Cómo usar el aceite de coco para tratar la cándida o la candidiasis

La candidiasis es una infección causada por un crecimiento excesivo de Candida albicans, un hongo tipo levadura que normalmente vive en pequeñas cantidades en la boca, la piel, el tracto digestivo y la zona genital sin causar problemas.

Cuando el equilibrio del cuerpo se altera —por antibióticos, un sistema inmune debilitado, diabetes no controlada u otros factores—, este hongo puede proliferar y causar infección oral (algodoncillo), vaginal, cutánea o, en casos graves en personas con el sistema inmune comprometido, una infección invasiva en el torrente sanguíneo.

El aceite de coco es uno de los remedios caseros más mencionados para esta condición, y cuenta con una base de investigación real, aunque con distintos niveles de evidencia según el tipo de estudio.

La evidencia en laboratorio

Los ácidos grasos de cadena media del aceite de coco —principalmente el ácido cáprico, el ácido caprílico y el ácido láurico— han mostrado en repetidos estudios de laboratorio actividad antifúngica directa contra Candida albicans. Estos ácidos grasos actúan alterando la membrana celular del hongo, lo que provoca su desintegración.

Distintos estudios in vitro, realizados entre 2007 y 2024, han encontrado que el aceite de coco virgen inhibe el crecimiento de Candida albicans, incluso de algunas cepas resistentes a medicamentos antifúngicos convencionales; en algunos de estos experimentos de laboratorio, su efecto resultó comparable al de antifúngicos como el fluconazol o el ketoconazol.

La evidencia en animales

Un estudio interdisciplinario de la Universidad de Tufts, publicado en la revista científica mSphere de la Sociedad Americana de Microbiología, encontró que ratones alimentados con aceite de coco mostraron una reducción de diez veces en la colonización de Candida albicans en su tracto gastrointestinal, en comparación con dietas basadas en sebo de res o aceite de soja.

Los propios investigadores, liderados por la microbióloga Carol Kumamoto, señalaron este hallazgo como un punto de partida para explorar el aceite de coco como una posible estrategia dietética complementaria a los antifúngicos convencionales, no como su reemplazo.

La evidencia en humanos

A partir de ese estudio en animales, el mismo equipo de investigación llevó el hallazgo a un ensayo clínico real. Los resultados, publicados en 2019 en la revista Pediatric Infectious Disease Journal, mostraron que la suplementación dietética con triglicéridos de cadena media —el tipo de grasa presente en el aceite de coco— redujo la colonización gastrointestinal de Candida en bebés prematuros, una población con alto riesgo de infecciones fúngicas graves debido a su sistema inmune inmaduro.

Este es, hasta ahora, uno de los pocos ensayos clínicos en humanos que confirma directamente este efecto, y se realizó en un contexto médico específico y supervisado.

La evidencia sobre el uso de aceite de coco para tratar infecciones activas de candidiasis oral o vaginal en adultos es más limitada: una revisión de la literatura sobre la práctica de “oil pulling” (enjuagues bucales con aceite) no encontró evidencia estadísticamente significativa de que esta técnica elimine por sí sola las infecciones de candidiasis oral, aunque sí se ha estudiado como complemento en otros contextos clínicos, como el manejo de la mucositis oral en pacientes de radioterapia.

Cómo usarlo como complemento

  • Uso tópico: aplicar aceite de coco virgen directamente sobre irritaciones leves de la piel causadas por hongos puede ayudar a calmar la zona, gracias a sus propiedades antifúngicas y humectantes, aunque no sustituye un tratamiento antifúngico recetado si la infección es extensa o no mejora en pocos días.
  • Enjuague bucal (oil pulling): hacer buches con una cucharada de aceite de coco durante 10 a 15 minutos puede usarse como práctica complementaria de higiene oral, aunque no debe reemplazar el tratamiento antifúngico si ya existe un diagnóstico de algodoncillo.
  • Consumo dietético: incorporarlo en la alimentación, como se hizo en los estudios mencionados, parece tener un efecto sobre la colonización intestinal del hongo, aunque el efecto observado en adultos sanos no está tan documentado como en las poblaciones estudiadas hasta ahora.

Cuándo el aceite de coco no es suficiente

Para infecciones vaginales recurrentes, algodoncillo oral persistente, o cualquier signo de infección invasiva (fiebre, síntomas que empeoran, personas con el sistema inmune comprometido), el tratamiento médico estándar —antifúngicos como el fluconazol, la nistatina o el clotrimazol, recetados por un profesional de salud— sigue siendo la opción respaldada por la mayor cantidad de evidencia clínica.

El aceite de coco puede acompañar ese tratamiento, pero no debe usarse como único abordaje en infecciones que no mejoran, que se repiten con frecuencia, o que ocurren en personas con un sistema inmunológico debilitado.

Fuentes

  • Akula, S. T., et al. (2021). Antifungal Efficacy of Lauric Acid and Caprylic Acid – Derivatives of Virgin Coconut Oil against Candida Albicans. Biomedical and Biotechnology Research Journal, 5(2), 229-233.
  • Mbim, E. N., et al. (2024). In-vitro Evaluation of the Antifungal Property of Cold-Pressed Coconut oil Against Drug-Resistant Candida albicans. Publicado en SAGE Journals: https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/1934578X241275798
  • Gunsalus, K. T. W., Tornberg-Belanger, S. N., Matthan, N. R., Lichtenstein, A. H., & Kumamoto, C. A. (2015). Manipulation of Host Diet To Reduce Gastrointestinal Colonization by the Opportunistic Pathogen Candida albicans. mSphere. Publicado por Tufts University: https://now.tufts.edu/2015/11/18/study-mice-suggests-coconut-oil-can-control-overgrowth-fungal-pathogen-gi-tract
  • Arsenault, A. B., Gunsalus, K. T. W., Laforce-Nesbitt, S. S., et al. (2019). Dietary Supplementation with Medium-Chain Triglycerides Reduces Candida Gastrointestinal Colonization in Preterm Infants. Pediatric Infectious Disease Journal, 38(2), 164-168.
  • Oil pulling literature review. RDH Magazine (revisión de literatura científica sobre la práctica de oil pulling): https://www.rdhmag.com/patient-care/article/55054714/oil-pulling-literature-review
  • Agarwal, N., Shetty, P., Shetty, S., Dhanashree, B., & Sandeep, K. M. (2025). Effect of Coconut Oil Pulling and Benzydamine Hydrochloride Mouthwash in the Management of Radiation-Induced Oral Mucositis: a Randomized Controlled Clinical Trial. Publicado en PubMed Central (National Institutes of Health): https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC12496380/