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10 Pasos para disminuir el estrés por las mañanas

Mujer amanecer

La mañana es uno de los momentos más importantes del día a la hora de determinar cómo seguirá la jornada. Lo que popularmente se conoce como “empezar con el pie izquierdo” puede evitarse para así suponer una estadía mejor. Las horas de sueño, la alimentación, el ejercicio y demás son puntos a tener en cuenta para pronosticar un buen día, sin estrés matinal.

Las horas de sueño

No hay forma humanamente posible de tener un buen día si la noche no permitió un descanso adecuado. Según especialistas, lo normal para los adultos es dormir entre ocho y ocho horas y media cada día. Lo importante es que esas horas de sueño sean continuas, ya que el cuerpo necesita de esa secuencia para que esa función sea efectiva. El no cumplimiento de este período es una de las preocupaciones de la salud pública de los países desarrollados, donde la estadística muestra que esto se cumple cada vez menos.

La alimentación

El cortisol es una hormona considerada como la responsable del estrés. Para mantener niveles adecuados de ésta en el organismo, una de las claves es la alimentación sana. Otorgarle al cuerpo los nutrientes necesarios puede ayudar mucho. Lo que se recomienda es una dieta que incluya proteínas, carbohidratos complejos, ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales. Vegetales, frutas y semillas son considerados de los más amigables. Al mismo tiempo, se desaconsejan los lácteos industrializados, azúcar refinada, bebidas como el café y las gaseosas cola y edulcorantes que contengan aspartamo, ya que estimulan la producción de esta hormona.

El ejercicio

El ejercicio físico como una rutina diaria ayuda a evitar el estrés matinal que tanto acosa. Deportes o diferentes prácticas como el yoga, el tai-chi, la meditación y hasta las diferentes técnicas de respiración colaboran para que el comienzo del día sea más ameno. Actualmente, un gran porcentaje de la sociedad sale a correr, patinar o realizar algún tipo de ejercicio antes de empezar el día laboral o de comenzar con las actividades exigidas. Las mismas ayudan a reducir la tensión, además de generar beneficios físicos que se ven reflejados en diferentes aspectos cotidianos.

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Dedicarse al menos 15 minutos

Se recomienda que cada persona se dedique a sí misma al menos 15 minutos diarios. Ya sea para relajación o esparcimiento, este tiempo puede prevenir muchos malestares, tanto físicos como emocionales, como la “gastritis, colitis y enfermedades gastrointestinales como úlcera gástrica, cefalea, a nivel emocional, insomnio, irritabilidad y pérdida o aumento de apetito.

La música

Con o sin un profesional al lado, es aconsejable comenzar el día de la mano de la música. Los sonidos pueden ayudar a la relajación y al pensamiento positivo. Cuando la actividad se da dentro de un ámbito profesional se llama musicoterapia y se define como “el manejo de la música y sus elementos musicales (sonido, ritmo, melodía y armonía) realizada por un musicoterapeuta cualificado, con un paciente individual o un grupo”. Se trata de “un proceso creado para facilitar y promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, para así satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas”.

Caminos con bellos paisajes

El comienzo del día puede ser la parte más difícil de la jornada. Cansancio, pesimismo por lo que vendrá, un poco de ansiedad y demás cuestiones intervienen en las primeras horas de la mañana. Enfrentar la situación con fortaleza y optimismo puede ayudar a que el resto del día no sea tan complicado. Una de las formas de hacerlo es eligiendo el mejor camino para llegar al destino necesario.

Tanto si hay que ir a trabajar como a estudiar, o cualquiera sea la actividad que está esperando, transitar un bello recorrido, con un lindo paisaje, aliviana la carga. Cuando el contexto mejora, lo mismo pasa con lo que sucede en el interior de cada persona.

Verbalizar las situaciones molestas

No es cierto que al callar ciertas cosas esas situaciones o problemas dejen de existir. De hecho, especialistas coinciden en que aquello que se tapa con silencio u otras formas aparece luego en forma de algún síntoma. Por eso, para evitar el estrés de lo reprimido, parece más conveniente verbalizar lo que genera molestias. Hablar con alguien, por mínima que sea esa charla, puede ayudar a que el resto del día sea mucho más llevadero. Una vez que el problema deja esa intimidad que es la conciencia misma, comienza de a poco la solución.

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Evitar las “soluciones mágicas”

Evadir los problemas suele ser una salida fácil y común para muchas personas. Buscar “soluciones mágicas” donde todo queda a cargo del azar, la suerte o el destino no parece apropiado para continuar con un día normal. Enfrentarse al suceso y trabajar en la resolución es el primer paso. De lo contrario, a la espera del milagro, de la preciada intervención divina y celestial, lo más probable es que el conflicto se extienda en el tiempo y el estrés alcance no solo a los horarios matinales sino a la jornada entera.

Profundizar la confianza en uno mismo

Si hay algún sentimiento capaz de abrir las puertas menos pensadas es la confianza. No cualquiera ni hacia un tercero: la más importante de todas es aquella dirigida a uno mismo. Puede que con ella no se logre todo pero, sin duda, sin tenerla seguramente no se logre nada. Cada mañana las cuentas pendientes, los planes y las obligaciones acosan miles de mentes con el clásico repertorio de “lo que queda por hacer”. Sentir la convicción de poder lograrlo, de estar capacitado para conseguirlo es una buena manera de encarar esos puntos.

Evitar obligarse a actividades molestas

Para cumplir, para quedar bien con el otro, para no confrontar, para llenar las expectativas de los demás muchas veces las personas se cargan de actividades que no solo no les interesan sino que les resultan molestas. Existen ocasiones en que las obligaciones son inevitables, por ejemplo, las relativas al mundo laboral. Sin embargo, hay otras tantas que pueden evitarse y sin las cuales cada mañana podría ser mejor. Convencerse de salir de este espectro de intereses ajenos es un buen paso para que todos los días carezcas de estrés y también de presiones innecesarias.

Redacción: Vida Lúcida