Ozempic se ha convertido en uno de los medicamentos más conocidos para tratar la diabetes tipo 2. Sin embargo, junto con sus beneficios, las investigaciones han identificado riesgos que merecen atención. Uno de ellos afecta a la visión: una lesión del nervio óptico que puede provocar pérdida visual y que las autoridades europeas reconocen como un efecto adverso muy raro de la semaglutida, su principio activo.

La advertencia importa especialmente porque el problema puede aparecer de forma repentina y sin dolor. Conocer sus señales permite actuar con rapidez, sin confundir un riesgo poco frecuente con algo que inevitablemente les sucederá a quienes utilizan el medicamento.
Qué problema ocular se ha relacionado con Ozempic
Se llama neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica, conocida por sus siglas en inglés, NAION. El nombre es complejo, pero describe una situación concreta: disminuye el suministro de sangre a la parte anterior del nervio óptico.
Este nervio transmite la información visual desde el ojo hasta el cerebro. Si resulta dañado, puede producirse una pérdida de visión importante.
La presentación habitual es una alteración súbita e indolora, generalmente en un ojo. Algunas personas perciben una visión nublada; otras notan que han perdido parte de lo que podían ver.
Que no duela no significa que pueda esperar. Una pérdida visual repentina, aunque sea parcial, necesita atención urgente.
Qué encontraron las investigaciones
Un estudio publicado en JAMA Ophthalmology en 2024 identificó una mayor frecuencia de NAION entre pacientes a quienes se había recetado semaglutida, comparados con pacientes que recibían otros tratamientos.
La investigación procedía de un centro especializado y era observacional. Esto significa que encontró una asociación, pero no podía demostrar por sí sola que el medicamento hubiera causado cada caso ni trasladar directamente sus cifras a todos los usuarios.
Un estudio más amplio, publicado en la misma revista en 2025, encontró una señal de aumento del riesgo más modesta. Los resultados variaban según el medicamento utilizado como comparación y la forma de identificar los casos.
Estos trabajos contribuyeron a que las autoridades revisaran el conjunto de la evidencia: estudios, ensayos clínicos y reportes de posibles reacciones adversas.
Qué dicen las autoridades sanitarias
En junio de 2025, el comité de seguridad de la Agencia Europea de Medicamentos concluyó que la NAION debía reconocerse como un efecto adverso muy raro de los medicamentos con semaglutida, entre ellos Ozempic, Rybelsus y Wegovy.
Según la revisión europea, varios estudios en adultos con diabetes tipo 2 apuntaban a un riesgo aproximadamente dos veces mayor. En términos absolutos, esto equivalía a alrededor de un caso adicional por cada 10.000 personas tratadas durante un año.
Ese dato ayuda a entender la dimensión del riesgo: duplicar una complicación poco frecuente no significa que se vuelva habitual.
En febrero de 2026, la autoridad británica también publicó una advertencia y reforzó la indicación de evaluar urgentemente cualquier pérdida visual súbita durante el tratamiento.
Existe otro riesgo diferente en personas con diabetes
Además de la lesión del nervio óptico, la información de prescripción de Ozempic advierte sobre complicaciones de la retinopatía diabética. Esta afecta a la retina y es un problema distinto de la NAION.
En un ensayo de dos años con pacientes con diabetes tipo 2 y alto riesgo cardiovascular, se registraron complicaciones de retinopatía en:
- El 3 % de quienes recibieron Ozempic.
- El 1,8 % de quienes recibieron placebo.
Estas cifras corresponden a ese grupo concreto, no a todas las personas que utilizan semaglutida. El aumento absoluto fue mayor entre quienes ya tenían retinopatía.
La mejoría rápida de la glucosa puede acompañarse de un empeoramiento temporal de una retinopatía existente. Por eso, tener antecedentes de daño en la retina requiere seguimiento, especialmente al intensificar el tratamiento de la diabetes.
¿Qué cambios en la vista necesitan atención inmediata?
Durante el tratamiento, requieren una evaluación urgente:
- Pérdida repentina de visión, completa o parcial.
- Visión que empeora rápidamente.
- Una nueva zona oscura o ausente dentro del campo visual.
- Visión nublada de aparición brusca, especialmente en un solo ojo.
No conviene esperar a la siguiente consulta ni probar gotas para comprobar si se resuelve. Estos síntomas también pueden deberse a otras urgencias oculares; atribuirlos al medicamento sin un examen podría retrasar el diagnóstico correcto.
Al solicitar atención, es importante mencionar el uso de semaglutida, incluso si fue recetada fuera del sistema habitual de atención.
¿Hay que dejar de utilizar Ozempic?
La advertencia no implica que todas las personas deban suspenderlo. En pacientes seleccionados, el medicamento aporta beneficios importantes para el control de la diabetes y la reducción de determinados riesgos cardiovasculares y renales.
Si no hay síntomas, lo adecuado es revisar con el profesional los antecedentes oculares y el plan de seguimiento, sin modificar la dosis por cuenta propia.
Si aparece pérdida visual repentina, la prioridad es acudir a urgencias. Cuando se confirma una NAION, las autoridades recomiendan suspender la semaglutida, con supervisión médica y un plan alternativo de tratamiento.
La diabetes, la hipertensión y otros factores también influyen en la salud ocular. Mantener sus controles y comunicar cualquier cambio visual permite atender el riesgo individual sin perder de vista los beneficios del tratamiento.
Fuentes consultadas:
- Agencia Europea de Medicamentos. Conclusión sobre NAION como efecto adverso muy raro de la semaglutida, junio de 2025.
- MHRA, Reino Unido. Advertencia sobre semaglutida y NAION, febrero de 2026.
- Hathaway y colaboradores. Riesgo de NAION en pacientes con prescripción de semaglutida. JAMA Ophthalmology, 2024.
- Cai y colaboradores. Semaglutida y neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica. JAMA Ophthalmology, 2025.
- Información de prescripción de Ozempic. Complicaciones de retinopatía diabética y resultados clínicos.
