Ozempic te adelgaza, pero aumenta la calvicie: el negocio millonario que crece para tapar sus efectos secundarios

El éxito de Ozempic y sus hermanos (Wegovy, Mounjaro y otras fórmulas de semaglutida) ha sido imparable. Millones de personas han logrado perder peso de forma significativa gracias a estos medicamentos, pero detrás de los resultados visibles en la báscula está surgiendo una “cara B” que cada vez más pacientes y dermatólogos están notando: la caída de pelo y los cambios en la piel.

Lo que comenzó como un medicamento para la diabetes se ha convertido en uno de los tratamientos más demandados para la obesidad, y con él ha llegado un efecto secundario inesperado que está disparando las ventas de productos capilares y cosméticos.

La pérdida de pelo que nadie esperaba

Aunque la caída de cabello no aparece en todos los pacientes, sí es un efecto secundario reportado con frecuencia. Según los ensayos clínicos de Wegovy, alrededor del 3 % de las personas que lo usan experimentan alopecia o adelgazamiento notable del cabello. No se trata de una caída total como la que ocurre con algunos tratamientos oncológicos, pero sí de una pérdida difusa que puede ser muy visible y angustiante, especialmente en mujeres.

Los expertos lo explican por la pérdida de peso rápida y brusca. El organismo, al perder kilos en poco tiempo, entra en un estado de estrés que afecta el ciclo del cabello, provocando que entre en fase de reposo (telógeno) y se caiga más de lo normal. Es similar a lo que ocurre después de un parto, una cirugía o una enfermedad grave.

La famosa “cara de Ozempic”

Otro efecto secundario que se ha popularizado en redes sociales es la pérdida de volumen facial. Al bajar de peso tan rápido, la grasa subcutánea de la cara se reduce drásticamente, dejando la piel más flácida, con arrugas marcadas y un aspecto más envejecido. Muchos pacientes lo describen como “envejecer diez años de golpe”.

Esta “cara de Ozempic” ha generado tal preocupación que las búsquedas de productos para rellenar, hidratar y reafirmar la piel se han disparado. Dermatólogos y esteticistas reportan un aumento notable de consultas de pacientes que usan semaglutida y quieren recuperar el volumen y la firmeza facial.

El boom de ventas que nadie vio venir

Las cadenas de belleza están viviendo un auténtico auge gracias a este fenómeno. Según datos recientes de Ulta Beauty, una de las mayores minoristas de productos de cuidado personal en Estados Unidos, las categorías de cabello, piel y bienestar representaron el 43 % de sus ventas totales en 2025, con un crecimiento del 11,8 % y unos ingresos que alcanzaron los 12.390 millones de dólares.

Kecia Steelman, directora ejecutiva de Ulta Beauty, ha reconocido públicamente que parte de este crecimiento se debe directamente al uso masivo de medicamentos como Ozempic y Wegovy. “Estamos viendo un aumento significativo en la demanda de productos para fortalecer el cabello y mejorar la elasticidad de la piel”, señaló en declaraciones recogidas por medios especializados.

Champús y sérums anticaída, aceites capilares, cremas con péptidos, ácido hialurónico y colágeno, y tratamientos para la flacidez facial son algunos de los productos que más se están vendiendo en farmacias y tiendas de cosmética.

¿Qué dicen los expertos?

Los dermatólogos coinciden en que, aunque estos efectos secundarios no son graves desde el punto de vista médico, sí afectan mucho la calidad de vida y la autoestima de quienes los experimentan. La recomendación general es combinar el tratamiento con semaglutida con una buena suplementación (biotina, zinc, vitamina D y proteínas) y una rutina de cuidado capilar y facial más intensa.

También aconsejan bajar de peso de forma más progresiva cuando sea posible y consultar siempre con un especialista antes de empezar cualquier tratamiento para contrarrestar los efectos secundarios.

Un recordatorio importante

Ozempic y la semaglutida siguen siendo herramientas muy útiles para personas con obesidad o diabetes, pero no son una solución mágica sin consecuencias. La pérdida de peso rápida tiene un precio, y en muchos casos ese precio se paga en cabello y piel.

Si estás usando o pensando en usar estos medicamentos, habla abiertamente con tu médico sobre estos posibles efectos secundarios. Una buena planificación desde el principio (suplementos, cuidados tópicos y seguimiento dermatológico) puede ayudar a minimizarlos.

La cara B de Ozempic existe, pero también hay formas de gestionarla. El truco está en estar informado y cuidar tanto el peso como la apariencia y la salud integral.