Los talones secos y agrietados suelen atribuirse al frío, al uso de sandalias, a caminar descalzo o simplemente a la falta de hidratación de la piel. Y en muchos casos, efectivamente, esas pueden ser las causas.

Pero cuando las grietas aparecen de manera persistente, la piel se vuelve especialmente seca y áspera y el problema no mejora pese a los cuidados habituales, puede ser conveniente prestar atención a otros síntomas que estén apareciendo al mismo tiempo.
Una de las posibles explicaciones está relacionada con la función de la glándula tiroides. Algunas enfermedades que afectan a esta glándula pueden producir cambios visibles en la piel, y uno de los más conocidos es precisamente la sequedad cutánea.
Entre estas enfermedades se encuentra una afección autoinmune que puede avanzar lentamente y permanecer sin ser reconocida durante bastante tiempo.
¿Por qué pueden agrietarse los talones cuando existe un problema de tiroides?
La piel necesita mantener una cantidad adecuada de agua y renovarse constantemente. Cuando la función tiroidea disminuye, pueden producirse cambios en distintos procesos del organismo y la piel puede volverse más seca.
El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK), perteneciente a los NIH, incluye la piel seca entre los síntomas frecuentes del hipotiroidismo. También señala que el cabello puede volverse seco y más fino.
La Asociación Americana de Tiroides también identifica la piel seca como uno de los síntomas característicos del hipotiroidismo.
Cuando esa sequedad afecta especialmente a los pies, puede combinarse con la presión que soportan los talones al caminar. La piel puede engrosarse y endurecerse y, si pierde suficiente elasticidad, terminar formando grietas.
Por eso, unos talones persistentemente agrietados pueden ser una manifestación indirecta de un problema de piel relacionado con una alteración tiroidea, aunque no constituyen por sí mismos una señal específica de enfermedad tiroidea.
La enfermedad autoinmune que puede estar detrás
Una de las principales causas de hipotiroidismo es la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario produce una respuesta contra la propia glándula tiroides.
El NIDDK explica que la enfermedad de Hashimoto puede lesionar progresivamente la tiroides y que la mayoría de las personas que la presentan desarrollan hipotiroidismo.
La Asociación Americana de Tiroides describe también a Hashimoto como una enfermedad autoinmune y señala que, con el tiempo, la inflamación puede impedir que la tiroides produzca suficiente hormona tiroidea.
El problema es que Hashimoto puede avanzar lentamente. Algunas personas pueden tener anticuerpos contra la tiroides durante un tiempo sin presentar síntomas evidentes.
Por eso, un cambio aparentemente cotidiano en la piel puede pasar desapercibido cuando no existen otros signos que hagan pensar en la tiroides.
Los talones no son la única señal que puede aparecer
Cuando la sequedad de los talones forma parte de un cuadro relacionado con hipotiroidismo, normalmente resulta más interesante observar qué otros cambios ha experimentado la persona.
Entre los síntomas que pueden aparecer se encuentran:
- Cansancio o falta de energía.
- Mayor sensibilidad al frío.
- Aumento de peso.
- Estreñimiento.
- Piel seca.
- Cabello seco o más fino.
- Dolores musculares o articulares.
- Alteraciones menstruales.
- Ritmo cardíaco más lento.
- Cambios en el estado de ánimo o depresión.
El NIDDK recoge varios de estos síntomas en personas con hipotiroidismo y advierte que muchos pueden deberse también a otras condiciones.
Esto es importante porque ninguno de estos síntomas permite diagnosticar por sí solo un problema de tiroides.
Por ejemplo, tener los talones secos es extremadamente común y puede ocurrir en personas completamente sanas.
¿Cuándo debería llamar más la atención?
Los talones agrietados adquieren mayor interés cuando el problema es nuevo, persistente o especialmente difícil de controlar y aparece junto con otros cambios compatibles con una función tiroidea baja.
Imaginemos a una persona que anteriormente no tenía problemas importantes en los pies y que, durante los últimos meses, comienza a presentar una piel mucho más seca. Al mismo tiempo, nota cansancio constante, mayor sensibilidad al frío, estreñimiento y cambios inexplicables en su peso.
En una situación así, la combinación de síntomas puede justificar una consulta médica.
La Asociación Americana de Tiroides señala que los síntomas del hipotiroidismo no son exclusivos de esta enfermedad y que un análisis de sangre es necesario para confirmar si existe una alteración de la función tiroidea.
¿Cómo se puede saber si la causa está en la tiroides?
La apariencia de los pies no permite determinar si una persona tiene Hashimoto.
Para investigar un posible hipotiroidismo, los médicos suelen valorar principalmente las concentraciones de TSH y tiroxina libre (T4 libre).
La Asociación Americana de Tiroides explica que el diagnóstico de hipotiroidismo se basa en los resultados de las pruebas de función tiroidea junto con los síntomas y antecedentes de la persona.
Cuando existe sospecha de Hashimoto, también pueden analizarse anticuerpos contra la tiroides, especialmente los anticuerpos contra la peroxidasa tiroidea (TPO).
El NIDDK señala que la enfermedad de Hashimoto puede diagnosticarse mediante la combinación de antecedentes, examen físico y análisis de sangre que pueden incluir las hormonas tiroideas y anticuerpos tiroideos.
Por tanto, unos talones agrietados pueden ser una razón para prestar atención a otros síntomas, pero nunca deben utilizarse como prueba de Hashimoto.
También existen muchas otras causas de talones agrietados
Antes de relacionar unas grietas en los talones con una enfermedad autoinmune, hay que considerar las causas mucho más comunes.
La piel de los talones está sometida diariamente a presión y fricción. Permanecer mucho tiempo de pie, caminar descalzo, utilizar determinados tipos de calzado o tener la piel naturalmente seca puede favorecer que se endurezca.
También pueden influir el clima seco, los baños muy calientes y algunos problemas dermatológicos.
Por eso, tener talones agrietados no significa que tengas un problema de tiroides.
La clave está en observar el contexto completo.
La sequedad puede aparecer antes de que el problema sea evidente
Una característica particular del hipotiroidismo es que puede desarrollarse lentamente.
El NIDDK señala que, debido a que el hipotiroidismo suele desarrollarse de forma gradual, algunas personas pueden no darse cuenta de los síntomas durante meses o incluso años.
En el caso de Hashimoto, además, puede existir una etapa en la que los anticuerpos contra la tiroides estén presentes pero la función de la glándula todavía sea normal. La Asociación Americana de Tiroides explica que algunas personas con Hashimoto no presentan síntomas al principio y que el hipotiroidismo puede aparecer posteriormente.
Esto ayuda a entender por qué un cambio aparentemente menor, como una sequedad cutánea que antes no existía, puede formar parte de un conjunto de señales que merece atención.
¿Qué hacer si los talones están muy agrietados?
Si el problema es únicamente una piel seca y agrietada, puede ser útil utilizar regularmente una crema hidratante adecuada para los pies y evitar prácticas que aumenten la sequedad o la irritación.
Pero si las grietas son persistentes, muy profundas, dolorosas, sangran o aparecen junto con otros cambios físicos, conviene consultar con un profesional de la salud.
Y si además existen cansancio inexplicable, intolerancia al frío, estreñimiento, cambios de peso, piel muy seca o alteraciones del cabello, puede ser razonable comentar estos síntomas con el médico y preguntar si es necesario valorar la función tiroidea.
En definitiva, los talones agrietados no diagnostican una enfermedad autoinmune, pero una sequedad cutánea persistente puede formar parte de los cambios que aparecen cuando la tiroides funciona por debajo de lo normal.
La relación es especialmente relevante en la tiroiditis de Hashimoto, porque esta enfermedad puede dañar progresivamente la glándula y provocar hipotiroidismo.
Así que la próxima vez que unas grietas persistentes en los talones parezcan no tener explicación, quizá valga la pena mirar un poco más allá de la piel y preguntarse si han aparecido otros cambios en el organismo al mismo tiempo.
Fuentes consultadas:
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK/NIH). Enfermedad de Hashimoto.
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK/NIH). Hipotiroidismo (tiroides hipoactiva).
- American Thyroid Association. Hashimoto’s Thyroiditis.
- American Thyroid Association. Hipotiroidismo.
- American Thyroid Association. Tiroiditis.
