10 enfermedades graves pero evitables en personas que duermen menos de 5 horas diarias

Dormir cuatro o cinco horas puede parecer suficiente cuando al día siguiente logras trabajar, cuidar de tu familia y cumplir tus pendientes. Pero sentirte capaz de seguir adelante no significa que tu cuerpo esté descansando lo necesario. Si esa cantidad de sueño se vuelve habitual, conviene prestarle atención.

La mayoría de los adultos necesita al menos siete horas de sueño por día. Diversos estudios relacionan el sueño insuficiente con un mayor riesgo de enfermedades crónicas. En uno de ellos, las personas que a los 50 años dormían cinco horas o menos presentaron un riesgo aproximadamente 20 % mayor de desarrollar una primera enfermedad crónica que quienes dormían siete horas.

Hay un matiz esencial: una asociación no demuestra que dormir poco sea la única causa de una enfermedad. El dolor, el estrés, los turnos de trabajo o una enfermedad que ya está comenzando también pueden reducir las horas de sueño. Además, ninguna de las afecciones de esta lista se previene con certeza solo por dormir más. Lo que sí puede hacerse es atender un factor de salud modificable y buscar ayuda cuando el descanso insuficiente persiste.

1. Hipertensión arterial

Durante el sueño, el organismo regula procesos que influyen en la presión arterial. Dormir poco de forma habitual se ha relacionado con un mayor riesgo de hipertensión. El problema es que la presión alta puede no producir síntomas evidentes, de modo que una persona podría atribuir su cansancio únicamente a las noches cortas sin saber que también necesita revisar su presión.

Dormir lo suficiente forma parte del cuidado cardiovascular, junto con la actividad física, la alimentación y el seguimiento médico cuando corresponde.

2. Enfermedad coronaria

La enfermedad coronaria aparece cuando las arterias que llevan sangre al corazón se estrechan o dañan. Los estudios han encontrado una relación entre el sueño insuficiente y los problemas cardiovasculares, incluida esta enfermedad.

Dormir mejor no reemplaza el control del colesterol, la presión arterial o la diabetes, pero puede sumarse a esas medidas. También importa averiguar por qué se duerme poco: no es lo mismo acostarse tarde por falta de tiempo que pasar ocho horas en cama y despertarse repetidamente.

3. Infarto de miocardio

Un infarto ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre a una parte del corazón. Las personas que duermen menos de lo recomendado presentan con mayor frecuencia factores y problemas de salud vinculados con el infarto.

Esto no significa que una noche de cinco horas vaya a provocar un ataque cardíaco. La preocupación se centra en el patrón sostenido y en cómo se combina con otros riesgos. Si aparece presión o dolor en el pecho, especialmente acompañado de falta de aire, sudoración o malestar intenso, se necesita atención médica urgente.

4. Accidente cerebrovascular

El accidente cerebrovascular, también llamado derrame cerebral, ocurre cuando se altera el suministro de sangre a una parte del cerebro. La falta habitual de sueño se ha asociado con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular y con factores que también elevan ese riesgo, como la hipertensión.

Una debilidad repentina de un lado del cuerpo, dificultad súbita para hablar o una alteración brusca de la visión requieren atención de urgencia. No deben atribuirse al cansancio ni esperar a que desaparezcan después de dormir.

5. Insuficiencia cardíaca

En la insuficiencia cardíaca, el corazón no bombea sangre con la eficacia que el cuerpo necesita. El sueño insuficiente se ha relacionado con problemas cardíacos, pero aquí es especialmente importante recordar que la relación puede ir en ambos sentidos: una enfermedad del corazón también puede dificultar el sueño.

Por eso, despertarse con falta de aire, notar hinchazón en piernas o sentir un cansancio que progresa merece valoración médica. La solución no consiste simplemente en pasar más horas acostada.

6. Diabetes tipo 2

Dormir poco puede afectar la manera en que el cuerpo responde a la insulina, la hormona que ayuda a regular la glucosa en sangre. Por ello, el descanso insuficiente se ha relacionado con un mayor riesgo de diabetes tipo 2.

La prevención de esta enfermedad depende de varios factores. El sueño es una pieza del conjunto, junto con la alimentación, la actividad física y las características de salud de cada persona. Si duermes poco habitualmente y tienes antecedentes familiares o resultados de glucosa elevados, vale la pena hablar de ambos temas en consulta.

7. Enfermedad renal crónica

Los riñones y el sueño también pueden influirse mutuamente. Algunos estudios han observado una asociación entre dormir muy pocas horas y un mayor riesgo de enfermedad renal. Sin embargo, no está demostrado que el sueño corto, por sí solo, cause daño renal.

La hipertensión y la diabetes son factores importantes para la salud de los riñones, y ambas aparecen con frecuencia en las investigaciones sobre sueño insuficiente. Revisarlas a tiempo es más útil que intentar sacar conclusiones a partir de las horas dormidas únicamente.

8. Obesidad

La obesidad es una enfermedad compleja que puede aumentar el riesgo de otros problemas de salud. El sueño insuficiente se ha asociado con ella, entre otras razones porque puede influir en el apetito, la energía disponible para moverse y los horarios de comida.

Esto no quiere decir que toda persona que duerme poco vaya a subir de peso, ni que el peso de alguien pueda explicarse solo por sus hábitos de sueño. Significa que el descanso merece atención dentro de un cuidado de salud más amplio.

9. Depresión

La depresión y las dificultades para dormir suelen aparecer juntas. Dormir poco puede afectar el estado de ánimo y la capacidad de afrontar el día; a su vez, la depresión puede causar insomnio o despertares tempranos. Es una relación que puede avanzar en ambas direcciones.

Si además del sueño corto hay tristeza persistente, pérdida de interés, desesperanza o dificultad para realizar actividades cotidianas, conviene buscar una evaluación profesional. Reservar más tiempo para dormir puede ayudar, pero quizá también sea necesario tratar lo que está interrumpiendo el descanso.

10. Demencia

Un estudio de seguimiento encontró una asociación entre dormir pocas horas en la mediana edad y un mayor riesgo de demencia años después. Es un hallazgo relevante, aunque todavía no permite afirmar que aumentar las horas de sueño prevenga la demencia.

El cerebro y el sueño mantienen una relación estrecha, pero investigar causas a largo plazo es difícil: otros factores de salud pueden intervenir y, en ocasiones, los cambios en el sueño preceden durante años a los síntomas de una enfermedad. La conclusión prudente es cuidar el descanso sin convertir un resultado de investigación en una promesa de prevención.

Qué hacer si duermes menos de cinco horas habitualmente

El primer paso es distinguir si no tienes tiempo suficiente para dormir o si tienes la oportunidad de hacerlo, pero no consigues conciliar o mantener el sueño. En el primer caso, puede ayudar proteger un horario de descanso más amplio. En el segundo, hace falta explorar posibles causas, como insomnio, dolor, problemas respiratorios durante la noche, medicamentos o cambios en la salud emocional.

Procura mantener horarios regulares para acostarte y levantarte, limita la cafeína en las horas previas a dormir y prepara un ambiente oscuro y tranquilo. Si el problema continúa, no te conformes con la idea de que tu cuerpo «ya se acostumbró» a dormir poco. Coméntalo con un profesional de salud, especialmente si roncas fuerte, te despiertas con sensación de ahogo o tienes mucha somnolencia durante el día.

Dormir más no ofrece una garantía contra estas diez enfermedades. Pero comprender por qué descansas menos de cinco horas y actuar sobre ello puede ayudarte a cuidar tu salud presente y a detectar problemas que merecen atención.

Referencias:

  • Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). About Sleep y About Sleep and Your Heart Health.
  • Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos (NHLBI). What Are Sleep Deprivation and Deficiency? y How Sleep Affects Your Health.
  • Sabia S. y colaboradores. Association of sleep duration at age 50, 60, and 70 years with risk of multimorbidity in the UK: 25-year follow-up of the Whitehall II cohort study. PLOS Medicine, 2022.
  • Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH). Lack of sleep in middle age may increase dementia risk, 2021.