Un globo, unas tiras de periódico y un poco de paciencia pueden convertirse en una calabaza decorativa con mucho encanto. Esta técnica de papel maché permite crear piezas ligeras, darles sus característicos surcos y pintarlas a tu gusto. Las pequeñas arrugas del papel y las diferencias entre sus gajos forman parte del acabado: cada calabaza tiene su propia personalidad.

Puedes elegir el naranja tradicional, una base blanca con flores, hojas de otoño o recortes con aire antiguo. Aquí encontrarás los materiales, el paso a paso y nueve ideas para decorar tus calabazas y colocarlas en una repisa, una consola o un centro de mesa. Empieza con una pieza mediana y, cuando conozcas la técnica, prueba diferentes tamaños para formar un conjunto.
Materiales para hacer la calabaza

- Un globo redondo de tamaño mediano.
- Hilo de algodón fino pero resistente, sin elasticidad.
- Papel periódico rasgado en tiras pequeñas.
- Pegamento blanco escolar o para manualidades, tipo PVA.
- Un recipiente para el pegamento y un poco de agua.
- Brocha plana y pinceles pequeños.
- Cinta masking tape y tijeras.
- Pintura acrílica blanca y colores para decorar.
- Papel periódico adicional para formar el tronquito.
- Pegamento apropiado para fijar el tronquito a la pieza seca.
- Opcionales: servilletas decoradas, papel de decoupage, pintura dorada, encaje, yute, corcho, fieltro y barniz acrílico al agua.
- Una cubierta para proteger la mesa.
Tutorial: del globo a una calabaza de papel maché

1. Infla parcialmente el globo
Infla el globo hasta obtener una esfera mediana, dejando espacio para añadir aire después. Tuerce firmemente el cuello y sujétalo con masking tape únicamente en esa parte; deja una pestaña para retirarla fácilmente. Es un cierre temporal, todavía no un nudo. Comprueba que no pierda aire antes de continuar.
2. Coloca el hilo sin apretar
Pega la punta del hilo sobre la superficie lisa del globo, justo junto a la base del cuello. Rodea el globo de arriba abajo con varias vueltas, distribuyéndolas para formar los futuros gajos. El hilo debe descansar sobre el hule sin hundirlo todavía. Los cruces quedan por fuera y al lado del cuello, sin entrar en la parte torcida. Fija también el extremo final para que las vueltas no se suelten.
3. Añade un poco más de aire
Retira la cinta del cuello y destuércelo con cuidado, sujetando la boquilla para controlar el aire. Infla un poco más: el globo crecerá entre las vueltas de hilo y los surcos empezarán a marcarse. Detente cuando tenga una forma agradable, sin tensar excesivamente el hule ni llevarlo a su tamaño máximo.
4. Haz el nudo y prepara el pegamento
Cierra la boquilla con un nudo real y comprueba que el hilo conserve su posición. Coloca el globo sobre la mesa protegida. Mezcla el pegamento con solo el agua necesaria para extenderlo con la brocha; debe conservar cuerpo y capacidad de pegar. Ten listas las tiras de periódico.
5. Cubre con periódico y deja secar
Rompe el globo antes de empezar a pegar el papel y sacalo por el agujero que se forma. Aplica pegamento, coloca una tira de papel y alísala con la brocha. Superpón ligeramente los bordes y sigue las curvas y los surcos, evitando que el papel forme puentes sobre ellos. Cubre también el hilo.
Forma varias capas finas —unas cuatro a seis como punto de partida—, dejando secar entre tandas si la pieza se humedece demasiado. La cantidad necesaria depende del papel, del tamaño y de la firmeza obtenida. Deja secar completamente antes de manipular la cubierta; en clima húmedo puede necesitar varios días.
6. Retira el globo, coloca el tronquito y pinta
Cuando la cubierta esté seca y firme, pincha el globo junto a la boquilla y retíralo por la abertura superior. Si está adherido, despréndelo cuidadosamente sin forzar la cubierta.
Forma el tronquito torciendo periódico y dejando una base abierta que puedas pegar sobre la corona. Hazlo proporcionado al tamaño de la calabaza. Pega y alisa esa base para integrarla, refuerza la unión con pequeñas tiras de papel y deja secar. Pinta de blanco toda la pieza, incluido el tronquito y cualquier hilo que aún se vea.
7. Dale el acabado que prefieras
Sobre la base seca, aplica color o decoupage. Para decorar con servilletas, utiliza únicamente la capa impresa y trabaja con poco pegamento, desde el centro hacia los bordes. Pinta el tronquito en dorado o marrón y añade encaje o yute si combina con tu diseño.
Un barniz acrílico al agua compatible con los materiales puede proteger el acabado. Pruébalo primero en un recorte.
9 ideas para decorar tus calabazas
1. Naranja rústico con corcho y yute

El naranja tradicional luce especialmente bien con pinceladas marrones suaves que resaltan los surcos. Un corcho envuelto en yute y una base de fieltro aportan un detalle sencillo y cálido. Colócala sobre madera con unas hojas secas alrededor para que el color sea el protagonista.
Tronquito: utiliza un corcho, envuelve sus lados con hilo de yute y pégalo sobre una estrella de fieltro marrón.
Diseño: acabado pintado. Aplica pintura acrílica naranja y, cuando seque, añade pinceladas suaves de marrón en los surcos para darle un aspecto rústico.
2. Flores moradas sobre blanco

Dos tamaños y delicadas flores moradas crean una composición ligera, ideal para una consola cerca de una ventana. Los tronquitos curvos en marrón equilibran la base clara. Conserva alguna irregularidad del papel para mantener su carácter artesanal.
Tronquito: tuerce varias tiras de papel para formar un tallo curvado. Deja una base abierta para pegarla e integrarla a la calabaza y píntalo de marrón.
Diseño: decoupage con flores moradas sobre una base blanca. Usa la capa impresa de una servilleta decorada o papel fino y adhiérela cuidadosamente con pegamento para decoupage.
3. Rosas románticas y dorado

Las flores grandes en rosa antiguo destacan sobre una base blanca, acompañadas por hojas verdes discretas. El encaje en la parte superior y el tronquito dorado completan una pieza delicada. Un fondo sencillo permite apreciar tanto el dibujo como la textura del papel.
Tronquito: forma un tallo curvado con papel torcido, refuerza su unión con pequeñas tiras de periódico y píntalo de dorado cuando esté seco.
Diseño: decoupage de rosas y hojas sobre una base blanca. Completa la corona con un pequeño círculo de encaje pegado alrededor del tronquito.
4. Hojas de otoño y helechos

Combina una calabaza con hojas en tonos mostaza y terracota con otra más pequeña decorada con helechos verdes. La base blanca une ambos diseños. Colócalas a distintas profundidades sobre una repisa rústica, dejando visibles sus formas.
Tronquitos: forma tallos cortos con papel enrollado y ligeramente arrugado. Pégalos sobre la corona, integra sus bases y píntalos de marrón oscuro.
Diseño: decoupage sobre blanco. Para la calabaza grande utiliza recortes de hojas otoñales; para la pequeña, motivos de helechos verdes. Distribúyelos dejando espacios donde se aprecie la base blanca.
5. Una calabaza convertida en centro floral

Una pieza completamente seca y suficientemente firme puede transformarse en recipiente decorativo con tapa. Marca y corta la parte superior con cuidado, refuerza los bordes y coloca flores artificiales o secas en su interior. Si utilizas flores naturales, añade un recipiente independiente e impermeable: el papel maché no debe recibir agua directamente.
Tronquito: modela un tallo curvado de papel torcido, fíjalo a la tapa y píntalo de dorado.
Diseño: acabado pintado de blanco, sin decoupage. La decoración se completa con flores artificiales o secas en tonos crema y pequeños detalles dorados. La tapa se recorta únicamente cuando la cubierta de papel maché esté seca y firme.
6. Flores azules sobre marfil

Los motivos florales en azul intenso dan un contraste atractivo sobre una base marfil. Un tronquito marrón y una mesa de madera equilibran el conjunto. Es una alternativa para integrar las calabazas en una decoración que ya utiliza blanco y azul.
Tronquitos: haz tallos curvados con papel torcido, integra sus bases y píntalos en tonos marrones. Puedes añadir una pequeña tira de papel enrollada para simular un zarcillo.
Diseño: decoupage de flores y motivos botánicos azules sobre una base blanca o marfil. Coloca los recortes siguiendo las curvas de los gajos y alisa suavemente para conservar el dibujo.
7. Partituras y detalles naturales

El papel con notas musicales convierte una calabaza sencilla en una pieza original. Una varita de canela como tronquito y una cantidad moderada de musgo decorativo completan el acabado. Evita cubrir demasiado la corona para que se siga apreciando la forma.
Tronquito: pega una varita de canela en la parte superior y rodea su base con una pequeña cantidad de musgo decorativo.
Diseño: decoupage con reproducciones de partituras. Rasga el papel en fragmentos manejables y pégalos con ligeros traslapes, adaptándolos a los surcos.
8. Letras antiguas y un toque de yute

Los recortes monocromáticos y los adornos impresos crean una calabaza discreta, fácil de combinar con otras piezas claras. Un pequeño remate de yute acentúa su carácter rústico. Sobre madera envejecida, las letras y las imperfecciones suaves del papel adquieren protagonismo.
Tronquito: enrolla cordón de yute sobre sí mismo para formar un remate corto y grueso. Pégalo firmemente sobre la corona y deja un extremo curvado como detalle.
Diseño: decoupage con papel decorativo de letras, sellos y ornamentos antiguos en blanco y negro. Aplícalo sobre una base clara, conservando pequeñas arrugas que acentúen el acabado artesanal.
Notas y sugerencias para un buen resultado
- Coloca el hilo sin apretar. Los surcos se forman al añadir un poco más de aire.
- Usa tiras pequeñas en las curvas. Se adaptan mejor y evitan pliegues grandes.
- Evita empapar la pieza. Varias capas finas son más fáciles de controlar que una capa gruesa y muy húmeda.
- Respeta el secado. La cubierta debe sentirse firme y seca también por debajo antes de retirar el globo.
- Facilita que se seque la base. Cambia cuidadosamente la posición cuando la pieza sea suficientemente firme.
- Mantén el globo lejos del calor intenso y del sol directo mientras trabajas.
- Refuerza la unión del tronquito. No levantes la calabaza agarrándola únicamente por él.
- Conserva pequeñas irregularidades. Las arrugas suaves y las diferencias entre gajos forman parte de una pieza artesanal cuidada.
- Trabaja suavemente el decoupage. Repasar muchas veces una servilleta mojada puede romperla.
- Úsalas en interiores secos. El barniz no convierte el papel maché en un material impermeable.
- Utiliza únicamente luces LED sin llama si deseas iluminar una calabaza.
- Guárdalas completamente secas, protegidas del polvo y de la humedad, para volver a utilizarlas.

