La muerte del icónico actor Gene Hackman y su esposa Betsy Arakawa en su hogar de Santa Fe, Nuevo México, ha conmocionado al mundo, pero los detalles que emergen sobre sus últimos días pintan un cuadro aún más desgarrador. Según las autoridades, Hackman, de 95 años, habría pasado una semana en completo abandono tras el fallecimiento de su esposa, con su perro Zinna atrapado en una jaula hasta sucumbir.
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Mientras las investigaciones continúan, este artículo reúne lo que se sabe hasta ahora sobre este triste desenlace, basado en declaraciones oficiales y reportes preliminares al 9 de marzo de 2025.
Lo que revelan las autoridades sobre sus muertes
El 26 de febrero de 2025, un trabajador de mantenimiento descubrió los cuerpos de Gene Hackman, Betsy Arakawa y su perro Zinna durante una visita de rutina al hogar de la pareja. Según el informe del viernes 7 de marzo del Sheriff del Condado de Santa Fe y la médica forense Heather Jarrell, Betsy falleció el 11 de febrero de hantavirus pulmonar, una rara enfermedad transmitida por roedores. Hackman, encontrado en una entrada con un bastón cerca, murió una semana después, el 18 de febrero, de enfermedad cardíaca hipertensiva y aterosclerótica, con Alzheimer avanzado como un factor significativo. Los datos de su marcapasos confirman que su corazón dejó de latir ese día, sugiriendo que vivió solo en la casa durante esos siete días.
Zinna, una mezcla de Kelpie australiano de 12 años, fue hallada muerta en una jaula dentro del baño donde yacía Betsy, a solo 3-4 metros de distancia. Según el Sheriff Adan Mendoza, el perro había sido recogido del veterinario el 9 de febrero tras un procedimiento médico, lo que explicaría su encierro.
Sin comida en su estómago y a la espera de resultados de la necropsia, la veterinaria estatal Erin Phipps señaló que la deshidratación y la inanición son causas probables de su muerte. Mientras tanto, los otros dos perros de la pareja, Bear y Nikki, sobrevivieron al poder entrar y salir libremente por una puerta trasera.
Una semana de aislamiento y deterioro
Los investigadores creen que Hackman, en un estado frágil por su Alzheimer avanzado, no fue consciente de la muerte de su esposa ni capaz de buscar ayuda. El forense Michael Baden, citado por Fox News, sugirió que su deterioro cognitivo lo dejó incapacitado para reaccionar tras la pérdida de Betsy, su cuidadora principal.
No hay evidencia de que usara teléfonos o tecnología para comunicarse durante esa semana, según Mendoza, quien espera los registros telefónicos para confirmarlo. La casa, descrita como un lugar donde la pareja se había aislado tras la pandemia, se convirtió en una trampa silenciosa: Hackman, desorientado y solo, y Zinna, encerrada sin acceso a agua o alimento, enfrentaron un destino inevitable.
Reportes de vecinos al New York Times indican que los Hackman se habían vuelto cada vez más retraídos, con Betsy tomando precauciones extremas para proteger la salud de Gene, como diluir su vino y vigilar su dieta por problemas cardíacos previos. Su muerte repentina dejó a Hackman sin soporte, y la falta de contacto con el exterior —el último registrado fue hace dos semanas antes del hallazgo— subraya la magnitud de su abandono.
El destino de Zinna y los perros sobrevivientes
La muerte de Zinna ha generado especial conmoción. Según el Daily Mail, la perra era inseparable de Betsy, quien la recogió del veterinario apenas dos días antes de morir. Encerrada tras su cirugía, no tuvo quien la liberara o alimentara tras el colapso de sus dueños.
En contraste, Bear (un pastor alemán) y Nikki (una mezcla de pastor) sobrevivieron, aunque expertos en comportamiento canino, como Ms. Bescoby en Express.co.uk, advierten que la experiencia de vagar solos con sus dueños fallecidos pudo haber sido “enormemente estresante” y dejarlos en un estado de “depresión de caída libre”. Actualmente, ambos están en una instalación de alojamiento en Santa Fe, a la espera de que se revisen los testamentos de la pareja para determinar su futuro.
Preguntas sin respuesta y una investigación en curso
Aunque las causas de muerte de Hackman (cardíaca) y Arakawa (hantavirus) están claras, la investigación no ha concluido. La necropsia de Zinna sigue pendiente, y los registros telefónicos podrían arrojar luz sobre si Hackman intentó contactar a alguien. El Sheriff Mendoza señaló que, si bien muchas preguntas han sido respondidas, aún hay “lagunas” en la línea temporal.
La ausencia de traumatismos externos y la negatividad en pruebas de monóxido de carbono descartan foul play, pero el aislamiento de la pareja plantea interrogantes sobre por qué no tenían asistencia permanente, dado su estado de salud y recursos económicos.
Una tragedia que pudo evitarse
Gene Hackman, leyenda de Hollywood, y su fiel perro Zinna enfrentaron una semana de abandono que culminó en sus muertes, un desenlace que expone la fragilidad de la vejez y la enfermedad. Mientras Betsy sucumbió al hantavirus, Hackman, perdido en su Alzheimer, y Zinna, atrapada en su jaula, quedaron a merced de un destino silencioso.
Esta historia no solo lamenta la pérdida de un ícono y su compañera, sino que también subraya la importancia de sistemas de apoyo para quienes enfrentan condiciones debilitantes. A medida que las autoridades cierran el caso, el mundo reflexiona sobre el triste final de una vida brillante que se apagó en soledad.
