Este snack de la tarde puede aumentar tu presión arterial más que el café

Antes de entrar en materia, vale la pena corregir un supuesto común: el snack del que habla este artículo —el regaliz (orozuz)— no sube la presión “más rápido” que el café. La sube más lento, pero de forma mucho más intensa y sostenida, algo que en la práctica puede ser más peligroso, aunque no sea más veloz. Vale la pena entender la diferencia real entre ambos, porque no es un simple matiz de redacción.

Cómo actúa el café: rápido, pero breve

La cafeína puede elevar la presión arterial de forma medible en los primeros 30 minutos a 2 horas tras consumirla, con un efecto agudo que típicamente ronda unos pocos mmHg en personas sin tolerancia. Pero este efecto es transitorio: en consumidores habituales de café, el cuerpo desarrolla tolerancia y el impacto sobre la presión se reduce considerablemente con el uso regular.

Cómo actúa el regaliz: lento al inicio, pero más fuerte y acumulativo

El regaliz contiene un compuesto llamado ácido glicirrícico, presente en la raíz de la planta Glycyrrhiza. Este compuesto bloquea una enzima renal (11-beta-HSD2) que normalmente inactiva el cortisol.

Cuando esa enzima se inhibe, el cortisol actúa sobre receptores que no debería activar, provocando que el riñón retenga sodio y agua, y elimine potasio — el mismo mecanismo que produce el exceso de hormonas mineralocorticoides.

El resultado: presión arterial elevada, no por un estímulo nervioso inmediato como la cafeína, sino por retención de líquidos que se acumula día tras día. Según la investigación clínica sobre este mecanismo, el efecto sobre la presión arterial comienza aproximadamente una semana después de empezar a consumir regaliz de forma diaria, y alcanza su punto máximo alrededor de las dos semanas.

Lo que hace a este dato relevante: no hace falta comer mucho

Aquí está el hallazgo más importante y menos intuitivo: durante años se asumió que solo el consumo excesivo de regaliz (cientos de gramos) era peligroso.

Un ensayo clínico aleatorizado de la Universidad de Linköping (Suecia), publicado en 2024, encontró que incluso una cantidad pequeña de regaliz —3.3 gramos al día, con 100 mg de ácido glicirrícico, la dosis considerada “probablemente segura” según estándares internacionales— elevó la presión arterial en un promedio de 3.1 mmHg en participantes sanos de entre 18 y 30 años, en un estudio con grupo control y diseño cruzado. Quienes mostraron la reacción más fuerte también presentaron signos de sobrecarga cardíaca.

Un metaanálisis de 2024, que combinó ocho ensayos clínicos aleatorizados con 541 participantes, confirmó el mismo patrón: el ácido glicirrícico aumentó de forma estadísticamente significativa tanto la presión sistólica como la diastólica, mientras que otros compuestos del regaliz sin ácido glicirrícico (los flavonoides) no mostraron ese efecto — lo que confirma que el problema es ese compuesto específico, no el regaliz como planta en general.

Cuándo se vuelve peligroso de verdad

En casos de consumo muy elevado y sostenido, el regaliz puede provocar una crisis hipertensiva real. Existen reportes médicos documentados de personas que desarrollaron presión arterial peligrosamente alta (hasta 250/110 mmHg) tras semanas de consumo excesivo de regaliz o té de regaliz, algunos con daño a órganos como la retina.

Estos casos son la excepción, no la norma, pero muestran que el efecto es dosis-dependiente y acumulativo, no algo que se pueda ignorar solo porque “es solo un dulce”.

Qué significa esto para tu snack de la tarde

  • No es que un caramelo de regaliz suba tu presión de inmediato como una taza de café. Es que, si lo comes con regularidad —incluso en cantidades moderadas—, el efecto se va acumulando durante una a dos semanas y puede ser más difícil de notar hasta que ya está establecido.
  • Las personas con hipertensión, enfermedad renal o que ya toman medicación para la presión son las que deben tener más cuidado, ya que el regaliz puede contrarrestar el efecto de esos tratamientos.
  • Revisa etiquetas: el regaliz negro auténtico (no el caramelo rojo saborizado artificialmente, que generalmente no contiene extracto real de regaliz) es la fuente que contiene ácido glicirrícico.

Referencias:

  1. af Geijerstam, P., Joelsson, A., Rådholm, K., Nyström, F.H. (2024). A low dose of daily licorice intake affects renin, aldosterone, and home blood pressure in a randomized crossover trial. The American Journal of Clinical Nutrition, 119(3), 682. DOI: 10.1016/j.ajcnut.2024.01.011.
  2. Effects of Licorice Functional Components Intakes on Blood Pressure: A Systematic Review with Meta-Analysis and NETWORK Toxicology. PMC11547873.
  3. Hypertensive emergency induced by licorice tea. PMC6538495, NIH.
  4. Leskinen, M.H., et al. (2014). Daily liquorice consumption for two weeks increases augmentation index and central systolic and diastolic blood pressure. PLoS One, 9, e105607.
  5. Sigurjonsdottir, H.A., et al. (2001). Liquorice-induced rise in blood pressure: a linear dose-response relationship. Journal of Human Hypertension, 15, 549-552.