Riesgo de muerte con dos medicamentos para la presión alta

La presión arterial alta, o hipertensión, es un factor de riesgo importante para la enfermedad cardíaca, la principal causa de muerte en Estados Unidos. Un estudio presentado en 2018 encontró que dos clases de medicamentos usados comúnmente para bajar la presión arterial podrían estar asociadas, de forma indirecta, con un mayor riesgo de mortalidad — aunque, como se explica más adelante, hay matices importantes que vale la pena conocer antes de sacar conclusiones apresuradas.

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Lo que encontraron los investigadores

Científicos del Intermountain Medical Center Heart Institute, en Salt Lake City, identificaron dos medicamentos para la presión arterial asociados con un aumento en la variabilidad de la presión arterial entre visitas médicas —es decir, lecturas que suben y bajan de forma más marcada de una consulta a otra—, un patrón que investigaciones previas han relacionado con mayor riesgo de mortalidad.

El autor principal del estudio, el Dr. Brian Clements, y su equipo presentaron estos hallazgos en las Sesiones Científicas del Colegio Estadounidense de Cardiología (ACC) de 2018, celebradas en Orlando, Florida.

Presión arterial sistólica y diastólica

Se considera que una persona tiene hipertensión si su presión sistólica (el número superior) es de 130 milímetros de mercurio (mmHg) o más, y su presión diastólica (el número inferior) es de 80 mmHg o más, según las guías establecidas por la American Heart Association y el ACC en 2017 —guías que continúan vigentes. Bajo este criterio, casi la mitad de los adultos en Estados Unidos tienen presión arterial alta.

Investigación previa, como un estudio publicado en The BMJ en 2016, relacionó una mayor variabilidad de la presión sistólica con un aumento del 15% en la mortalidad por todas las causas — este es el hallazgo de fondo que motivó al equipo de Clements a investigar si ciertos medicamentos contribuían más que otros a esa variabilidad.

El estudio

Los investigadores analizaron datos de más de 10,500 adultos con presión arterial alta, a quienes se les midió la presión al menos siete veces entre enero de 2007 y diciembre de 2011, registrando también qué tipo de medicamento usaba cada participante.

Dos clases de medicamentos se asociaron con mayor variabilidad de presión arterial: los bloqueadores alfa (como el mesilato de doxazosina y el clorhidrato de prazosina, que dilatan los vasos sanguíneos) y los agonistas alfa-2 (como la metildopa, que actúa sobre el sistema nervioso simpático).

Según el Dr. Clements: “Los pacientes deben saber cuál es su presión arterial, y si sube y baja todo el tiempo, deben trabajar con su médico para explorar opciones de mejores medicamentos que reduzcan las variaciones. Donde sea posible, deben evitarse los dos tipos de medicamentos que muestran un aumento en las variaciones.”

Como opciones potencialmente más consistentes, el equipo señaló a los inhibidores ECA, los bloqueadores del receptor de angiotensina, los bloqueadores de canales de calcio y los diuréticos tiazídicos.

Lo que es importante entender sobre este estudio antes de sacar conclusiones

Se trata de un estudio observacional, no de un ensayo clínico controlado. Esto significa que los investigadores no asignaron los medicamentos al azar, sino que analizaron qué fármaco ya tomaba cada paciente. Esa diferencia importa: los bloqueadores alfa, por ejemplo, se recetan con frecuencia a hombres que además tienen hiperplasia prostática, y los agonistas alfa-2 centrales suelen reservarse para casos de hipertensión más difíciles de controlar.

Es posible, entonces, que parte del riesgo observado refleje que estos pacientes ya eran más complejos de entrada, y no únicamente un efecto directo del medicamento — un fenómeno que en investigación clínica se conoce como “confusión por indicación”.

Además, hasta la fecha, estos resultados se han difundido como hallazgos de congreso, presentados en las sesiones científicas del ACC, sin que se haya identificado una publicación posterior en una revista médica con revisión por pares.

Esto no significa que el hallazgo sea falso, pero sí que corresponde a una etapa preliminar de la investigación científica — los estudios presentados en congresos suelen refinarse, confirmarse o, en algunos casos, no reproducirse exactamente igual al pasar por el proceso de revisión formal.

Otras opciones de medicamento

El Dr. Clements señala que los inhibidores ACE, los bloqueadores del receptor de angiotensina, los bloqueadores del canal de calcio y los diuréticos tiazídicos podrían ser opciones más consistentes para tratar la hipertensión, según los datos de este estudio.

También destaca que la variabilidad de la presión arterial no depende únicamente del medicamento: la forma en que se mide puede tener un efecto significativo en los resultados. Recomienda sentarse o acostarse durante 15 minutos antes de tomar la medición, evitar situaciones estresantes previas, y usar un manguito de presión arterial bien ajustado.

Qué hacer con artículos informativos como este

Si actualmente tomas un bloqueador alfa o un agonista alfa-2 para la hipertensión, esto no es una indicación para suspenderlo por tu cuenta.

Algunos de estos medicamentos siguen siendo la primera opción en situaciones clínicas específicas —por ejemplo, la metildopa continúa siendo un tratamiento estándar y bien estudiado para la hipertensión durante el embarazo—, y suspender un medicamento para la presión de forma abrupta conlleva sus propios riesgos.

Lo más razonable es comentarle a tu médico si notas que tu presión varía mucho entre consultas, y evaluar juntos si existe una alternativa más adecuada para tu caso particular.

Referencias

  1. Intermountain Healthcare. (2018). Study Links Type of Blood Pressure Medication to Increased Risk of Death. Comunicado oficial, presentado en las Sesiones Científicas del ACC 2018.
  2. Which Blood Pressure Medications Offer Most Consistent Measurements? U.S. Pharmacist, 2018.
  3. Rothwell, P.M., et al. (2016). Estudio sobre variabilidad de presión arterial sistólica y mortalidad por todas las causas. The BMJ.
  4. American Heart Association / American College of Cardiology. (2017). Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults.

Este artículo describe hallazgos presentados en un congreso científico, que hasta la fecha no cuentan con publicación confirmada en una revista revisada por pares. Tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica; no suspendas ni cambies ningún medicamento para la presión arterial sin hablarlo antes con tu médico. Última revisión: 17 de julio de 2026.