Psicología Salud emocional

Hablar solo y sus beneficios para la salud emocional

Pueden darse casos de diálogos internos en donde nos damos consuelo o nos aconsejamos: —¡Tranquila tranquila ya va a llegar la luz! (sola, encerrada en  el ascensor).

Al hablar solo estamos promoviendo la salud emocional

Existe la creencia de que hablar solo es un signo de locura. Nada más alejado de la realidad. El hablar con uno mismo, conocido también como discurso privado o soliloquio, no es más que la expresión oral de nuestros pensamientos; una actividad normal que puede tener muchos beneficios para la salud emocional.  

¡No hablo sola, hablo conmigo!

El para qué del discurso privado

El discurso privado nos da la oportunidad de relacionarnos, acompañarnos y tener tiempo de calidad con nosotros mismos, lo cual permite reducir las tensiones de la vida diaria.

¿Por qué ha de resultar extraño que expresemos en voz alta las palabras y oraciones mentales que constantemente estamos construyendo?

Beneficios de hablar solo

  • El hacerlo, puede ayudarnos a conectar la información emocional con la cognitiva. De esta manera, nos es posible gestionar nuestras emociones, sean estas positivas o negativas.
  • Las personas que hablan consigo mismas hacen de la comunicación una herramienta para resolver sus conflictos y ser más acertados en sus decisiones personales, sociales o sentimentales.
  • Cuando hablamos solos, comprendemos mejor la información que procesamos mentalmente y tenemos mayor dominio sobre la forma en que planificamos nuestra conducta.
  • Nos permite mantener el enfoque en la tarea que estamos realizando, tomar decisiones y dirigir nuestro procesamiento cognitivo. 
También puedes leer:  ¿Enojado todo el tiempo sin razón? Esta puede ser la razón

Nos ayuda a darnos cuenta…

  • Tomamos más conciencia sobre nuestra forma de pensar, y si es necesario, hacer los cambios a los que hubiere lugar.
  • Si queremos poner en orden nuestros pensamientos, verbalizarlos es la mejor manera de hacerlo. 

Ayuda a nuestro cerebro

  • El cerebro está en constante procesamiento de ideas que en muchas ocasiones no guardan ninguna relación entre sí, cuando hablamos organizamos las ideas.
  • Al expresarnos, en voz alta, el cerebro se ve obligado a procesar más despacio la información, lo que facilita la organización de tus pensamientos.
  • Cuando hablamos con nosotros mismos y nos damos instrucciones en voz alta, le brindamos ayuda adicional, lo que hace más fácil evitar las distracciones y lograr mayor atención y concentración.
  • Al repetir en voz alta nuestras palabras y escucharlas, podemos, además, visualizar las diferentes opciones que tenemos, contemplar sus pros y contras y categorizarlas de acuerdo a sus posibilidades de ser aplicadas.
  • Al realizar una actividad que comprende diferentes pasos, como diseñar un proyecto o preparar una receta, describir las instrucciones de forma verbal, permite mantener la secuencia de las acciones y organizar los recursos durante la ejecución de la tarea.
  • El discurso privado mejora el aprendizaje, ya que el verbalizar lo que necesitamos aprender, proporcionamos al cerebro una nueva vía sensorial adicional al recuerdo.
  • El soliloquio funciona como una herramienta de planificación, guía y dirección en la solución de problemas, nos permite organizar, ejecutar y evaluar nuestra conducta y funcionamiento cognitivo.
También puedes leer:  El estrés es una de las principales causas del insomnio

Y… ¡hay más!

  • Cuando expresamos en voz alta nuestras preocupaciones y los razonamientos que de ellas resultan, podemos organizar mejor nuestras ideas, lo que hace que se nos amplíe el panorama y se facilite la creación de estrategias que conlleven a la solución de problemas.
  • Si nos encontramos en situaciones que resultan desafiantes, el habla privada puede ser usada como una fuente de motivación y de ánimo para ser más efectivos o productivos.
  • También nos puede ayudar a aliviar la ansiedad, gestionar el estrés y ver las situaciones con mayor claridad.

Cuida mucho tu discurso privado. Evita juzgarte, criticarte o usar palabras que te descalifiquen o subestimen. Úsalo para apoyarte, animarte y motivarte.

Recuerda que tienes un interlocutor que está disponible en todo momento: Tu mismo.

5/5 (2 Reviews)