Enfermedades Salud

Los efectos que produce el alcohol en el hígado

dolor higado

El hígado es un órgano importante de nuestro cuerpo que cumple una función de depuración, de síntesis y de almacenamiento. Al igual que pasa con el resto de órganos de nuestro cuerpo, lo que ingerimos puede beneficiar o perjudicar a su salud.
El contenido calórico del alcohol es 7,1 Kcal por gramo de alcohol. Por lo tanto, es alto. Su oxidación provoca trastornos metabólicos si se ingiere en exceso.
En este artículo te hablaremos de los efectos que produce el alcohol en el hígado.

Cuando ingerimos alcohol el órgano más afectado es el hígado al encargarse de metabolizarlo. Pero el hígado tiene una capacidad limitada para absorberlo y metabolizarlo.

Las enzimas AHD del hígado son las encargadas de transformar el alcohol primero en acetaldehído y luego en acetato y otros compuestos. Al tratarse de un proceso muy lento, este líquido daña los tejidos del hígado. Sólo un 20% del alcohol que se ingiere se absorbe por el torrente sanguíneo, del resto se ocupa el hígado y para descomponerlo necesita agua. Pero si consumimos un exceso de alcohol, este órgano deberá tomar el agua de otras partes del cuerpo ya que beber alcohol provoca micción excesiva. Es resultado es la deshidratación.

Las enfermedades que conlleva una ingesta excesiva de alcohol son la enfermedad del hígado graso o esteatosis, la hepatitis alcohólica y la cirrosis hepática. Un consumo exagerado de alcohol afecta de tal modo a este órgano que lo convierte en un hígado graso, pudiendo llegar después a la hepatitis, pasar a una cirrosis y terminar finalmente desarrollando cáncer de hígado y pudiendo provocar la muerte ya que la cirrosis alcohólica es de carácter irreversible y progresiva.

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Todo este proceso viene encaminado porque el alcohol actúa sobre las células del hígado y las afecta negativamente disminuyendo la capacidad de éstas para metabolizar las grasas. Si esto no se produce, las grasas se terminarán acumulando en el hígado actuando sobre el correcto suministro de sangre a otras células.

Si se padecen síntomas de fiebre, color amarillento de la piel, hinchazón de pies y abdomen, se está sufriendo una hepatitis. Que es una inflamación del hígado. Una hepatitis alcohólica termina generando normalmente una cirrosis. En este caso, se forman cicatrices en el hígado y se sufren síntomas como náuseas, vómitos, debilidad, pérdida de peso, dolores abdominales, hinchazón de abdomen, y hemorragias internas. Cuando se padece cirrosis, la sangre no fluye de manera normal y esto provoca la acumulación de residuos y toxinas en el cuerpo que terminarán envenenando al organismo desde el interior.

Redacción: Equipo de Vida Lúcida