Cómo hacer jabón casero de zanahoria

El jabón artesanal de zanahoria es una manera interesante de incorporar este ingrediente a una receta tradicional de jabón elaborado con aceites vegetales.

La zanahoria aporta principalmente color y personalidad al jabón. Dependiendo de la cantidad utilizada y del proceso, el resultado puede ir desde un crema amarillento hasta un naranja suave y terroso. No necesitamos colorantes intensos para que las pastillas resulten bonitas.

La fórmula combina aceite de oliva, coco y almendras. Durante la elaboración, estos aceites reaccionan con el hidróxido de sodio mediante un proceso llamado saponificación, transformándose en jabón.

Aunque la zanahoria contiene carotenoides y otros componentes interesantes, este jabón más que un tratamiento para el acné, eccema, heridas o arrugas, se trata de un producto cosmético de limpieza artesanal, no de un tratamiento dermatológico.

Y hay algo importante antes de comenzar: esta receta se realiza mediante proceso en frío y utiliza hidróxido de sodio (sosa cáustica). Durante la elaboración es corrosivo y puede producir quemaduras graves, por lo que debemos utilizar protección y respetar cuidadosamente el procedimiento.

Materiales e ingredientes

Esta receta produce aproximadamente 1.2 kg de mezcla de jabón recién preparada, suficiente para obtener alrededor de 9 a 11 pastillas medianas, dependiendo del molde utilizado y del grosor con que cortemos la barra.

Ingredientes

  • 400 g de aceite de oliva
  • 300 g de aceite de coco
  • 100 g de aceite de almendras dulces
  • 116 g de hidróxido de sodio (sosa cáustica o NaOH)
  • 190 g de agua destilada
  • 80 g de puré de zanahoria cocida, muy fino y completamente frío
  • 8 g de miel, opcional
  • Aceite esencial o fragancia apta para jabón de proceso en frío, opcional

Si utilizamos fragancia o aceite esencial, respetaremos siempre la cantidad máxima recomendada por el fabricante para ese producto y aplicación.

Importante: estas cantidades corresponden a esta fórmula. Si modificamos el tipo o la cantidad de alguno de los aceites, tendremos que volver a calcular la cantidad necesaria de sosa. No debemos ajustarla a ojo.

Utensilios

  • Báscula digital con precisión de al menos 1 g
  • Recipiente resistente al calor y compatible con sosa para preparar la solución alcalina
  • Recipiente grande de acero inoxidable o plástico apropiado para preparar el jabón
  • Recipientes pequeños para pesar los ingredientes
  • Batidora de inmersión
  • Espátula de silicona
  • Cuchara o utensilio resistente a la sosa
  • Termómetro
  • Molde rectangular de silicona con capacidad aproximada de 1.2 a 1.3 litros, o varios moldes individuales de capacidad equivalente
  • Cuchillo o cortador para jabón
  • Guantes resistentes
  • Gafas de protección
  • Ropa que cubra la piel al trabajar con la sosa
  • Papel, plástico u otro material para proteger la mesa

No utilices aluminio, ya que reacciona con el hidróxido de sodio.

Paso a paso

1. Prepara el puré de zanahoria

Lava, pela y corta las zanahorias. Cuécelas hasta que estén muy tiernas y tritúralas hasta obtener un puré completamente homogéneo.

Para esta receta necesitaremos 80 g de puré.

No deben quedar trozos grandes ni fibras gruesas. Déjalo enfriar completamente antes de incorporarlo al jabón.

No utilizaremos el agua de cocción de las zanahorias para preparar la sosa. Para simplificar y controlar mejor la fórmula utilizaremos agua destilada.

2. Prepara la zona de trabajo

Antes de abrir la sosa, deja preparados y pesados todos los ingredientes.

Protege la mesa y ten listo el molde.

Ponte guantes, gafas de protección y ropa que cubra la piel. Trabaja en un lugar bien ventilado y sin niños ni mascotas alrededor.

A partir de este momento no retires el equipo de protección mientras estés manipulando la sosa o el jabón recién preparado.

3. Prepara la solución de sosa

Pesa exactamente:

  • 190 g de agua destilada
  • 116 g de hidróxido de sodio

Coloca primero el agua destilada en el recipiente apropiado.

Añade lentamente la sosa al agua, removiendo cuidadosamente.

Siempre se añade la sosa al agua; nunca se vierte el agua sobre la sosa.

La mezcla se calentará considerablemente por sí sola. Mantén la cara alejada del recipiente y evita respirar los vapores que se producen inicialmente.

Déjala reposar en un lugar seguro mientras baja de temperatura.

4. Prepara los aceites

Pesa:

  • 400 g de aceite de oliva
  • 300 g de aceite de coco
  • 100 g de aceite de almendras dulces

Derrite suavemente el aceite de coco si está sólido.

Añade después el aceite de oliva y el aceite de almendras y mezcla.

No es necesario calentar excesivamente los aceites. Solo queremos que el aceite de coco esté completamente fundido y que los tres aceites formen una mezcla uniforme.

5. Mezcla la solución alcalina con los aceites

Cuando la solución de sosa y los aceites hayan bajado de temperatura y estén dentro del rango adecuado para trabajar la fórmula, vierte lentamente la solución alcalina sobre los aceites.

Introduce la batidora de inmersión.

Alterna pulsaciones cortas con movimientos suaves, evitando incorporar demasiado aire.

La mezcla comenzará a cambiar: dejará de parecer aceite y adquirirá progresivamente un aspecto más uniforme y cremoso.

6. Llega a la traza ligera

Continúa mezclando hasta alcanzar una traza ligera.

¿Cómo reconocerla?

Levanta ligeramente la batidora y deja caer un poco de mezcla sobre la superficie. Si durante unos instantes podemos distinguir el pequeño rastro que deja antes de desaparecer, hemos alcanzado la traza.

No necesitamos convertirla en una crema muy espesa.

7. Añade la zanahoria

Incorpora los 80 g de puré de zanahoria frío.

Primero mézclalo suavemente con la espátula y después utiliza la batidora durante unos instantes hasta distribuirlo uniformemente.

La mezcla adquirirá un tono cálido. No necesitamos que quede naranja intenso: el color natural puede ser mucho más suave y además cambiar durante la saponificación y el curado.

8. Añade la miel y el aroma, si quieres utilizarlos

Añade ahora los 8 g de miel, si has decidido incluirla.

Mezcla hasta distribuirla uniformemente.

También puedes dejar el jabón sin perfume, que es una opción perfectamente válida.

Si quieres perfumar el jabón, puedes añadir como orientación unos 15 a 25 g de aceite esencial o fragancia apta para jabón de proceso en frío para obtener un aroma suave a moderado. En gotas serían aproximadamente 300 a 500 gotas, aunque esta equivalencia es solamente orientativa porque el tamaño de la gota cambia según el gotero y la viscosidad del producto.

No es necesario utilizar toda esa cantidad: algunos aromas son mucho más intensos que otros. Comprueba siempre el límite de uso indicado por el fabricante y nunca superes su máximo recomendado para jabón, aunque sea inferior a esta cantidad orientativa.

9. Vierte el jabón en el molde

Vierte lentamente la mezcla en el molde de silicona.

Pasa una espátula por el recipiente para aprovechar el jabón restante y alisa la superficie.

Puedes dar unos pequeños golpes al molde contra la mesa para ayudar a liberar posibles bolsas de aire.

Continúa utilizando los guantes: aunque ya tenga apariencia de jabón, la mezcla todavía está en proceso de saponificación.

10. Deja endurecer y desmolda

Deja reposar el jabón en un lugar seguro hasta que esté suficientemente firme para desmoldarlo.

Normalmente tendremos que esperar alrededor de 24 a 48 horas, aunque una fórmula concreta puede necesitar algo más de tiempo.

No lo fuerces si continúa demasiado blando.

Una vez firme, retíralo del molde.

Si has utilizado un molde rectangular, corta la barra en pastillas de aproximadamente 2.5 a 3 cm de grosor. No es necesario que todas queden idénticas; una ligera irregularidad resulta natural en un jabón artesanal.

11. Deja curar el jabón

Este paso es imprescindible.

El jabón no está listo para utilizarse simplemente porque podamos desmoldarlo. Tampoco para envolverlos.

Coloca las pastillas separadas entre sí en un lugar seco y ventilado donde pueda circular aire alrededor de ellas.

Déjalas curar aproximadamente 4 a 6 semanas.

Durante el curado el jabón pierde parte de su contenido de agua, se endurece y mejora su duración durante el uso.

Puedes colocar una pequeña etiqueta junto a la bandeja con la fecha de elaboración para saber cuándo ha terminado el periodo de curado.

12. Ideas para envolver los jabones estéticamente para regalo o venta

Una vez que los jabones hayan completado sus 4 a 6 semanas de curado y estén bien secos y firmes, podemos envolverlos para guardarlos, regalarlos o simplemente darles una presentación más bonita.

Al tratarse de un jabón artesanal, quedan especialmente bien los materiales sencillos y naturales pero estará en ti echar a volar tu imaginación sbre cómo te gusta más envolverlos. Algunas ideas son:

  • Faja de papel kraft: rodea únicamente la parte central del jabón y deja visibles los extremos. Podemos añadir una pequeña etiqueta con el nombre del jabón y la fecha de elaboración.
  • Papel kraft y cordón de yute: envuelve la pastilla completa o parcialmente y termina con una lazada sencilla.
  • Papel de seda: una opción más delicada, especialmente bonita si los jabones son para regalo.
  • Cajitas individuales de cartón: protegen mejor las pastillas y permiten preparar pequeños obsequios.
  • Bolsitas de papel: sencillas y prácticas; podemos cerrarlas con una etiqueta adhesiva o un cordón.
  • Faja de papel y flores secas: una pequeña ramita de lavanda, manzanilla u otra flor seca aporta un detalle artesanal muy bonito. Debe estar completamente seca.
  • Tela de algodón o lino: pequeños retazos sujetos con cordón permiten crear una presentación rústica y reutilizable.

Si los vamos a almacenar durante bastante tiempo, conviene conservarlos además en un lugar fresco y seco, evitando humedad y calor excesivos.

Notas, sugerencias y observaciones

Utiliza una báscula. Los ingredientes de esta receta se pesan; no sustituyas los gramos por tazas o mililitros.

No modifiques los aceites sin recalcular la sosa. Si aumentas, reduces o sustituyes alguno de los aceites, la cantidad de NaOH deja de corresponder a la fórmula.

No añadas más sosa pensando que el jabón quedará más duro. La cantidad está determinada por los aceites y el sobreengrasado de la receta.

Añade siempre la sosa al agua y nunca el agua a la sosa.

No utilices aluminio. Elige acero inoxidable, silicona o plásticos apropiados para trabajar con soluciones alcalinas.

No acerques la cara al recipiente de la solución alcalina. Trabaja en un espacio ventilado.

Mantén puestos los guantes y las gafas durante la elaboración. El hecho de que la mezcla empiece a parecer jabón no significa que podamos manipularla con las manos.

No aumentes arbitrariamente el puré de zanahoria. Más zanahoria no significa necesariamente un jabón mejor; también estamos introduciendo agua y materia orgánica en la fórmula.

La miel es opcional. Podemos hacer perfectamente el jabón sin ella.

El perfume también es opcional. Si utilizamos uno, tiene que ser apto para jabón y respetaremos la dosificación de seguridad de ese producto concreto.

No esperes un naranja artificial. El color de la zanahoria puede evolucionar y suavizarse. Precisamente esas pequeñas variaciones hacen que el jabón tenga aspecto artesanal.

Desmoldar y curar son cosas distintas. Puede estar suficientemente duro para cortarlo después de uno o dos días y aun así necesitar varias semanas de curado.

Pon la fecha de elaboración en la bandeja de curado. Es una manera muy sencilla de no perder la cuenta de las semanas.

Ideas para hacer el jabón de diferentes formas

Una vez dominada la receta, podemos cambiar la presentación sin modificar necesariamente la fórmula.

Podemos utilizar moldes individuales redondos, ovalados, con forma de flor o con relieves botánicos; hacer una barra grande y cortarla de manera rústica; crear una superficie ligeramente ondulada con la espátula; preparar pastillas pequeñas para regalar; o utilizar sellos para jabón cuando las pastillas tengan la consistencia adecuada.

También podemos jugar visualmente con una presentación crema y naranja suave, pero si para conseguirla vamos a dividir la mezcla o incorporar otros ingredientes, debemos comprobar que sean apropiados para jabón de proceso en frío.