El ictus, también llamado accidente cerebrovascular o derrame cerebral, ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia una parte del cerebro. Cada minuto que pasa sin tratamiento, mueren aproximadamente 1,9 millones de neuronas, según estimaciones citadas por distintas sociedades de neurología.

Por eso reconocer las señales de advertencia en segundos, y no en horas, puede ser la diferencia entre una recuperación completa y una discapacidad permanente.
El método FAST: la herramienta más usada para detectarlo
La American Stroke Association (Asociación Estadounidense del Ictus), la división de la American Heart Association dedicada específicamente a esta enfermedad, difunde desde hace más de dos décadas un acrónimo sencillo para que cualquier persona, sin formación médica, pueda reconocer un ictus y actuar de inmediato: FAST.
- F (Face / Cara caída): pídale a la persona que sonría. ¿Un lado de la cara se cae o se siente entumecido? Una sonrisa desigual es una señal de alerta.
- A (Arms / Debilidad en el brazo): pídale que levante ambos brazos. ¿Uno de los brazos se desvía hacia abajo o no puede sostenerlo? Puede indicar debilidad en un lado del cuerpo.
- S (Speech / Dificultad para hablar): pídale que repita una frase sencilla. ¿Su habla suena arrastrada, extraña o no logra repetirla correctamente?
- T (Time / Tiempo): si observa cualquiera de estas señales, es momento de llamar a emergencias de inmediato. No espere a ver si los síntomas mejoran por sí solos.
BE-FAST: una versión ampliada que gana terreno
En los últimos años, distintos centros médicos y hospitales han empezado a promover una versión ampliada del acrónimo, BE-FAST, que agrega dos letras al inicio para cubrir señales que FAST por sí solo puede pasar por alto:
- B (Balance): pérdida repentina del equilibrio o la coordinación, o dificultad para caminar.
- E (Eyes / Ojos): pérdida repentina de visión en uno o ambos ojos, o visión doble.
Un ensayo piloto aleatorizado publicado en 2024 en el Journal of the American Heart Association comparó qué tan bien recordaban las personas los síntomas del ictus usando BE-FAST frente a FAST.
Es importante señalar, con honestidad, que estudios previos ya habían sugerido que agregar estas dos letras no necesariamente aumenta la cantidad de casos de ictus detectados en la práctica real, por lo que la comunidad médica todavía debate si BE-FAST ofrece una ventaja clara sobre el FAST original o si simplemente añade información complementaria útil de recordar.
Otras señales que no deben ignorarse
Más allá de los acrónimos, distintos centros de neurología —incluyendo el programa de ictus de ChristianaCare y clínicas especializadas en accidentes cerebrovasculares— coinciden en que estas señales adicionales también pueden indicar un ictus, incluso si aparecen solas:
- Entumecimiento o debilidad repentina en la cara, un brazo o una pierna, especialmente cuando ocurre solo en un lado del cuerpo.
- Confusión repentina o dificultad para entender lo que otras personas dicen.
- Dolor de cabeza intenso y repentino, sin causa aparente.
- Mareo repentino o pérdida de coordinación, incluso sin pérdida total del equilibrio.
Por qué el tiempo es literalmente crítico
El tratamiento para el ictus isquémico (el tipo más común, causado por un coágulo) tiene una ventana de tiempo limitada. Según la American Stroke Association, los medicamentos trombolíticos administrados por vía intravenosa —como la alteplasa— funcionan mejor cuando se aplican dentro de los primeros 90 minutos tras la aparición de los síntomas, y los pacientes tratados en ese margen tuvieron tres veces más probabilidades de recuperarse con poca o ninguna discapacidad, en comparación con quienes recibieron el tratamiento más tarde.
El beneficio del medicamento disminuye progresivamente después de las primeras horas, lo que explica por qué actuar de inmediato —y no esperar a ver si el síntoma “se pasa solo”— es la recomendación médica más importante frente a un posible ictus.
Un caso especial: el mini-ictus o AIT
En algunos casos, los síntomas descritos aparecen y desaparecen en cuestión de minutos. Esto puede tratarse de un ataque isquémico transitorio (AIT), a veces llamado “mini-ictus”, causado por un coágulo temporal que el cuerpo logra disolver por sí solo.
Aunque los síntomas remitan, un AIT es una señal de advertencia seria: indica un riesgo elevado de sufrir un ictus más grave en el futuro cercano, por lo que amerita atención médica de todas formas, no solo alivio porque el episodio haya pasado.
Qué hacer si se reconocen los síntomas
Ante cualquiera de estas señales, en uno mismo o en otra persona, la recomendación es llamar de inmediato a los servicios de emergencia (911 en Estados Unidos, o el número de emergencias correspondiente en cada país), anotar la hora exacta en que comenzaron los síntomas —ese dato es clave para el equipo médico— y no dar a la persona nada de comer, beber ni medicamentos mientras se espera la ayuda.
Fuentes
- American Stroke Association (división de la American Heart Association). FAST es como juntos acabaremos con los ataques o derrames cerebrales: https://www.stroke.org/en/about-stroke/recursos-en-espanol/fast-es-como-juntos-acabaremos
- Darkhabani, M. Z., Homa-Bonell, J. K., Thoreson, L., Bobholz, J. A., Spaulding, D., & Engebose, M. (2024). BE FAST Versus FAST: A Randomized Pilot Trial Comparing Retention of Stroke Symptoms Between 2 Mnemonics. Journal of the American Heart Association, 13(19). https://doi.org/10.1161/JAHA.123.035696
- ChristianaCare, Programa de Ictus. Señales de advertencia del accidente cerebrovascular: https://christianacare.org/us/es/care/neurosciences/stroke-program/stroke-warning-signs
