Psicología Salud emocional

Vínculos que dañan y sanan entre madre e hija

El vínculo de una madre con su hija es algo sumamente poderoso que se crea desde el momento en que la mujer comienza a llevar una vida en su vientre. Una hija siempre va a llevar consigo aspectos de su madre que se internalizan en ella durante todo el ciclo de la crianza, incluso desde antes de nacer. De la relación que una madre tenga con su hija van a depender muchos aspectos de lo que significa ser mujer.

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La importancia de los vínculos entre una madre y su hija

Una madre (al igual que el padre) es la que ofrece la primera muestra de cariño, los primeros ejemplos a seguir en la vida de una niña y estos vínculos van a influir en el desarrollo de la historia de esa niña cuando se convierta en mujer. Dependiendo de cómo sea esta relación, va a tener consecuencias en el transcurso de sus vidas. Las enseñanzas de una madre siempre estarán presentes de manera consciente e inconsciente.

El problema está cuando la relación ha sido tóxica, con una madre posesiva o controladora. Estos vínculos tienen consecuencias negativas a lo largo de la vida de la hija, y si esas heridas no se sanan y superan, pueden llegar a convertirse en un círculo vicioso que pase de generación en generación.

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Importancia de la atención materna

Constantemente los niños buscan la aprobación de la madre, esto por la necesidad biológica que siente un hijo por su madre para que lo atienda y alimente, es decir, depende de ella durante tantos años, que cuando es mayor aún necesita su aprobación para muchos aspectos de su vida.

El vínculo entre madre e hija es algo con mucho poder, algo positivo que será importante para el desarrollo en todos los sentidos de una mujer, porque además, los rasgos femeninos se comparten y deberían ser usados (en una relación sana) para enriquecer la vida de las dos partes.

Pero no siempre este vínculo es algo positivo, pues algunas personas desarrollan una necesidad patológica de aprobación que ocasiona que la madre tenga pleno control de la vida de los hijos y sea totalmente necesaria para cualquier movimiento que deban dar. Esto es muy problemático, ya que los hijos deben poder vivir y decidir solos, tomar las riendas de su vida, deben aprender de los errores y ver a su madre como un apoyo solamente, pero no como una solución.

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Cómo ser independiente

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Si una mujer tiene asuntos sin resolver y problemas en su relación madre e hija, debe ser capaz de detectar cuáles son esos aspectos inconclusos para darles fin y cerrar el ciclo, solo de esta forma podrá avanzar, tener una vida feliz y no cometer los mismo errores con los futuros hijos. No es fácil dar el primer paso, pero es necesario hacerlo.

Así como las hijas deben darle fin a los problemas, las madres deben poder comprender que no deben entregar su vida por completo a sus hijos o familia, y no deben controlarlos sino darles las herramientas para que puedan hacer sus vidas por sí solos. Una madre ante todo es una mujer, y no debe dejar de lado algunas necesidades por su familia.

Aunque en la sociedad el término “maternidad” es igual a “sacrificio”, no tiene por qué ser así, una madre dedica mucho tiempo a sus hijos pero nunca debe sacrificar por completo su vida. Muchas veces la misma sociedad obliga a las mujeres a comportarse de esta manera, lo que crea el problema de vínculo con los hijos, ya que muy en el fondo pueden culparlos por no poder realizar algunas metas debido a ellos. Por eso ambas deben sanar para poder tener una relación fructífera y positiva.

Redacción: Equipo de Vida Lúcida