Convierte frascos de vidrio reciclados en pequeños farolitos navideños llenos de luz. La silueta transparente del árbol permite que el resplandor atraviese el vidrio, mientras la pintura mate, la cuerda y las estrellas de madera les dan un acabado cálido y artesanal.

Puedes hacer varios en verde salvia, rojo vino y marfil para decorar una mesa, una repisa o la entrada de casa. Esta versión está inspirada en la técnica de pintar alrededor de una plantilla adhesiva, pero incorpora colores, adornos, composición y medidas de seguridad diferentes.
Tiempo aproximado: 45 minutos, más el secado
Dificultad: fácil
Materiales
- Frascos de vidrio limpios y completamente secos.
- Pintura tipo tiza o pintura acrílica para vidrio.
- Cinta de pintor ancha.
- Plantilla de papel con forma de árbol.
- Lápiz.
- Tijeras pequeñas.
- Brocha de espuma.
- Tarjeta plástica vieja para alisar la cinta.
- Alcohol y algodón para limpiar el vidrio.
- Sal de Epsom, sal gruesa decorativa o nieve artificial.
- Luces de té LED de luz cálida.
- Cuerda delgada de yute.
- Estrellas pequeñas de madera.
- Ramitas de pino y pequeños frutos rojos artificiales, opcionales.
- Palillo de madera para retoques.

Otros estilo de figuras para la plantilla

Paso a paso
1. Limpia el frasco
Retira las etiquetas, lava el frasco y déjalo secar. Pasa un algodón con alcohol por la parte exterior para eliminar grasa o polvo.
2. Prepara la plantilla
Coloca tres tiras de cinta de pintor (o las que sean necesarias) ligeramente superpuestas sobre una superficie lisa que pueda luego despegarse. Pon encima la plantilla de papel y traza el contorno del árbol. Al trazar el contorno queda marcado en la cinta y seguir la línea de cortado, pero si batallas para ver el trazo marcado puedes cortar previamente el árbol del papel y trazar con un marcador el contorno del árbol.

3. Recorta el árbol
Una vez que lo trazaste, despega las cintas con la forma del árbol trazado y pasa a cortar la figura siguiendo la línea marcada. No necesita quedar perfectamente simétrica: una silueta ligeramente irregular tendrá un aspecto más artesanal.

4. Pega la figura
Coloca o pega el árbol de cinta en el centro del frasco. Presiona muy bien los bordes con los dedos y después pásales una tarjeta plástica. Esto evitará que la pintura se introduzca debajo de la cinta.

5. Pinta el frasco
Aplica una capa delgada de pintura con la brocha de espuma. Déjala secar y agrega una segunda capa si el vidrio todavía se transparenta demasiado.
Puedes pintar cada frasco de un color diferente:
- Verde salvia para un estilo natural.
- Rojo vino para una Navidad tradicional.
- Marfil para una decoración clara y elegante.

6. Retira la plantilla
Cuando la pintura esté seca al tacto, levanta lentamente la cinta. Aparecerá una ventana transparente con forma de árbol.
Si algún borde quedó irregular, corrígelo cuidadosamente con un palillo y un poco de pintura.
7. Agrega la luz
Coloca una capa poco profunda de sal decorativa o nieve artificial en el fondo. Introduce una luz LED y acomódala en el centro.
8. Decora el cuello
Enrolla cuerda de yute alrededor del cuello del frasco y añade una pequeña estrella de madera. Si deseas un acabado más natural, incorpora una ramita pequeña de pino artificial.

Notas y observaciones
- Utiliza preferentemente frascos lisos, porque facilitan pegar la plantilla y obtener bordes definidos.
- Aplica capas delgadas de pintura para evitar escurrimientos.
- Presiona muy bien los extremos de la cinta antes de pintar.
- No llenes demasiado el fondo: una capa de aproximadamente dos centímetros es suficiente.
- Para retirar o encender la luz puedes utilizar unas pinzas pequeñas.
- Usa exclusivamente luces LED. No coloques fuego real cerca de pintura, cuerda, madera o ramas decorativas.
- Si vas a guardar los farolitos, envuélvelos por separado para proteger la pintura.
- Puedes hacer los árboles de distintos tamaños, pero conviene conservar siluetas sencillas para que puedan recortarse fácilmente.
- No es necesario comprar frascos especiales: funcionan los de conservas, mermelada o salsas siempre que estén en buen estado.

