¿El amor podría ser considerado como una medicina? Para resolver esta pregunta veremos a continuación una reflexión creada por Martin Garello, donde se muestra al amor como si fuera una dosis de un medicamento, cuales son los efectos en nuestro cuerpo y mente.
Indicaciones: Afecciones en el corazón y/o psiquis. Pérdida de ánimo, hostilidad, indiferencia, desmotivación, idiotez, indecisión, fastidio, desgano, temor, depresión, todo tipo de discapacidad y/o enfermedad.
Acción terapéutica: Antídoto anti-odio. Fertilizante del comportamiento mental y espiritual. Tratamiento de síntomas tales como el abandono, la maldad, la desigualdad, el egoísmo, trastornos infantiles, la indiferencia.
Presentación: Envasado en el alma. Aunque su envase es directamente proporcional al paciente y la dosis asimilada depende de la absorción permitida por la destreza, disposición y creencias del paciente.
Composición: Cada miligramo contiene:
Libertad, pasión, felicidad, paz.
Modo de administración: Administrarse infinitos miligramos de amor a toda hora del día. Se sugiere un intervalo entre dosis para mayor intensidad de absorción.
Precauciones: Ninguna.
Reacciones: Liberación de impulsos inmoderados, anulación leve o parcial de la compostura, apertura del corazón y expansión del alma, nacimiento de una razón personal por la vida.
Contraindicaciones: No se han presentado a lo largo de varios milenios.