Este es el impacto que tienen los dátiles sobre tu presión arterial

Los dátiles, el fruto de la palmera datilera (Phoenix dactylifera), llevan miles de años siendo parte de la dieta en Medio Oriente y el norte de África, y en los últimos años han ganado atención en la investigación científica por su posible papel en la salud cardiovascular.

Esto es lo que muestra la evidencia disponible sobre su relación específica con la presión arterial —incluyendo tanto los hallazgos prometedores como los límites reales de esa evidencia.

Por qué se estudia esta relación

Los dátiles tienen una composición nutricional que, en teoría, encaja bien con lo que se sabe sobre la alimentación y la presión arterial: son naturalmente ricos en potasio y relativamente bajos en sodio, la combinación de minerales que las guías de nutrición cardiovascular —como la dieta DASH— identifican como favorable para mantener la presión arterial en rangos saludables.

El papel del potasio en la regulación de la presión arterial está bien establecido en la literatura científica: ayuda al cuerpo a eliminar el exceso de sodio y a relajar las paredes de los vasos sanguíneos.

Además del potasio, los dátiles aportan magnesio, fibra dietética y una cantidad considerable de polifenoles y flavonoides —compuestos vegetales con propiedades antioxidantes—.

En estudios de laboratorio, algunos extractos de dátil han mostrado actividad inhibidora sobre la enzima convertidora de angiotensina (ECA), la misma enzima que bloquean varios medicamentos recetados para la hipertensión, aunque este hallazgo proviene de estudios in vitro y no puede extrapolarse directamente a lo que ocurre al comer la fruta.

Lo que muestran los estudios en humanos

Aquí es donde conviene ser precisos, porque los resultados no son del todo uniformes:

Hallazgos favorables. Una revisión publicada en 2025 en la revista científica Foods señala que un estudio de intervención en adultos mayores que consumieron dátiles de la variedad Ajwa durante seis semanas registró una reducción promedio de 14 mmHg en la presión sistólica y 8,5 mmHg en la diastólica.

Es una reducción considerable —mayor incluso que la que se observa con muchas intervenciones dietéticas mejor establecidas—, pero la propia revisión advierte que la dosis, la variedad de dátil y la duración del consumo no son consistentes entre los distintos estudios disponibles, lo que dificulta sacar una conclusión firme y generalizable.

Hallazgos neutros. No toda la evidencia apunta en la misma dirección. Un ensayo clínico aleatorizado publicado en PMC (la base de datos de acceso abierto de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.) en pacientes con diabetes tipo 2, que compararon el consumo diario de 60 gramos de dátiles frente a 60 gramos de pasas (con un índice glucémico equivalente) durante 12 semanas, no encontró diferencias significativas en la presión arterial sistólica ni diastólica entre ambos grupos.

Otro ensayo con extracto en polvo de semillas de dátil Ajwa en pacientes con hiperlipidemia tampoco logró un cambio estadísticamente significativo en la presión arterial, y los propios autores atribuyeron el resultado a un tamaño de muestra reducido y una dosis baja.

La conclusión general de la revisión más reciente, que analizó en conjunto la evidencia nutricional, mecanicista y clínica disponible hasta 2025, es que el consumo regular y moderado de dátiles se asocia con mejoras modestas en la presión arterial y otros parámetros cardiovasculares, pero que la evidencia en humanos todavía es limitada en número y alcance, por lo que se necesitan ensayos clínicos más grandes y mejor estandarizados para confirmar el efecto con solidez.

Un punto a tener en cuenta: el azúcar natural

Los dátiles son una fruta muy energética: unos 100 gramos (aproximadamente 5 a 6 dátiles medianos) aportan alrededor de 270-280 calorías, en su mayoría provenientes de azúcares naturales.

Esto no los convierte en un alimento a evitar —de hecho, el ensayo mencionado en pacientes con diabetes tipo 2 no encontró un efecto perjudicial sobre el control de la glucosa al consumirlos con moderación—, pero sí es una razón para tratarlos como una porción de fruta dentro de una alimentación equilibrada, y no como un remedio que se pueda consumir sin límite.

En resumen

La composición nutricional de los dátiles —rica en potasio, baja en sodio, con fibra y polifenoles— da una base biológica razonable para esperar algún beneficio sobre la presión arterial, y al menos un estudio de intervención mostró una reducción notable. Pero la evidencia clínica en su conjunto es todavía preliminar y no del todo consistente, con otros ensayos que no encontraron ningún efecto.

Lo más respaldado por la ciencia sigue siendo el patrón general de alimentación —como la dieta DASH o la dieta mediterránea, que incluyen frutas como los dátiles junto con otros alimentos ricos en potasio— y no un alimento individual como solución aislada para la hipertensión.

Fuentes:

  • Nature’s Cardioprotective Sweetness: A Review of Dates as Functional Food in Hypertension. Foods, 2025, 14(24), 4208. Publicado en PubMed Central (National Institutes of Health): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12731471/
  • Barakat, H., & Alfheeaid, H. A. (2021). Date Palm Fruit (Phoenix dactylifera): Effects on Vascular Health and Future Research Directions. International Journal of Molecular Sciences, 22(9), 4665. https://doi.org/10.3390/ijms22094665
  • Effect of Date Fruit Consumption on the Glycemic Control of Patients with Type 2 Diabetes: A Randomized Clinical Trial. Publicado en PubMed Central (National Institutes of Health): https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9458144/
  • Effect of Ajwa Date Pits Powder (Phoenix dactylifera L.) on Body Composition, Lipid Profile and Blood Pressure in Patients with Hyperlipidemia: A Randomized Clinical Trial. Publicado en PubMed Central (National Institutes of Health): https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10274311/