Los edulcorantes artificiales que usas a diario podrían estar dañando tu corazón y tus riñones, revelan nuevos estudios

Cada vez que endulzas tu café con un sobre de edulcorante, añades una cucharada de eritritol a tu yogur o eliges un refresco “zero”, crees que estás haciendo algo saludable. Sin embargo, varias investigaciones recientes publicadas en 2025 y 2026 están arrojando una señal de alerta clara: algunos de los sustitutos del azúcar más populares podrían aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares y renales.

No se trata de un susto aislado. Los datos provienen de estudios serios realizados en humanos y publicados en revistas de alto impacto, y apuntan especialmente a dos azúcar-alcoholes muy utilizados: el eritritol y el xilitol.

¿Qué dicen exactamente las nuevas investigaciones?

Un equipo internacional liderado por el cardiólogo alemán Dr. Marco Witkowski (Deutsches Herzzentrum der Charité, Berlín) ha publicado varios trabajos que relacionan niveles elevados de estos compuestos en sangre con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares graves.

En uno de los estudios más relevantes (publicado en Nature Medicine y actualizado con datos de 2025-2026), las personas con concentraciones altas de eritritol en sangre tenían casi un 60 % más de riesgo de sufrir infarto, derrame cerebral o muerte cardiovascular en los siguientes tres años.

Lo mismo ocurre con el xilitol: los participantes con niveles elevados presentaron un riesgo significativamente mayor de trombosis y eventos cardíacos. Los investigadores observaron que estos azúcar-alcoholes activan las plaquetas (las células de la sangre que forman coágulos), haciendo que la sangre sea más propensa a formar trombos.

Además, algunos estudios observacionales han encontrado una posible asociación entre el consumo crónico de edulcorantes artificiales y un mayor riesgo de enfermedad renal crónica, aunque en este punto la evidencia todavía es menos concluyente.

¿Por qué ocurre esto?

El eritritol y el xilitol no se metabolizan como el azúcar común. Se absorben rápidamente en el intestino, circulan por la sangre y, en lugar de ser eliminados de inmediato, permanecen en niveles elevados durante horas o incluso días. Esto genera estrés oxidativo, inflamación y altera la función normal de los vasos sanguíneos y las plaquetas.

Lo más preocupante es que estos compuestos se producen también de forma natural en el cuerpo en pequeñas cantidades, pero cuando los consumimos en grandes dosis (como ocurre con los productos “light” o “keto”), los niveles en sangre se disparan.

¿Significa que hay que eliminarlos por completo?

No necesariamente, pero sí hay que usarlos con mucha más precaución de la que se recomendaba hasta ahora. Las autoridades sanitarias como la EFSA y la FDA siguen considerándolos seguros dentro de ciertos límites diarios, pero los nuevos datos están llevando a muchos especialistas a recomendar moderación, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular o problemas renales.

Los expertos aconsejan:

  • Priorizar el consumo de agua, infusiones sin endulzar o frutas enteras.
  • Leer siempre las etiquetas: el eritritol y el xilitol aparecen en muchos productos “sin azúcar”, chicles, chocolates keto y bebidas light.
  • Si usas edulcorantes, alternarlos y no abusar de una sola fuente.
  • Consultar con un médico o nutricionista si tienes antecedentes de problemas cardíacos, renales o diabetes.

La clave está en la moderación y la información

Durante años nos vendieron los edulcorantes como la solución perfecta: dulzor sin calorías y sin consecuencias. Hoy la ciencia está mostrando que la realidad es más compleja. No se trata de demonizarlos, sino de entender que nada es gratis en nutrición.

Si eres de los que usa edulcorantes a diario, este puede ser un buen momento para revisar tu consumo y preguntarte si realmente lo necesitas. Tu corazón y tus riñones podrían agradecerte el cambio.