Cómo hablar con un vampiro emocional sin ser afectado

¿Has notado que después de comunicarte con algunas personas te sientes como un limón exprimido? No hay fuerza física, hay vacío en el interior, el estado de ánimo se estropea.

Cómo comunicarse con un vampiro energético sin que nos robe la energía

Estos signos indican que te enfrentas a un vampiro emocional. Y no chupa sangre, sino fuerza. Esta clase de parásito de la psique se alimenta con las emociones y la sensibilidad externa.

Para evitarv estas consecuencias, y considerando que es inevitable toparnos con alguien así, y que incluso pueden ser parte de nuestra familia, tenemos algunos consejos que pueden ayudarte a comunicar con estos vampiros.

Hay varios tipos de vampiros energéticos:

Para saber de qué forma afrontar y comunicarte con estas personas, primero es necesario saber qué clase de vampiro es.

1. El llorón

Juegan el papel de una víctima indefensa, incluso cuando las cosas no van tan mal. Los llorones expresan el problema y los que lo rodean luchan por encontrar una solución. Pero cualquiera que sea la solución que sugieras, el quejoso no la aceptará. Tiene miles de excusas para cualquier sugerencia. Si el problema desaparece, ¿de qué se quejará y, por lo tanto, recibirá energía (atención)?

Cómo abordar a esta clase de vampiros: abandona el papel de dador, haz que el llorón piense en una salida por su cuenta de una situación difícil. “Sí, las circunstancias son así, ¿y qué planeas hacer?”

2. El vampiro tirano

Estas personas se comportan con crueldad, tratando constantemente de hacer llorar a quien tengan a su lado.

Salida: categóricamente no entres en una discusión, trata de conseguir la calma y, si es posible, por cualquier medio, abandona el campo de visión del tirano. Si no puedes escapar, demuestra que sus palabras no solo no te hieren, sino que tú tienes opiniones más grotescas sobre ti mismo, de ese modo le demuestras que no puede ya dañarte porque tú te conoces mejor y te has aceptado.

3. El alborotador

Una tormenta de emociones negativas es importante para este tipo de persona, provoca en el receptor disputas y agresiones e incluso provoca polémica-escándalos entre desconocidos, disfrutando desde el exterior.

Salida: muestra tu indiferencia, no reaccionas a las provocaciones. El luchador se cansará de esto muy pronto y comenzará a buscar otro a quien drenarle la energía.

4. El vampiro parlanchín

La charla vacía le ayuda a alimentarse con poder vivificante. No le importa en absoluto de qué hablar: sobre vecinos, parientes, política; es importante que lo escuchen el mayor tiempo posible y simplemente asientan en respuesta.

Solución: detén el flujo de información innecesaria al poder decir “no”, o pospón la conversación indefinidamente, fingiendo que estás ocupado y tienes prisa en salir a alguna parte o de terminar algo.

5. El benefactor

Habiendo encontrado el lado débil de una persona, el vampiro demuestra su simpatía y muestra preocupación, y con el tiempo hace que la otra persona dependa de su apoyo. Así, el benefactor construye su propio significado y fuerza.

Salida: toma la posición de una persona independiente que pueda hacer frente a las dificultades sin ayuda externa.

6. El autovampiro

Este es un tipo de vampirismo que se dirige hacia uno mismo. En otras palabras, es masoquista. El autovampirismo está formado por estereotipos limitantes internos aprendidos en la niñez. Una persona, impulsada por este comportamiento autodestructivo, se convierte en una marioneta, rehén de las opiniones y creencias de otras personas. Vive bajo el dictado, olvidándose de sus verdaderos deseos.

Salida: desarrollarse personal e intelectualmente, conocerse a sí mismo, asistir a capacitaciones y seminarios psicológicos. Es necesario comenzar a permitirse en lugar de prohibirse los deseos mientras se exploran los sentimientos por uno mismo para comprender los verdaderos deseos.