Dieta para triglicéridos y colesterol alto

Recomendaciones dietéticas para dislipidemias, es decir, para trastornos de colesterol, triglicéridos y HDL, que puedes poner en práctica, siempre de la mano de un especialista.

Dieta para bajar los triglicéridos y colesterol alto

¿Qué es la dislipidemia?

El término “dislipidemia” ha sustituido a los términos previamente utilizados, como hipercolesterolemia, hiperlipidemia, etc. Expresa la alteración general del equilibrio metabólico de los lípidos y no solo sus valores elevados.

Por dislipidemia usualmente nos referimos a trastornos del colesterol, triglicéridos y HDL.

Enfoque nutricional

Los estudios muestran que muchas de las estrategias nutricionales utilizadas para optimizar los lípidos séricos también ayudan con el control glucémico en pacientes con diabetes.

Instrucciones generales

Para conseguir que los cambios nutricionales tengan un efecto sobre el colesterol y los triglicéridos, se recomienda también incorporar los siguientes hábitos.

  • Dejar de fumar
  • Dieta hipolipidémica (baja en grasas animales y ácidos grasos trans, alta en fibra)
  • Consumo de alimentos enriquecidos con esteroles/estanoles vegetales (se espera que reduzca el colesterol LDL en un 10%)
  • Pérdida de peso (reducción del 10% en 6 meses)
  • Aumentar la actividad física (por ejemplo, caminar a paso ligero de 30 a 60 minutos al día la mayoría de los días de la semana)

¿Qué dieta seguir?

La siguiente es una pauta a seguir, sin embargo, cada caso en particular requiere la supervisión médica para poder encontrar los mejores resultados para bajar los triglicéridos y el colesterol alto.

  • Aumentar la ingesta de fibra y carbohidratos complejos (como verduras, frutas, legumbres, cereales, etc.)
  • Seleccione las aves (sin piel) del grupo de las carnes y cocínalas de manera saludable con aceite de oliva.
  • Agrega una variedad de pescados al menos dos veces por semana, especialmente pescados que contienen ácidos grasos omega-3 (como salmón, trucha y arenque).
  • Elegir productos lácteos bajos en grasa.
  • Limitar las bebidas y los alimentos con azúcares añadidos.
  • Limitar las grasas saturadas (5-6% de la ingesta total de energía) y las grasas trans o reemplázalas con grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas.
  • Si bebemos alcohol, lo limitamos.

Deberemos tener especial cuidado con la sal y con los cubos de cocción, no los agregues a la comida. Lee atentamente las etiquetas de los alimentos y siempre elige productos con bajo contenido de sal y sodio.