El aumento de los niveles de triglicéridos y colesterol en la sangre es una preocupación de salud común en la sociedad moderna. La dieta desempeña un papel crucial en la gestión de estos problemas, y una manera deliciosa y natural de apoyarla es a través del consumo de un jugo casero de remolacha y frutos rojos con avena.

Es una opción mucho mejor que las bebidas azucaradas o industrializadas, y sus ingredientes cuentan con estudios clínicos que respaldan varios de sus beneficios.
Cómo elaborar el jugo
Esta receta no solo es sabrosa, sino que también es rica en antioxidantes y fibras que pueden ayudar a mantener los niveles de lípidos en equilibrio.
Ingredientes:
- Una remolacha o betabel.
- Media taza de fresas.
- Un puñado de arándanos.
- El jugo de dos naranjas.
- Una cucharada de salvado de avena.
Instrucciones:
- Preparación de la remolacha: Lava y pela la remolacha. Corta en trozos pequeños para facilitar su licuado.
- Preparación de los frutos rojos: Lava las fresas y los arándanos con cuidado. Puedes dejar algunos arándanos enteros para decorar si lo deseas.
- Licuado: En una licuadora, agrega la remolacha, las fresas, los arándanos y el jugo de naranja. Licua hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
- Añade el salvado de avena: Una vez que la mezcla esté lista, agrega una cucharada de salvado de avena y licua nuevamente durante unos segundos para que se mezcle bien.
- Sirve y disfruta: Vierte el jugo en un vaso, decora con algunos arándanos enteros si lo deseas y sírvelo fresco.
Tips para aprovecharlo mejor
- Licúalo, no lo cueles. Al licuar y beber la mezcla completa conservas toda la fibra de la fruta y la remolacha. Si lo cuelas, pierdes justo lo que más ayuda.
- Incluye algo de pulpa de la naranja en lugar de usar solo el jugo exprimido. La pulpa aporta pectina, otra fibra soluble.
- Sube la dosis de avena si buscas un efecto sobre el colesterol. La cantidad de beta-glucano de la avena que muestra resultados en los estudios es de al menos 3 gramos al día, y una sola cucharada de salvado aporta solo una parte de eso. Revisa la etiqueta de tu avena, que indica los gramos de beta-glucano por porción, y complementa con avena en el desayuno.
- Tómalo fresco y sin añadir azúcar ni miel. La fruta ya aporta suficiente dulzor natural.
Beneficios para reducir los triglicéridos y el colesterol
Ahora que conocemos la receta, veamos cómo esta combinación de ingredientes puede ayudar a mejorar el perfil de lípidos y la salud cardiovascular.
1. Alto contenido de fibras
La remolacha y los frutos rojos aportan fibra, y la avena añade la que cuenta con mayor respaldo científico para el colesterol: el beta-glucano. Las fibras solubles se unen a los ácidos biliares y al colesterol en el intestino y ayudan a eliminarlos del cuerpo, lo que obliga al hígado a usar colesterol de la sangre para producir más bilis.
La evidencia aquí es sólida. Un metaanálisis de 28 ensayos clínicos aleatorizados encontró que consumir al menos 3 gramos diarios de beta-glucano de avena reduce el colesterol LDL (“malo”) en 0.25 mmol/L (alrededor de 6%) y el colesterol total en 0.30 mmol/L, sin afectar el HDL.
Otro metaanálisis de 58 ensayos con casi 4,000 participantes confirmó reducciones del LDL (4.2%) y del colesterol no-HDL (4.8%) con unos 3.5 gramos diarios. La FDA de Estados Unidos y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reconocen oficialmente este beneficio.
Un dato importante para ajustar expectativas: el beta-glucano reduce el colesterol, pero los estudios no muestran un efecto sobre los triglicéridos. Para los triglicéridos pesan más otros factores, como reducir el azúcar, los carbohidratos refinados y el alcohol, y mantener un peso saludable. Por eso este jugo funciona mejor como reemplazo de bebidas azucaradas que como tratamiento por sí solo.
2. Antioxidantes poderosos
Tanto la remolacha como los frutos rojos son una fuente natural de antioxidantes, entre ellos antocianinas, flavonoides y vitamina C, que ayudan a combatir el estrés oxidativo. Este proceso daña las células y contribuye al desarrollo de enfermedades cardíacas, en parte porque favorece la oxidación del colesterol LDL, que es la forma que más daña las arterias.
Un metaanálisis con 1,251 participantes encontró que el consumo de frutos rojos redujo de forma significativa el colesterol LDL, la presión arterial sistólica, la glucosa en ayunas y marcadores de inflamación. Otros análisis reportan un aumento modesto del colesterol HDL (“bueno”). Los resultados varían entre estudios y los efectos son moderados, así que conviene verlos como un apoyo dentro de una alimentación saludable y no como un sustituto de otros cuidados.
3. Ácido fólico y potasio
La remolacha aporta ácido fólico (folato) y potasio. El folato participa en la reducción de los niveles de homocisteína en sangre, y un nivel alto de homocisteína se ha asociado con mayor riesgo de enfermedades cardíacas. Aquí hay un matiz que vale la pena conocer: aunque el folato sí reduce la homocisteína, los ensayos clínicos con vitaminas del complejo B no han demostrado que ese descenso, por sí solo, reduzca los eventos cardiovasculares. Por eso es un aporte útil dentro de una dieta variada, pero no una estrategia aislada.
El potasio, por su parte, ayuda a regular la presión arterial al contrarrestar el efecto del sodio, y la remolacha aporta además nitratos naturales, que en ensayos clínicos han mostrado reducir la presión arterial unas horas después de su consumo.
4. Bajo en calorías y grasas saturadas
Este jugo casero es una opción prácticamente libre de grasas saturadas, con una base de ingredientes vegetales y un buen aporte de nutrientes. Es una alternativa saludable frente a las bebidas azucaradas o grasosas, que sí contribuyen al aumento de los triglicéridos y el colesterol.
Considera que, aunque el azúcar viene de la fruta, también suma: si tus triglicéridos están muy elevados, lo ideal es tomar una porción moderada (un vaso) y no varias al día.

¿Qué más ayuda a mejorar tus niveles?
Ningún jugo, por bueno que sea, reemplaza los pilares que la evidencia más respalda para controlar el colesterol y los triglicéridos:
- Reducir el azúcar añadido, los carbohidratos refinados y el alcohol.
- Aumentar el consumo de fibra soluble (avena, legumbres, frutas) y de grasas saludables (aceite de oliva, pescado graso, frutos secos).
- Hacer actividad física regular y mantener un peso saludable.
Precauciones
- Si tomas medicamentos para el colesterol (como estatinas) o para la presión arterial, no los suspendas ni los sustituyas por jugos. Este jugo es un complemento, no un tratamiento.
- La remolacha y la naranja son ricas en potasio. Si tienes enfermedad renal o tomas medicamentos que elevan el potasio, consulta a tu médico antes de consumirlo con frecuencia.
- Si tienes diabetes, ten presente que la fruta aporta azúcares naturales y consúltalo con tu profesional de salud.
En conclusión, el jugo casero de remolacha y frutos rojos con avena es una forma deliciosa y práctica de incorporar ingredientes con respaldo científico en tu alimentación, y una excelente alternativa a las bebidas azucaradas. Sus mejores aportes están en la fibra, los antioxidantes y el potasio, dentro de un estilo de vida que también cuide el resto de tus hábitos.
Fuentes:
- EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (2010). Scientific Opinion on the substantiation of a health claim related to oat beta glucan and lowering blood cholesterol and reduced risk of (coronary) heart disease. EFSA Journal, 8(12):1885.
- Whitehead, A., Beck, E.J., Tosh, S., Wolever, T.M. (2014). Cholesterol-lowering effects of oat β-glucan: a meta-analysis of randomized controlled trials. American Journal of Clinical Nutrition, 100(6):1413-1421.
- Ho, H.V.T., et al. (2016). The effect of oat β-glucan on LDL-cholesterol, non-HDL-cholesterol and apoB for CVD risk reduction: a systematic review and meta-analysis of randomised-controlled trials. British Journal of Nutrition, 116(8):1369-1382.
- Huang, H., et al. (2016). Effects of Berries Consumption on Cardiovascular Risk Factors: A Meta-analysis with Trial Sequential Analysis of Randomized Controlled Trials. Scientific Reports, 6:23625.
- Mohammadi, M.A., et al. (2025). Effects of berry consumption on cardiometabolic risk factors in patients with metabolic syndrome: a systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials. PubMed PMID 40436036.
- Clarke, R., et al. (2010). Effects of lowering homocysteine levels with B vitamins on cardiovascular disease, cancer, and cause-specific mortality: meta-analysis of 8 randomized trials involving 37,485 individuals. Archives of Internal Medicine, 170(18):1622-1631.
- Kukadia, S., et al. (2019). A double-blind placebo-controlled crossover study of the effect of beetroot juice containing dietary nitrate on aortic and brachial blood pressure over 24 h. Frontiers in Physiology.
- Miller, M., et al. (2011). Triglycerides and Cardiovascular Disease: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation, 123(20):2292-2333.
- HEART UK. Oats and barley: cholesterol-lowering foods.
