El síndrome del pulmón blanco es una nueva enfermedad respiratoria emergente que está afectando principalmente a niños. Originaria de China, esta enfermedad es provocada por la bacteria Mycoplasma Pneumoniae.
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¿De dónde proviene su nombre?
Esta afección ha generado preocupación global debido a su rápida propagación y a que los niños son los más afectados. El nombre “síndrome del pulmón blanco” proviene de las manchas blancas visibles en las radiografías de los pulmones de los pacientes, que indican la ausencia de aire en los bronquios o la presencia de infecciones, tumores u otras enfermedades ocupando los alvéolos pulmonares.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha solicitado a China más información sobre este creciente problema de salud pública.
Sin embargo, los detalles proporcionados por China han sido limitados, sugiriendo que el aumento de casos podría ser una consecuencia del levantamiento de las restricciones impuestas durante la pandemia de Coronavirus.
En Estados Unidos, particularmente en Ohio, se han reportado 145 casos desde agosto, afectando a niños entre 3 y 14 años.
Dado que no hay vacuna disponible para esta enfermedad, el tratamiento se basa en el uso de antibióticos. Sin embargo, existe una preocupación creciente sobre la posibilidad de que las bacterias desarrollen resistencia a estos medicamentos.
Cuál es su sintomatología

La sintomatología del síndrome del pulmón blanco es similar a la de un resfriado común, incluyendo fiebre, tos, fatiga, escalofríos, y secreciones nasales verdes. En casos más graves, puede haber dificultad para respirar.
Esta enfermedad engloba una gama de infecciones respiratorias, incluyendo la neumonía, que se caracteriza por la inflamación de los pulmones llenos de líquido y pus, lo que dificulta la respiración.
En algunos casos, los pacientes pueden experimentar dolor de cabeza, dolor de garganta, sensación de cansancio y una tos que empeora progresivamente, pudiendo durar semanas o meses.
En niños menores de 5 años, es común la presencia de estornudos, congestión nasal, dolor de garganta, ojos llorosos, y en ocasiones, vómitos y diarrea. Esta enfermedad es contagiosa y se transmite de persona a persona a través de gotitas respiratorias expulsadas al toser o estornudar.
Aunque la neumonía por micoplasma generalmente presenta síntomas leves similares a los de la gripe, el reciente aumento inusual de casos ha llevado a una respuesta coordinada por parte de diferentes socios internacionales.
China, por su parte, ha informado a la OMS que no se han identificado patógenos nuevos o inusuales en sus casos. A pesar de que la neumonía por micoplasma es considerada una forma más leve de neumonía con síntomas duraderos, la inmunidad resultante tiende a ser más prolongada que la inmunidad contra infecciones virales.
El Reino Unido, por otro lado, podría estar experimentando un aumento en las infecciones, ya que estas epidemias suelen ocurrir aproximadamente cada cuatro años.
