La vitamina que previene el daño nervioso en personas con diabetes tipo 2 y que casi nadie toma

La diabetes tipo 2 es una condición que, con el tiempo, puede traer consigo una serie de complicaciones, siendo una de las más debilitantes la neuropatía diabética. Esta afección, que se manifiesta como daño en los nervios, puede causar hormigueo, entumecimiento, dolor e incluso debilidad en las extremidades, afectando significativamente la calidad de vida.

Millones de personas con diabetes tipo 2 confían en la metformina, el medicamento más recetado en el mundo para controlar los niveles de azúcar en sangre.

Sin embargo, existe una conexión bien documentada, pero poco conocida por los propios pacientes, entre este fármaco y una vitamina esencial cuya deficiencia puede agravar exactamente el mismo problema que se busca prevenir: el daño nervioso.

La metformina y un efecto secundario real, no anecdótico

La metformina es un pilar en el tratamiento de la diabetes tipo 2 gracias a su eficacia y seguridad general. Pero su uso prolongado, especialmente en dosis elevadas, tiene un efecto secundario bien establecido en la literatura médica: reduce los niveles de vitamina B12 en el cuerpo.

Los estudios sobre este tema muestran resultados que varían bastante según la población estudiada y los criterios usados para definir la deficiencia, pero de forma consistente la prevalencia reportada va del 5% al 40% de los pacientes con uso prolongado de metformina, con algunos estudios individuales reportando cifras de hasta 52%.

Un estudio con más de 300 pacientes en Arabia Saudita encontró que quienes tomaban metformina tenían más de cuatro veces más riesgo de deficiencia de B12 comparados con quienes no la tomaban.

La metformina interfiere con la absorción de B12 en el intestino a través de varios mecanismos: altera la motilidad intestinal, puede favorecer el sobrecrecimiento bacteriano, e interfiere directamente con el proceso de absorción de la vitamina dependiente de calcio en el íleon — la parte final del intestino delgado donde normalmente se absorbe la B12.

Cuando los síntomas engañan: la confusión con la neuropatía diabética

Aquí radica uno de los mayores desafíos clínicos de este problema: los síntomas de la deficiencia de vitamina B12 son casi indistinguibles de los de la neuropatía diabética. El hormigueo, el entumecimiento, la sensación de “alfileres y agujas” en manos y pies, y la debilidad muscular son manifestaciones comunes de ambas condiciones.

Esta similitud puede llevar a que la deficiencia de vitamina B12 sea malinterpretada como un simple empeoramiento de la neuropatía diabética ya existente, o como una progresión natural de la enfermedad. Como resultado, algunos pacientes no reciben el tratamiento específico para esta carencia vitamínica, que sí es corregible.

Es importante ser precisos sobre qué tan fuerte es esta conexión: un estudio de 2019 encontró que, entre pacientes con neuropatía diabética confirmada, el 64% tenía niveles de B12 bajos o límite, comparado con solo el 17% de quienes no tenían neuropatía — una diferencia considerable.

Sin embargo, otros estudios independientes, en Sudáfrica y Arabia Saudita, no encontraron una asociación estadísticamente significativa entre los niveles de B12 y la presencia de neuropatía. La relación bioquímica entre la B12 y la salud del nervio está bien establecida, pero su peso exacto como causa directa de la neuropatía en cada paciente individual todavía es objeto de investigación activa, y probablemente varía según otros factores como el control general de la glucosa.

Por qué la B12 es tan importante para tus nervios

La vitamina B12 es fundamental para el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Participa en la formación de la mielina, la capa protectora que recubre las fibras nerviosas y permite que los impulsos eléctricos viajen de forma eficiente, y es esencial para la síntesis de neurotransmisores.

Una deficiencia compromete directamente la salud de los nervios, haciéndolos más vulnerables al daño y dificultando su capacidad de repararse.

¿Quién está en mayor riesgo?

Aunque cualquier persona que tome metformina puede desarrollar una deficiencia de B12, varios estudios coinciden en los mismos factores de riesgo:

  • Duración del tratamiento: el riesgo aumenta de forma consistente después de 3 a 4 años de uso continuo.
  • Dosis elevadas: estudios en población china y saudí encontraron que dosis de 1,500 a 2,000 mg al día o más se asocian con un riesgo significativamente mayor que dosis menores.
  • Edad avanzada: la capacidad de absorber B12 de los alimentos disminuye de forma natural con la edad, incluso sin metformina de por medio.
  • Uso de otros medicamentos: los inhibidores de la bomba de protones (como el omeprazol) también se han estudiado como posible factor adicional, aunque un metaanálisis reciente no encontró una asociación estadísticamente significativa entre su uso y la deficiencia de B12 — es un área donde la evidencia todavía no es concluyente.

Además de los síntomas neurológicos, una deficiencia de B12 puede manifestarse con fatiga extrema, cambios de humor, depresión, confusión, problemas de memoria, una lengua roja e inflamada (glositis), o piel pálida o amarillenta. En casos más avanzados y sin tratar, puede asociarse también con anemia megaloblástica y mayor riesgo de osteoporosis.

La solución: detección y suplementación

La buena noticia es que la deficiencia de vitamina B12 es prevenible y tratable, y su corrección es notablemente económica y segura comparada con la mayoría de las intervenciones médicas. La clave está en la detección temprana.

Investigadores que han estudiado este tema a fondo señalan que las guías clínicas actuales sobre diabetes y neuropatía diabética siguen siendo vagas o directamente omiten recomendaciones claras sobre cuándo medir la B12 en pacientes con metformina — por lo que suele depender de que el propio paciente pregunte activamente.

Es recomendable que las personas con diabetes tipo 2 que toman metformina, especialmente en dosis altas o desde hace varios años, hablen con su médico sobre monitorear sus niveles de vitamina B12 de forma periódica, al menos una vez al año.

Si se diagnostica una deficiencia, la suplementación con vitamina B12 —mediante suplementos orales de alta dosis o, en algunos casos, inyecciones intramusculares cuando la deficiencia es más severa— puede ayudar a revertir los síntomas y prevenir mayor daño nervioso. Dado su bajo costo, bajo riesgo y potencial beneficio, varios investigadores han pedido que la detección sistemática de B12 se vuelva una práctica más estandarizada en el manejo rutinario de la diabetes tipo 2.

En resumen

La vitamina B12 es un nutriente que a menudo se pasa por alto en el manejo de la diabetes tipo 2 tratada con metformina, a pesar de que la conexión entre ambos está bien documentada en la literatura médica desde hace años.

Estar informado y ser proactivo en su monitoreo puede ayudar a distinguir entre un empeoramiento real de la neuropatía diabética y una deficiencia vitamínica corregible — dos problemas que pueden sentirse igual, pero que requieren abordajes completamente distintos.

Referencias

  1. Niafar, M., et al. (2019). Vitamin B12 deficiency and diabetic neuropathy in patients taking metformin: a cross-sectional study. Endocrine Connections, 8(10).
  2. Alharbi, T.J., et al. (2018). The association of metformin use with vitamin B12 deficiency and peripheral neuropathy in Saudi individuals with type 2 diabetes mellitus. PLOS ONE.
  3. Metformin-induced vitamin B12 deficiency: An underdiagnosed cause of diabetic neuropathy. World Journal of Diabetes, 2025. PMC12278092.
  4. The effects of daily dose and treatment duration of metformin on the prevalence of vitamin B12 deficiency and peripheral neuropathy in Chinese patients with type 2 diabetes mellitus. Journal of Diabetes Investigation. PMC10509512.
  5. Prevalence of vitamin B12 deficiency in type 2 diabetic patients using metformin: a cross-sectional study. PMC11448733.
  6. Alvarez, M., et al. Vitamin B12 deficiency in metformin-treated type-2 diabetes patients, prevalence and association with peripheral neuropathy. PMC5054613.

Este contenido es educativo e informativo, no reemplaza a un experto; consulta a tu profesional de confianza. No suspendas ni ajustes tu tratamiento con metformina sin hablarlo antes con tu médico.