El juguete viral retirado del mercado por contener niveles peligrosos de benceno y producir cáncer

Se veía tan inofensivo como cualquier otro juguete squishy de moda: una pequeña “empanada” o dumpling de plástico suave, guardada dentro de una canasta de vapor en miniatura, pensada para apretarse una y otra vez como aliviador de estrés.

Pero detrás de ese diseño tierno y viral, las autoridades de seguridad de productos del Reino Unido encontraron algo mucho más serio: concentraciones de benceno hasta cuatro veces por encima del límite legal permitido.

Qué encontraron exactamente las autoridades

La Oficina de Normas y Seguridad de Productos del Reino Unido (OPSS, por sus siglas en inglés) emitió una alerta oficial de retiro para los juguetes “Squeezy Dumplings”, distribuidos por la empresa Samsons Cash and Carry Ltd, con sede en Cardiff.

Según el aviso oficial de retiro (número de referencia PSD 2606-0196), la capa exterior del juguete contenía una concentración de benceno de 20 mg/kg, cuando el límite legal permitido es de 5 mg/kg — es decir, cuatro veces el máximo autorizado.

Pruebas adicionales realizadas por la oficina de Normas Comerciales del Consejo de Swansea sobre versiones falsificadas de estos juguetes, retiradas directamente del mercado, encontraron además otros compuestos orgánicos volátiles preocupantes: etilbenceno, estireno y varias formas de xileno.

Por qué el benceno es un problema serio, no solo un tecnicismo regulatorio

El benceno no es una sustancia cualquiera dentro de la química industrial: la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), el organismo de referencia mundial en clasificación de carcinógenos, lo cataloga como sustancia cancerígena para humanos (Grupo 1) — la categoría de evidencia más alta que existe, reservada para sustancias con evidencia sólida y consistente de causar cáncer.

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) ha vinculado la exposición prolongada al benceno específicamente con un mayor riesgo de leucemia mieloide aguda, un tipo de cáncer de la sangre.

A corto plazo, según detalla el propio aviso de retiro, inhalar benceno puede causar irritación en ojos, nariz y garganta, mientras que la exposición a cantidades mayores puede provocar irritación de la piel y sensación de ardor a lo largo del tracto digestivo.

Por qué este caso es particularmente difícil de rastrear para los padres

Uno de los detalles más preocupantes del aviso oficial es que el producto no incluye números de lote ni identificadores claros en el empaque, lo que hace que distinguir una unidad contaminada de una segura sea prácticamente imposible a simple vista para un consumidor.

El origen de fabricación señalado es China, y las autoridades no han podido confirmar con certeza si se trata de un producto genuino con un defecto de fabricación o de una falsificación que buscó imitar el diseño de la versión original, creada por la empresa RMS International y distribuida legítimamente a través de RMS/Crazy Fun.

Esto es parte de un problema más amplio que las propias autoridades han señalado: la enorme popularidad de estos juguetes —que combinan dos tendencias virales entre niños, el “unboxing a ciegas” y los juguetes squishy— ha generado una ola de versiones falsificadas y más baratas que no cumplen con las regulaciones de seguridad de juguetes, precisamente porque se producen e importan fuera de los controles de calidad estándar.

Qué deben hacer los padres

Las recomendaciones oficiales son directas:

  • Deja de usar el juguete de inmediato si sospechas que tienes una de las versiones afectadas.
  • Mantenlo fuera del alcance de los niños mientras confirmas su procedencia.
  • Verifica que cualquier juguete squishy tipo “dumpling” que tengas en casa provenga de un distribuidor autorizado y reconocido, no de mercados informales, ferias o vendedores sin marca clara.
  • Ante la duda y la falta de números de lote identificables en muchas de estas unidades, las autoridades de Swansea han sido claras: la ausencia de esta información en el empaque es, en sí misma, una señal de alerta, independientemente de si el juguete resulta contaminado o no.

El contexto más amplio: no es un caso aislado

Rhys Harries, funcionario de Normas Comerciales del Consejo de Swansea, señaló a medios británicos que este tipo de productos “son claramente atractivos para los niños” precisamente por su diseño colorido y su naturaleza coleccionable — lo que los vuelve un objetivo particularmente sensible para la vigilancia de seguridad de productos.

Es un recordatorio de que la popularidad viral de un juguete en redes sociales no garantiza en absoluto que haya pasado por los controles de seguridad correspondientes, especialmente cuando existen versiones no autorizadas circulando en paralelo a la original.

Referencias

  1. Office for Product Safety and Standards (OPSS), Reino Unido. Product Recall – Squeezy Dumplings. Referencia PSD 2606-0196.
  2. Squishy dumpling toys recalled over ‘serious’ toxic chemical risk. Reportado por AOL / Inkl, con declaraciones de Rhys Harries, Swansea Council Trading Standards.
  3. Toxic Squeezy Dumpling Toys: Benzene-Laced Squishies in UK School Bags Spark Urgent Health Warning. Open Magazine.
  4. UK Health Security Agency (UKHSA). Clasificación e información sobre riesgos del benceno.
  5. International Agency for Research on Cancer (IARC). Clasificación del benceno como carcinógeno Grupo 1.