Formas en que el estrés afecta tus dientes y encías

Existe una estrecha relación entre el estrés y el dolor de dientes o problemas en las encías, de hecho, este siempre ha sido referenciado como uno de los principales factores de riesgo; en diversas patologías que afectan el área de la boca como lo son el bruxismo, distintas enfermedades periodontales, trastornos en la articulación temporomandibular, casos de caries, entre mucho otros padecimientos[¹].

Mujer joven con problemas en las encías por estrés

Cómo el estrés afecta las encías y dientes

¿Qué puede motivar esta condición? Básicamente existen dos razones:

  1. La primera de ellas es que los dientes superiores, en situaciones de estrés, tienen un contacto mayor con los inferiores en cuanto a fuerza y frecuencia se refiere.
  2. La segunda es que la presión que generan ambos grupos dentales al entrar en contacto, generan una tensión en las encías, músculos y articulaciones; sobre todo en la articulación temporomandibular.

Estos dos factores, provocan un desgaste prematuro en los dientes, erosionándose el esmalte y favoreciéndose la aparición de diversas patologías y accidentes como las caries, fractura de dientes, desgaste de la dentina, lesiones en las encías, entre otras que mencionaremos a continuación:

Dolor de dientes ocasionado por estrés

Cuando se pone de manifiesto algún tipo de dolor dental, ya tenemos una alta probabilidad de que el estrés ha comenzado a tener sus efectos y ocasionado algún daño.

Una visita oportuna al odontólogo, por lo menos dos veces al año, nos permitiría advertir en algunos casos las señales incipientes de los efectos que el estrés ha estado ocasionando en nuestra boca (encías, dientes y lengua).

Aparición del bruxismo

Esta afección puede obedecer a diferentes motivos, como lo son una alteración en el patrón de la mordida, dientes desviados o torcidos, trastornos del sueño y, por supuesto, los niveles de estrés de la persona.

Cuando nos encontramos bajo los efectos de una extrema tensión nerviosa, la tensión que produce en nosotros una determinada situación puede provocar que inconscientemente, elevemos la presión que ejercemos entre los dientes superiores y los inferiores.

Esa misma tensión provoca que todos los músculos de la mandíbula, e inclusive los de la frente, se contraigan a su máxima capacidad. Los síntomas del bruxismo van apareciendo sin que apenas los notemos:

  • Aplanamiento de la superficie de los dientes.
  • Desgaste prematuro del esmalte.
  • Aparición de pequeñas fisuras en la lengua.
  • Dolor en la mandíbula.
  • Dolor de cabeza, etc.

En estos casos, la mejor solución sería colocarnos una férula dental para usarla durante la noche; esto con el fin de evitar que el problema se complique y el dolor se ponga peor.

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Afecciones en la articulación temporomandibular

Una situación de estrés puede fácilmente ocasionar problemas en el movimiento de la articulación temporomandibular, ya que los músculos que la accionan se ven sometidos a una intensa tensión; que genera en ocasiones un intenso dolor.

Si a los síntomas que nos produce el bruxismo le agregamos el dolor que sentimos en la articulación de la mandíbula, o llegamos a notar algún tipo de chasquido al moverla; ha llegado la hora de hacerle una visita al odontólogo.

Aparición de enfermedades periodontales

Según lo indican diversos estudios publicados, existe una relación entre las enfermedades periodontales y el estrés; ya sea que este último favorezca su aparición, o sencillamente agrave una condición pre existente.

Gingivitis

Los altos niveles de estrés pueden ocasionar una reducción importante de las defensas del organismo, haciéndolo vulnerable a la acción de las bacterias que todos tenemos en los dientes.

Esto aumenta considerablemente las probabilidades de contraer infecciones oportunistas como la gingivitis [²].

Aparición de aftas y herpes labiales

Las manifestaciones de lesiones bucales como aparición las aftas y los herpes en los labios se relacionan en forma directa con los episodios de ansiedad y estrés [³].

Ante la aparición de aftas o de herpes, es sumamente importante acudir al odontólogo para que recomiende el tratamiento más recomendable.

Resultante bastante obvio que lo mejor que podemos hacer para evitar las distintas dolencias que nos genera el estrés, es precisamente disminuyendo sus niveles ya sea alejándonos de las situaciones o ocasiones que lo potencian, o a través de la práctica de alguna actividad física o realizando algún tipo de ejercicios para la relajación.

En cualquiera de los casos, es imprescindible una visita al odontólogo para que evalúe con mejor criterio los problemas que nos ha ocasionado el aumento de la tensión emocional y sus derivaciones en nuestra salud bucodental.

Bibliografía:
  1. LeResche L, Dworkin SF. The role of stress in inflammatory disease, including periodontal disease: Review of concepts and current findings. Periodontol 2000. 2002;30:91–103. [PubMed]
  2. Breivik T, Thrane PS, Murison R, Gjermo P. Emotional stress effects on immunity, gingivitis and periodontitis. Eur J Oral Sci. 1996;104:327–34. [PubMed]
  3. Da Silva AM, Newman HN, Oakley DA. Psychosocial factors in inflammatory periodontal diseases. A review. J Clin Periodontol. 1995;22:516–26. [PubMed]

Acerca del autor

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Julieta Sofía Medina

Julieta es nutrióloga clínica, especialista en: Dietética, Obesidad, Sobrepeso, Enfermedades Gastrointestinales, Enfermedades Cardiovasculares y Nutrición Geriátrica.

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