Un análisis del marcapasos del icónico actor Gene Hackman reveló que dejó de funcionar nueve días antes de que él y su esposa fueran descubiertos sin vida en su residencia en Santa Fe, Nuevo México. Así lo informó este viernes el sheriff del condado, Adan Mendoza, durante una conferencia de prensa.
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“El peritaje inicial del marcapasos del señor Hackman mostró que su última actividad quedó registrada el 17 de febrero de 2025”, explicó Mendoza. “Consideramos que es una suposición razonable que ese fue el último día de su vida”, agregó el oficial, subrayando la importancia de este dato para reconstruir los eventos.
Los cuerpos de Gene Hackman, de 95 años, y su esposa, la pianista clásica Betsy Arakawa, de 63, fueron hallados el pasado miércoles en su hogar, junto al cadáver de uno de sus perros. Aunque las autoridades no han encontrado indicios de un crimen, calificaron las muertes como “suficientemente sospechosas” para justificar una investigación exhaustiva.
En la escena, el cuerpo de Arakawa yacía en el baño, rodeado de pastillas esparcidas y con un calentador cerca de su cabeza. Los signos de descomposición ya eran evidentes. Por su parte, Hackman fue encontrado en una habitación contigua, vestido y con unas gafas de sol próximas a él. Mendoza descartó la posibilidad de intoxicación por monóxido de carbono —una teoría planteada inicialmente por la familia a los medios— tras realizar pruebas específicas que resultaron negativas.
“No se observaron traumatismos en los cuerpos, que presentaban un estado parcial de momificación”, precisó el sheriff. Las causas exactas de las muertes siguen bajo investigación, con autopsias y análisis toxicológicos aún pendientes.
Una leyenda del cine que se despidió en silencio
Gene Hackman, quien se retiró de la actuación en 2008, apareció por última vez en la pantalla en la comedia Bienvenidos a Mooseport (2004). Su legado, sin embargo, está profundamente ligado al movimiento del “Nuevo Hollywood” de las décadas de 1960 y 1970, una era de renovación creativa en el cine estadounidense.
Este periodo, caracterizado por obras maestras como Easy Rider de Dennis Hopper, La naranja mecánica de Stanley Kubrick o Taxi Driver de Martin Scorsese, vio a Hackman consolidarse como una figura clave.
El actor alcanzó la cima de su carrera con dos premios Óscar: el primero en 1971 como mejor actor por su inolvidable interpretación de Jimmy “Popeye” Doyle en French Connection, y el segundo en 1992 como mejor actor de reparto por Unforgiven. Su versatilidad y carisma lo convirtieron en un símbolo de una generación que transformó la narrativa cinematográfica.
