Salud

5 pasos para recuperarse del lupus

El lupus eritematoso sistémico (LES o lupus) es una enfermedad autoinmune que puede afectar a múltiples sistemas del cuerpo. Esta condición a veces mortal, afecta a unos 5 millones de personas en todo el mundo y puede afectar la piel, las articulaciones, los órganos internos y el sistema nervioso.

lupus

Síntoma de lupus – Erupción en forma de mariposa a través de la nariz y las mejillas.

El lupus y el sistema inmunológico

Al igual que otras enfermedades autoinmunes, el lupus ocurre cuando tu cuerpo está tratando de defenderse de algo potencialmente peligroso, como un alérgeno, una toxina, una infección, o incluso una comida, pero no puede distinguir entre el intruso y tu propio cuerpo. Tu sistema inmune tiene un sistema muy sofisticado para mantenerte a salvo que conduce a identificar todas las sustancias extrañas que entran en contacto. Si tu sistema inmunológico considera que algo es peligroso, producirá anticuerpos para protegerse de los intrusos dañinos.
En el lupus y todas las enfermedades autoinmunes, este proceso falla. Confundiendo tus propios tejidos con sustancias extrañas, tu cuerpo pone estos anticuerpos contra ti mismo, causando estragos en él y destruyendo tus órganos.
La mayoría de las enfermedades autoinmunes afectan a un sistema específico, por ejemplo, la artritis reumatoide involucra las articulaciones y la esclerosis múltiple afecta el cerebro y la médula espinal. El lupus, por otro lado, afecta a más de un sistema de forma simultánea. En cualquier caso, todas las enfermedades autoinmunes son similares ya que son una respuesta inmune causada por la inflamación sistémica que conduce a que tu cuerpo te ataque a ti mismo.

Signos y síntomas del lupus

Los síntomas de lupus varían de leves a graves, incluso mortales. Apodado “El gran imitador,” el lupus imita otras enfermedades debido a su participación de múltiples sistemas corporales y el hecho de que los síntomas a menudo van y vienen o cambian por completo.

Los síntomas más comunes del lupus son:

¿Cómo se diagnostica el lupus?

El lupus no se diagnostica con facilidad porque se parece a muchas otras enfermedades. Generalmente, un médico revisará tu historial clínico y tus antecedentes familiares, y buscará signos de inflamación sistémica. Debido a que el lupus puede afectar los órganos internos y externos, el médico se basará en la observación, así como las pruebas de laboratorio con el fin de hacer un diagnóstico de lupus. No hay pruebas para el lupus generalmente, muchos criterios diferentes tendrán que reunirse, y puede tomar años llegar a un diagnóstico.

El tratamiento convencional para el lupus

La medicina convencional se centra en la gestión de los síntomas del lupus en lugar de encontrar la causa raíz. Por esta razón, el tratamiento se basa únicamente en medicamentos. La primera línea de tratamiento para el lupus es prescribir medicamentos para los síntomas específicos, como los diuréticos para la retención de líquidos o aspirina para el dolor. A continuación, el médico prescribirá generalmente un corticosteroide como la prednisona, que tiene una variedad de efectos secundarios desagradables y peligrosos. El tratamiento con prednisona a largo plazo puede causar pérdida de masa muscular y la osteoporosis, y estos efectos secundarios requieren supervisión y la medicación adicional. Si los esteroides dejan de controlar los síntomas, una serie de medicamentos graves se prescriben ya sean para modular o inhibir el sistema inmunológico en su conjunto. Plaquenil y belimumab (Benlysta) son algunos de los medicamentos que se utilizan, y tienen efectos secundarios muy severos, incluyendo la pérdida de cabello, atrofia muscular, trastornos de la sangre y el aumento de la susceptibilidad a las infecciones.

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La medicina convencional no se fija en el cuerpo como un todo, sino que ve en términos de sistemas aislados, con un médico para cada uno. En general, los pacientes con lupus están bajo el cuidado de un reumatólogo y un médico que se especializa en el área en la que están experimentando los síntomas, por ejemplo, un nefrólogo para los riñones, y un dermatólogo para la piel, etc.

Pero los sistemas corporales no están realmente separados. La medicina funcional se centra en la salud de todo el cuerpo basada en el hecho de que la salud de un sistema afecta a la función de los otros. Su objetivo es llegar a la verdadera causa de la enfermedad.

5 causas subyacentes del lupus

Si sospechas que puedes tener lupus, es recomendable que tomes un enfoque de la medicina funcional y encuentres la causa subyacente por la cual tu sistema inmunológico no actúa correctamente y va atacando tu propio tejido. A continuación se presentan las cinco primeras causas.

Intolerancia al gluten

El gluten se ha relacionado con más de 55 enfermedades y es a menudo llamado el “gran enmascarado”. La razón de esto es que la mayoría de los síntomas de la intolerancia al gluten no son digestivos por naturaleza, sino más bien neurológicos tales como dolor, deterioro cognitivo, trastornos del sueño, problemas de conducta, la fatiga y la depresión.

Intestino permeable

Con el fin de absorber los nutrientes, el intestino es algo permeable a moléculas muy pequeñas. Muchas cosas incluyendo gluten, infecciones, medicamentos y el estrés pueden dañar el intestino, permitiendo que las partículas de toxinas, microbios y alimentos sin digerir -entre otras cosas- entren directamente en el torrente sanguíneo. El intestino permeable es la puerta de entrada para que estas infecciones, toxinas y alimentos como el gluten comiencen a causar inflamación sistémica que conduce a la autoinmunidad. Es importante sanar tu intestino antes de intentar sanarte a ti mismo.

Toxinas

El hogo tóxico (micotoxinas) y metales pesados como el mercurio, son las dos principales toxinas que se ven en las personas con enfermedades autoinmunes. Las micotoxinas son sustancias muy tóxicas producidas por hongos tóxicos. Sólo alrededor del 25% de la población es portadora de genes susceptibles a los efectos de las micotoxinas. La prueba de moho ambiental convencional sólo verifica los niveles de esporas de moho y no los de micotoxinas. Es recomendable hacerse una prueba de orina de micotoxinas en una clínica para determinar si has estado expuesto a los mohos tóxicos.

El mercurio es tóxico para nuestro cuerpo y puede ser una pieza del rompecabezas para las personas con lupus y otras enfermedades crónicas, como el síndrome de fatiga crónica, otras enfermedades autoinmunes, trastornos neurológicos y cáncer.

Las infecciones y estrés

Los científicos han sospechado durante años que las infecciones de bacterias, virus y otras toxinas eran propensos a causar el desarrollo de enfermedades como el lupus. Mientras que no han sido capaces de identificar un solo culpable, han encontrado una fuerte correlación entre un número de bacterias y virus. Se ha demostrado que el virus de Epstein-Barr (EBV) desencadena el lupus en algunos individuos.

Los niveles de enfermedades relacionadas con el estrés van en aumento, y el estrés, tanto el emocional y físico, demuestran el poder de activar e intensificar los trastornos autoinmunes. El estrés altera muchos tipos diferentes de funciones inmunes a través de varias vías distintas. El estrés es la respuesta del cuerpo a una amenaza, una herida, lesión o infección. El estrés agudo acelera el sistema inmunológico para ayudar a hacer frente a una crisis inmediata, y luego se calma de nuevo una vez que se elimina la amenaza. Por otro lado, el estrés crónico (la clase que mucha gente enfrenta estos días) conduce a la inflamación a largo plazo que en realidad nunca se calma, y contribuye en gran parte a las enfermedades autoinmunes. Una vez que la respuesta autoinmune está en su lugar, el estrés inmediatamente empeora la misma.

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Maneras de tratar el Lupus

lupus sin gluten

1. Elimina el gluten, cereales y legumbres de tu dieta

Es recomendable que todos los que padecen el lupus eliminen el gluten de su dieta porque es simplemente un alimento inflamatorio. Para las personas con enfermedades autoinmunes, como el lupus, es conveniente la eliminación de todos los granos y legumbres de la dieta también. Estos alimentos contienen proteínas conocidas como lectinas, que actúan como un pesticida natural para los cultivos y pueden causar estragos en el revestimiento del intestino. Cambiar la dieta es el primer paso para conseguir alivio.

2. Sanar el intestino

La curación del intestino es esencial para curarte a ti mismo, como se mencionó antes.

3. Encontrar y tratar las infecciones

Pídele a tu médico una prueba para infecciones como VHS (Virus del Herpes Simple) y VEB (Virus de Epstein Barr). La monolaurina en el aceite de coco puede ser un tratamiento muy eficaz tanto para éstos. La lisina y una dieta rica en lisina pueden ser efectivas en el tratamiento de infecciones por VHS.

4. Prueba de metales pesados y micotoxinas

Estamos expuestos a metales pesados en un número de maneras diferentes: amalgamas, el consumo de pescado, y el medio ambiente. Es recomendable que te hagas un test de tus genes MTHFR y hacer una prueba de provocación de quelación DMPS a través de un practicante de medicina funcional para determinar si el mercurio u otros metales pesados son un problema para ti.

5. Controla el estrés y apoya el sistema inmunológico

Es importante priorizar la reducción del estrés. Cuida de ti mismo mediante la adopción de algunas estrategias para aliviar el estrés, como el ejercicio, la meditación, y el arte. Si estás teniendo problemas para relajarte, prueba con una clase de yoga o una meditación guiada. Incluso date cinco minutos para sentarte en silencio con una aromática taza de té de hierbas (sin cafeína, por supuesto) que puede hacer maravillas para tus glándulas suprarrenales.

Tómate tu tiempo para hacer una pausa y vivir el momento; trata de no preocuparte por lo que podría suceder a continuación, o cosas que no puedes controlar. Recuerda que esto no es una acción egoísta es un paso necesario para recuperar tu salud.

También apoya el sistema inmunológico con suplementos como la vitamina D, ácidos grasos omega-3, aceites de pescado, y el glutatión, que son potentes moduladores inmunes, lo que significa que pueden ayudar a mantener tu sistema inmunológico. La vitamina D se ha demostrado que ayuda a regular el sistema inmunológico. Los aceites de pescado Omega 3 ayudan a reducir la inflamación en todo el cuerpo. El glutatión es el antioxidante más poderoso en el cuerpo que puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la desintoxicación.

Si necesitas más ayuda, contacta a un médico especialista en medicina funcional en tu área para que te ayude a llegar a la raíz de tu enfermedad y al mismo tiempo revertirla.

Investigación y redacción de Vida Lúcida