Cistitis Salud

Qué es la cistitis intersticial y cuáles son los síntomas

La cistitis intersticial es una enfermedad que se caracteriza por un aumento de la frecuencia urinaria, urgencia miccional y dolor abdominal o perineal, todo esto en ausencia de infección urinaria o enfermedad conocida del aparato urinario. Es también llamado síndrome de vejiga dolorosa.

síntomas de la cistitis intersticial

La cistitis intersticial fue inicialmente descrita en 1887, y a lo largo de los años ha ido sufriendo transformaciones en su definición y criterios. Los criterios actuales fueron adoptados en un consenso en 1987.

Datos generales sobre la cistitis intersticial

La enfermedad no se cura,  pero puede controlarse con tratamiento médico. Además no se conoce su causa exacta. Se han propuesto mecanismos variados para explicar su origen y establecer un tratamiento definitivo, sin embargo, hasta ahora solo son teorías.

La enfermedad es más frecuente en mujeres que hombres en una relación 10:1. Más frecuente en raza blanca, incluso mayor en pelirojos. Aparece con más frecuencia entre los 30 y 40 años.

No ocurre en niños. Hay una enfermedad en niños llamada: Síndrome de la frecuencia urinaria infantil, que es el equivalente más cercano en la infancia.

La incidencia aumenta 10 veces si hay antecedentes de infecciones o enfermedades urinarias en la infancia.

Se ha visto que el 50 % de los casos remiten los síntomas en 8 meses, sin tratamiento.

Las cifras de incidencia varían mucho entre los estudios científicos. Van desde 50 a 60 por cada 100.000 habitantes en Estados Unidos a 239 por cada 100.000 habitantes en Finlandia.

Cómo se clasifica la cistitis:

La cistitis intersticial se clasifica de acuerdo a la apariencia en la citoscopia de la vejiga:

  • Ulcerativa: 10 % de los casos.

Se denominan úlceras de Hunner y pueden provocar sangramiento o hematuria.

  • No ulcerativa: 90 % de los casos.

En el caso de cistitis intersticiales no ulcerativas, se pueden apreciar petequias o pequeñas lesiones no ulcerativas en la pared de la vejiga. Sin embargo, no hay lesiones que sean exclusivas de esta enfermedad. Por lo que su diagnóstico se hace basado en criterios básicamente clínicos.

La citoscopia o endoscopia de la vejiga urinaria, permite descartar otras causas y así corroborar el diagnóstico de cistitis intersticial por exclusión de otras entidades patológicas que pueden generar síntomas similares.

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Criterios diagnósticos

En la actualidad, existen criterios diagnósticos bien definidos para Cistitis Intersticial (Tomados del Consenso Europeo de Cistitis Intersticial y de la NIADDK)

  1. Criterios de inclusión (ambos deben estar presentes):
    • Dolor asociado con la vejiga o urgencia miccional.
    • Úlcera de Hunner o glomerulaciones (observadas por cistoscopia) tras distensión vesical.
  2. Criterios de exclusión:
    • Capacidad vesical mayor de 350 en una cistometría de llenado.
    • Ausencia de urgencia miccional con llenado vesical de 150 cc de agua durante la cistometría, utilizando un flujo de llenado de 30 cm/min.
    • Presencia de contracciones voluntarias del detrusor en la cistometría.
    • Duración de los síntomas inferior a 9 meses.
    • Ausencia de polaquiuria nocturna.
    • Frecuencia miccional diurna menor de 8 veces al día.
    • Síntomas que mejoran con antimicrobianos, antisépticos, anticolinérigos o antiespasmódicos.
    • Diagnóstico de cistitis o prostatitis bacteriana en los últimos 3 meses.
    • Cálculos vesicales o ureterales.
    • Herpes genital activo.
    • Divertículo uretral.
    • Cistitis tuberculosa.
    • Cistitis pos radiación.
    • Cistitis química o por ciclofosfamida.

Origen y causa de la cistitis intersticial  

Se considera que su origen es multifactorial. Hasta ahora, no se ha determinado una causa precisa o vinculación directa de algún factor que cause esta enfermedad.

Se cree que el origen más probable sea un aumento de la permeabilidad de la pared vesical, que origina una pérdida de su capacidad protectora.

Se han propuesto infecciones pero no se han aislado gérmenes que provoquen específicamente este tipo de cistitis. Lo único que se sabe es que las infecciones urinarias aumentan al doble el riesgo de sufrir cistitis intersticial.

También se han apreciado cúmulos de células inflamatorias y linfocitos en las biopsias de la mucosa afectada, sin embargo, el único hallazgo resaltante es el aumento de unas células llamada mastocitos, que están involucradas en fenómenos de tipo alérgico en otros órganos del cuerpo. Aun falta estudiar o demostrar si tienen alguna participación en el origen de esta entidad o es el resultado del proceso inflamatorio local.

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Se han propuesto mecanismos autoinmunes. También que sea por agentes tóxicos a la mucosa de la vejiga urinaria, los cuales generan el daño de forma directa

Otro fenómeno observado en estos pacientes es la disminución en la perfusión sanguínea a nivel vesical, lo cual llega a un daño en los tejidos mucosos por hipoxia relativa.

Factores de riesgo

  • Sexo: es mujeres es más frecuente.

En el caso de los hombres parece tener relación con prostatitis.

  • Raza: piel blanca, más en pelirrojos.
  • Edad: mayores de 30 años.
  • Sufrir de algún trastorno doloroso tipo: Síndrome de intestino irritable o Fibromialgia.
  • Enfermedades urinarias en la infancia.

Síntomas

El síntoma primordial de la cistitis intersticial es el dolor.

El dolor varía de una persona a otra en intensidad y localización. Lo más frecuente es que el dolor sea en el vientre (hipogastrio). En la mujer puede presentarse dolor a nivel vulvar, vaginal e inguinal. En los hombres, puede haber dolor escrotal, perineal, inguinal, hasta los muslos. En ambos sexos se puede presentar como dolor anal.

Una característica importante es que el dolor aumenta durante el llenado de la vejiga y mejora al orinar (vaciar la vejiga).

Los cambios del hábito urinario también son variables y múltiples. Se puede presentar aumento de la frecuencia de las micciones o también sensación de urgencia para orinar o necesidad permanente de orinar. El número regular de micciones diarias es entre 4 y 7 veces.

En cistitis intersticiales, se considera para diagnóstico más de 8 veces al día, aunque el promedio es de 16 micciones diarias en estos pacientes, llegando hasta 40 veces, en casos más severos.

Las orinas nocturnas (nicturia) están presentes en el 90% de los pacientes, con una frecuencia de 2 veces durante la noche.

También puede haber dolor durante las relaciones sexuales.

Síntomas psicológicos asociados a una mala calidad de vida: insomnio, ansiedad, depresión e irritabilidad.

A pesar de que no tiene cura, con los diferentes tratamientos médicos propuestos se ha mejorado el cuadro en el 90% de los casos.

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