Adicciones Salud

Como dejar de fumar sin sufrirlo y conseguir dejar el vicio

Fumar es perjudicial para la salud, de forma inmediata y posterior, casi todos lo saben. Quienes fuman voluntariamente enfrentan un gran riesgo de volverse dependientes y enfermos. Cuando se inhalan, las sustancias tóxicas en el humo del cigarrillo dañan casi todos los órganos en su camino a través del cuerpo e incluso influyen en la información genética de las células del cuerpo.

como dejar de fumar de manera práctica

¿Por qué debo dejar de fumar?

  • Ahorrar dinero.
  • Degustar y oler más.
  • Respirar mejor.
  • Tener menos resfriados y menos tos.
  • Sentir más energía.
  • Evitar el cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer.
  • Evitar las enfermedades del corazón.
  • Desarrollar una disciplina.
  • Equilibrar la mente.
  • Tener durante el día más de 1:30 hs disponible para otras tareas.
  • Limpiar la piel, el cutis y mejorar el aliento.
  • Tener más saliva.
  • Conciliar mejor el sueño.
  • Desintoxicar el organismo.
  • No hacer fumadores pasivos a tu entorno.

Síntomas al dejar de fumar rotundamente o disminuyendo notablemente la dosis:

Estos son algunos de los posibles síntomas, no necesariamente deben sentirse en todas las personas que optan por dejar de fumar.

  • Mareos.
  • Depresión.
  • Sentimientos de frustración e ira.
  • Irritabilidad.
  • Problemas para dormir.
  • Dificultades para concentrarse.
  • Inquietud.
  • Dolores de cabeza.
  • Cansancio.
  • Aumento del apetito.

¿Cómo dejar de fumar?

Dejar de fumar es algo más que dejar el cigarrillo, dejar de ser un fumador y de tener un comportamiento destructivo requiere modificar nuestra forma de vivir, y no se trata de cambiar toda nuestra vida, si identificamos qué es lo que nos hace fumar puede ser más fácil cambiar nuestros malos hábitos.

Ahora les comparto mi experiencia para dejar esta conducta adictiva. Antes que nada les hablaré de cambiar sus vidas, no solo de No fumar.

En mis años de experiencia como fumador compulsivo, terco y un tanto reincidente, he descubierto que los procesos que me hacían fumar eran solo dos:

  • Primero: Las ganas de hacerlo, esa es la principal.
  • Segundo: Hacerlo de manera rutinaria.
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Debemos partir desde una base, sabiendo que para dejar el cigarrillo no se lo debe hacer reprimiendo el deseo ni padeciendo la abstinencia. debemos estar seguros de que algo está perjudicándonos, y podemos verlo de la siguiente manera:

No estamos dejando el cigarrillo ni dejando de fumar, estamos tratando de encontrar nuestra salud.

Por ello, he descubierto que la cuestión es más simple, el esfuerzo sólo está en aceptar un cambio “ACEPTAR UN CAMBIO” parece ser solo una seguidilla de palabras, pero en experiencia es y puede durar toda una vida si no se lo puede llevar a la aplicación en vivo. Pero esto es previo al hecho de dejar de fumar, pues solo de ese modo se hará de la manera correcta y en vez de oponer fuerza ante el vicio, será desterrar lo que está causándolo.

Para ello basta con comprender cuál ha sido el móvil que nos ha hecho fumar.

Las causas pueden ser muchas o simplemente una, por ejemplo: un vacío que necesitamos llenar, y que al fumar creeremos encontrar un aliado, lo que nos lleva a adoptar un mal hábito por repetirlo cotidianamente. Pueden ser muchas las causas que nos hagan fumar.

Allí está el secreto de nuestra conducta compulsiva para con el cigarrillo. Muchos identifican a la nicotina como la causa de la adicción, pero en verdad esto no es así, yo no lo considero así, (Y entiendo perfectamente lo que causa la nicotina) sino que en realidad nos hemos vuelto adictos a un modo de vida como fumadores. (La cuestión parece estar siendo lógica, no?)

Lo primero que se debe comprender, es que ese vacío está siendo transformado en calma no por el hecho de fumar, sino por el mecanismo que hemos creado a nivel mental y físico cuando forjamos en nuestro pensamiento el comportamiento de fumadores, el mal hábito de fumar.

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Ahora repasemos, nuestra falta de ansiedad al fumar no es por el cigarrillo que estamos pitando, sino por el hábito que aprendimos y la carga emocional que depositamos en ello.

En el momento de apartar el cigarrillo de nuestras vidas, hará que ese estado de tranquilidad tome más fuerza, se establezca desde otro lugar, esto sucederá porque habremos comprendido que el cigarrillo solo es un símbolo de esa tranquilidad, pero no quien lo provoca, y al quitarlo de nuestra rutina, ese estado de tranquilidad que hemos estado experimentando durante años ya nos pertenece, y encontrará en nuestra voluntad de emprender una nueva vida el modo de potenciarse.

En cientos o miles de casos de personas que dejaron de fumar, incluido yo, la tranquilidad y equilibrio emocional que se consigue luego de apartarse del cigarrillo, y a las pocas horas incluso, es invaluable tanto para nuestra salud mental como así también para fortalecer nuestra voluntad.

La preparación es simple. En tres etapas que se clasifican así:

  1. Aceptar un cambio de vida. (Aplicar lo que ya sabemos)
  2. Modificar todos los hábitos vinculados con el momento de fumar. (Música que escuchábamos, lugares donde fumábamos, sensaciones que alimentábamos con pensamientos que son claramente identificables, comportamientos, tareas, actitudes, etcétera)
  3. Reflexiona siempre sobre las ventajas que aporta dejar de fumar, considera cuál fue el motivo que te llevó a querer tener una vida libre de humo, y recuerda siempre felicitarte por tus logros, y aprende a celebrarte a ti mismo.

Espero que les sea de ayuda.

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