa. Antes de empezar, prueba la longitud del colgante sobre la manija: debe verse completo y permitir abrir y cerrar la puerta con comodidad.
Materiales generales

- Ramitas de pino, cedro o follaje artificial.
- Piñas pequeñas y medianas.
- Cascabeles y campanas de distintos tamaños.
- Bayas rojas artificiales y una estrella decorativa.
- Cintas de raso, terciopelo, cuadros y arpillera.
- Cordón de yute e hilo floral fino.
- Tijeras, pegamento para manualidades y pistola de silicona.
- Pintura blanca y pincel, si deseas aclarar las puntas de las piñas.
- Una pequeña flor seca o artificial para el diseño rústico.
1. Cascada de cascabeles de colores

Materiales: Una ramita de pino, bayas rojas, varios cascabeles de colores, cordón de yute e hilo floral.
Corta tres o cuatro tramos de cordón de diferentes longitudes y ata uno o dos cascabeles a cada tramo. Reúne los extremos superiores con hilo floral, incorpora las ramitas y las bayas, y cubre esa unión con un lazo de cordón. Forma una presilla resistente para colgar el conjunto del pomo. Distribuye los cascabeles a distintas alturas para que ninguno tape por completo a los demás.
2. Cascabel dorado con cinta de terciopelo

Materiales: Un cascabel dorado, cinta de terciopelo borgoña y una ramita pequeña de pino.
Pasa la cinta por la argolla del cascabel y ata sus extremos para formar una presilla que rodee el pomo. Sujeta la ramita junto a la cinta con hilo fino o unas puntadas, dejando las hojas por encima del cascabel. Haz un nudo firme detrás de la pieza y recorta la cinta sobrante.
3. Campana grande con cinta de cuadros

Materiales: Una campana decorativa grande y cinta de cuadros.
Pasa la cinta por la argolla de la campana y deja un tramo suficientemente largo para que cuelgue bajo la manija. Anuda la cinta alrededor de la base de la manija de palanca y deja caer dos extremos decorativos a los lados. Comprueba que el nudo no se deslice hacia la punta al accionar la puerta.
4. Cascabel dorado con lazo borgoña y ramas

Materiales: Un cascabel dorado, ramitas verdes, cinta borgoña fina, cordón e hilo floral.
Agrupa las ramas con hilo floral y ata el cascabel en la parte superior para que quede visible sobre el follaje. Añade un lazo de cinta borgoña en el mismo punto, dejando caer sus extremos de forma desigual. Haz una presilla independiente de cordón para sujetar el adorno a la manija: así el lazo conserva su forma aunque se mueva la puerta.
5. Piña rústica con yute y flor

Materiales: Una piña mediana, cordón de yute, una flor pequeña seca o artificial y una ramita fina.
Envuelve la parte superior de la piña con varias vueltas de yute y anúdalo con fuerza entre las escamas. De ese nudo saca una presilla larga para el pomo. Sujeta la flor y la ramita junto al nudo con hilo floral o una pequeña cantidad de pegamento. Termina con un lazo de yute que oculte las uniones.
6. Tres piñas nevadas con moño de arpillera

Materiales: Tres piñas, pintura blanca, cinta de arpillera, cordón e hilo floral.
Aplica pintura blanca solo en los bordes exteriores de las escamas y deja secar por completo. Ata cada piña con su propio cordón, usando tres longitudes diferentes. Reúne los cordones en una presilla para el pomo y cubre la unión con un moño amplio de arpillera. Deja espacio entre las piñas para que sus formas se distingan.
7. Moño marfil con campana, piñas y bayas

Materiales: Cinta de raso marfil, una campana pequeña, ramas verdes, piñas pequeñas, bayas rojas, cordón e hilo floral.
Forma un pequeño ramillete con las ramas, las piñas y las bayas; fija los tallos con hilo floral. Ata la campana cerca del centro y añade una presilla de cordón por detrás. Cubre la unión con un moño grande de raso marfil y deja caer sus extremos a ambos lados. Al colocarlo en la manija, acomoda las ramas hacia abajo para que el moño y la campana sean los protagonistas.
8. Ramitas verdes con lazo marfil y cascabel

Materiales: Ramitas de follaje, cinta marfil, un cascabel dorado pequeño e hilo floral.
Une las ramitas por los tallos y coloca el cascabel sobre ese punto de unión. Fíjalo con hilo floral sin apretar las hojas. Haz un lazo marfil con extremos largos y sujétalo encima del cascabel. Por detrás, forma una presilla de cinta o cordón para colgar la pieza de la manija.
9. Piña grande bajo ramas verdes

Materiales: Una piña grande, ramas de cedro o pino, cordón grueso de yute e hilo floral.
Ata el cordón alrededor de la parte superior de la piña, pasándolo entre las escamas para que no se resbale. Coloca las ramas sobre el nudo y asegúralas con hilo floral. Envuelve la unión con más yute y deja arriba una presilla lo bastante amplia para el pomo. Al colgarla, la piña debe quedar centrada bajo el follaje.
10. Estrella roja con follaje

Materiales: Una estrella roja decorativa, ramitas de pino, cordón de yute e hilo floral.
Reúne las ramitas en un pequeño manojo y ata la estrella a su parte inferior con un tramo corto de cordón. Asegura los tallos con hilo floral y forma arriba una presilla de yute. Haz un lazo sencillo sobre la unión. Ajusta la longitud antes de cortar el cordón para que la estrella quede separada de la manija.
Notas y sugerencias

Prepara primero la presilla de sujeción. Prueba cada adorno en la manija antes de cerrar los nudos o pegar los detalles. En las manijas de palanca, coloca la presilla cerca de la base para reducir el riesgo de que se deslice.
Refuerza las piezas pesadas con alambre floral. El pegamento sirve para fijar flores, bayas o cintas, pero una campana grande o una piña necesitan además una unión firme con cordón o alambre.
Cuida las proporciones. Un moño ancho luce mejor sobre un ramillete abundante; para una sola piña o un cascabel pequeño, usa una cinta más estrecha. Deja libres la cerradura y el recorrido de la manija.
Si usas ramas naturales, prepara los adornos cerca de la fecha en que los exhibirás. Las ramas frescas pueden secarse y soltar hojas. El follaje artificial permite guardar los colgantes y volver a usarlos otras Navidades.

