Medicamentos que están ligados a la demencia y la pérdida de memoria

Medicamentos que causa demencia y pérdida de memoria

Cada vez que se receta un nuevo medicamento, es normal sopesar sus beneficios contra sus posibles efectos secundarios. En años recientes, la investigación científica ha añadido una pregunta más a esa lista para un grupo específico de fármacos: los anticolinérgicos, un tipo de medicamento muy usado para tratar alergias, insomnio, incontinencia y otras condiciones comunes, que en uso prolongado se ha asociado con mayor riesgo de deterioro cognitivo.

Lo que dice la evidencia real

Los anticolinérgicos bloquean la acción de la acetilcolina, una sustancia clave para el aprendizaje y la memoria. Un estudio de referencia, liderado por la Dra. Shelly Gray de la Universidad de Washington y publicado en JAMA Internal Medicine en 2015, siguió a más de 3,400 adultos mayores durante varios años y encontró que quienes usaron dosis acumuladas más altas de anticolinérgicos fuertes tuvieron un riesgo significativamente mayor de desarrollar demencia, incluyendo Alzheimer.

Un dato que sorprendió a los propios investigadores: el riesgo se mantuvo incluso años después de que las personas dejaran de tomar el medicamento, sugiriendo que el efecto podría no ser completamente reversible.

Un estudio posterior con técnicas de neuroimagen, publicado en JAMA Neurology, encontró cambios visibles en la estructura y actividad cerebral asociados a este mismo tipo de medicamentos.

Es importante ser precisos con lo que este tipo de estudios puede y no puede probar: son estudios observacionales, lo que significa que muestran una asociación estadística, no una prueba definitiva de causa y efecto.

Además, como señalan los propios autores, muchas de estas personas tomaban estos medicamentos precisamente por condiciones médicas serias — así que parte de la tarea pendiente de la ciencia es distinguir cuánto del riesgo viene del medicamento y cuánto de la condición que se está tratando.

Medicamentos con efectos anticolinérgicos más comunes

  • Antihistamínicos de primera generación: difenhidramina, clorfeniramina, hidroxizina, doxilamina.
  • Medicamentos para la incontinencia urinaria: oxibutinina, tolterodina, darifenacina.
  • Antidepresivos tricíclicos: amitriptilina, doxepina, imipramina.
  • Relajantes musculares: ciclobenzaprina, orfenadrina.
  • Medicamentos para el mareo: dimenhidrinato, meclizina, escopolamina.
  • Algunos medicamentos para Parkinson: benztropina, trihexifenidilo.

Dónde sí existen alternativas razonables para comentar con tu médico

Para algunas de estas condiciones, hay opciones de menor impacto anticolinérgico que un médico puede considerar, o hábitos complementarios de bajo riesgo:

Para alergias estacionales: los antihistamínicos de segunda generación (como loratadina o cetirizina) tienen un efecto anticolinérgico mucho menor que los de primera generación (como la difenhidramina), y suelen ser igual de efectivos para la mayoría de las personas — es una sustitución que puedes preguntarle directamente a tu médico o farmacéutico.

Para incontinencia urinaria leve: los ejercicios de suelo pélvico (Kegel) y el entrenamiento de vejiga cuentan con respaldo real como primera línea de manejo, y en muchos casos se recomiendan antes de considerar medicación.

Para mareo por movimiento: el jengibre tiene evidencia razonable como apoyo preventivo en casos leves.

Para tensión muscular leve: el magnesio y el masaje terapéutico pueden ayudar como complemento, sin sustituir un relajante muscular recetado para un problema específico.

Donde no existe un atajo seguro: no sustituyas estos medicamentos por tu cuenta

Aquí es donde vale la pena ser muy claros, porque es la parte que un artículo sobre este tema no puede dejar pasar por alto:

Anticonvulsivos, antipsicóticos, medicamentos para Parkinson y antidepresivos tricíclicos tratan condiciones donde suspender el tratamiento sin supervisión médica puede ser peligroso — desde convulsiones hasta recaídas psiquiátricas severas.

Ninguna combinación de suplementos, acupuntura o cambios de estilo de vida debe usarse como sustituto de estos medicamentos sin la participación directa de tu médico.

Si te preocupa el riesgo cognitivo de tu tratamiento actual, la conversación correcta es con tu médico, no un cambio por cuenta propia — él o ella puede evaluar si existe una alternativa con menor carga anticolinérgica, ajustar la dosis, o confirmar que el beneficio del tratamiento sigue superando el riesgo en tu caso particular.

Lo mismo aplica a las benzodiacepinas (usadas para ansiedad e insomnio): la evidencia sobre su relación con la demencia todavía es limitada y no concluyente, pero suspenderlas de forma abrupta después de un uso prolongado puede causar convulsiones y otros síntomas de abstinencia serios. Cualquier reducción debe hacerse de forma gradual y supervisada por un médico.

¿Qué puedes hacer de forma segura?

  • Pregúntale a tu médico o farmacéutico si alguno de tus medicamentos actuales tiene efectos anticolinérgicos, y si existen alternativas razonables para tu caso específico.
  • Nunca inicies ni suspendas un medicamento recetado por tu cuenta basándote en este o cualquier otro artículo.
  • Si tienes dificultades para dormir, prueba primero medidas simples y de bajo riesgo: mantener el cuarto fresco, una rutina de sueño constante, y evitar pantallas antes de dormir — antes de recurrir a medicamentos de venta libre con efecto anticolinérgico como somnífero habitual.

Referencias

  1. Gray, S.L., Anderson, M.L., Dublin, S., et al. (2015). Cumulative Use of Strong Anticholinergics and Incident Dementia: A Prospective Cohort Study. JAMA Internal Medicine, 175(3), 401-407.
  2. Risacher, S.L., et al. (2016). Association Between Anticholinergic Medication Use and Cognition, Brain Metabolism, and Brain Atrophy in Cognitively Normal Older Adults. JAMA Neurology.
  3. Campbell, N.L., Boustani, M.A. (2015). Adverse Cognitive Effects of Medications: Turning Attention to Reversibility. JAMA Internal Medicine (comentario editorial).
  4. Grossi, C.M., et al. (2019). Anticholinergic and benzodiazepine medication use and risk of incident dementia: a UK cohort study. BMC Geriatrics.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye una consulta médica. Nunca inicies, ajustes o suspendas un medicamento sin la supervisión de tu médico, especialmente anticonvulsivos, antipsicóticos, antidepresivos y benzodiacepinas, donde la suspensión abrupta puede ser peligrosa. Última actualización: 26 de julio de 2026.