Las amígdalas agrandadas en los niños y sus consecuencias

Muchos niños padecen de amígdalas agrandadas o tonsilitis. Estas pueden estrechar las vías respiratorias y hacer que un niño ronque y respire pausadamente mientras duerme. Si el niño en cuestión duerme mal a largo plazo, esto puede provocar varios problemas y, a veces, enfermedades. Por lo tanto, en muchos casos es recomendable una operación en caso de amígdalas agrandadas.

Niña que presenta las amígdalas agrandadas o tonsilitis hipertrófica

La hipertrofia temporal de la amígdala de primer grado es, por lo tanto, una variante de la norma para el período agudo de una enfermedad infecciosa. La elevación de la amígdala al grado 2 y 3 conduce a síntomas de la enfermedad y requiere tratamiento. Esta es una patología es común en los niños.

La hipertrofia de las glándulas puede desarrollarse paralelamente con un aumento de las amígdalas faríngeas o linguales. A menudo, una glándula agrandada se diagnostica en el contexto de las adenoides y viceversa.

En algunos niños, las amígdalas palatinas están agrandadas (términos técnicos: hiperplasia amigdalina o hipertrofia amigdalina), en otros, la manzana de la garganta (términos técnicos: adenoides). Inclusive hay niños en las que ambas están agrandadas.

A menudo hay confusión cuando se trata de la manzana. Por ejemplo, a las amígdalas faríngeas comúnmente se les denomina erróneamente como pólipos. Sin embargo, con los pólipos nasales se entienden crecimientos benignos de la mucosa nasal, que generalmente solo le ocurre a adultos.

Además, es importante distinguir un agrandamiento prolongado de la manzana de una  inflamación de las amígdalas (amigdalitis). Estas son dos enfermedades diferentes.

Síntomas de hipertrofia en las amígdalas

Gráfico de las amígdalas agrandadas

Los siguientes síntomas y molestias pueden indicar un agrandamiento de las amígdalas:

  • Ronquidos.
  • Respiración con pausas durante el sueño.
  • Predominancia de la respiración bucal.
  • Respiración forzada.
  • Sueño inquieto, despertarse frecuentemente, sudor nocturno.
  • Posiciones inusuales para dormir (cabeza estirada en exceso, piernas en posición prona).
  • Dificultad para tragar.
  • Resfriado común.

Los principales síntomas, entre otras cosas, dependen de qué tipo de inflamación este ocurriendo. Por un lado, la amígdala faríngea dificulta la respiración nasal. En contraste, los soplos respiratorios son causados ​​principalmente por amígdalas palatinas agrandadas.

Cuando un niño duerme mal, no está lo suficientemente descansado durante el día. A pesar de ello, los niños generalmente no parecen cansados luego de una noche sin sueño, sino más bien inquietos o encendidos. Sin embargo, el cansancio puede, literalmente, hacer que sea más difícil para ellos descansar, por ejemplo, en el asiento del coche mientras estás conduciendo. Sólo a los niños mayores y adolescentes se les nota un fuerte cansancio.

Los padres tienden a atribuir los cambios en el cuerpo del niño al proceso de inflamación durante un resfriado. Sin embargo, si la infección se cura y la respiración es pesada y con dificultad nasal, esta es una oportunidad para consultar a un médico.

Si hay una insuficiencia respiratoria regular y el niño se despierta varias veces por la noche, la apnea obstructiva del sueño (AOS) puede ser una gran molestia. En esta situación, los niños apenas pueden llegar a tener un sueño profundo, lo que hace que el descanso de la noche sea poco más que relajante.

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Causas de amígdalas agrandadas en niños

No es posible decir exactamente por qué la glándula está hipertrofiada. Es seguro decir, sin embargo, que ésta es una respuesta protectora del cuerpo a la acción de un factor adverso.

Por qué las amígdalas aumentan de tamaño en algunos niños y no en otros, no está claro. Sin embargo, a menudo, las amígdalas inflamadas son un acompañamiento normal al crecimiento. Con los años, también pueden volverse más pequeñas otra vez. La fuerza de los síntomas no siempre tiene que ver con el tamaño de las amígdalas.

Frecuencia

Las amígdalas agrandadas pueden permanecer sin consecuencias en muchos niños. Alrededor del 7% de todos los niños roncan permanentemente, aproximadamente el 2% respiran pausadamente y sufren de apnea obstructiva del sueño durante el descanso. En los niños, estos problemas a menudo son causados ​​por el agrandamiento de las amígdalas, especialmente entre las edades de 3 y 6 años.

Consecuencias de la inflamación de las amígdalas

Los posibles efectos de las amígdalas inflamadas pueden ser:

  • Infecciones respiratorias como los resfriados: estas se ven favorecidas por una constante respiración por la boca con amígdalas inflamadas.
  • Infecciones del oído medio y efusión timpánica: esto ocurre cuando las amígdalas agrandadas obstruyen la ventilación del oído medio. La persistencia de este problema de forma crónica puede causar problemas de audición y del habla.
  • Deformidades en la mandíbula, mordida abierta y posición alterada de la lengua: también pueden ser el resultado de una respiración bucal permanente.
  • La apnea del sueño fuerte y duradera debido a la ampliación de las amígdalas puede afectar el desarrollo físico y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Las consecuencias de tener amígdalas agrandadas dependen principalmente de cuán severamente se estrechen las vías respiratorias, de si existen síndromes de dificultad respiratoria y de cuánto tiempo ha tenido un niño estos problemas.

El riesgo de complicaciones es mayor con apnea obstructiva del sueño que con ronquidos únicamente. Pero también los ronquidos fuertes y la respiración frecuente por la boca pueden tener consecuencias. En contraste, es inofensivo si un niño ronca solo en silencio o de vez en cuando, por ejemplo, cuando se ha resfriado.

Cómo se diagnostica la hipertrofia en las amígdalas

Si el niño presenta alguna molestia, lo primero que hacen los padres es acudir a un pediatra. Para exámenes adicionales, el procedimiento generalmente se refiere a un tratamiento con medicamentos para el oído, la nariz y la garganta.

Primero, el médico pregunta por los síntomas existentes. Luego, el profesional médico examina la garganta y comprueba qué tan grandes son las amígdalas y cuánto estrechan las vías respiratorias.

Además, se examinan los oídos y se ve si, por ejemplo, existe una efusión timpánica. También comprueba si el niño oye y habla bien. Por otro lado es importante aclarar otras posibles causas de las molestias, como alergias o deformidades en la mandíbula.

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En raras ocasiones se propone un examen de sueño en el laboratorio. Puede ser útil en casos de sospecha de apnea obstructiva del sueño, en niños muy pequeños o cuando pueden estar implicadas otras enfermedades o discapacidades.

Para detectar de manera confiable la apnea obstructiva del sueño, es necesario realizar un examen de laboratorio. Sin embargo, a menudo no es posible realizarlo solo por amígdalas inflamadas porque es un procedimiento elaborado y solo hay plazas limitadas disponibles.

Tratamiento

No siempre se puede estar completamente seguro de cuándo las amígdalas agrandadas son un problema de salud. No es fácil, por ejemplo, decidir operar las amígdalas cuando notamos que los ronquidos se vuelven problemáticos. Por lo tanto, puede ser que diferentes médicos den diferentes recomendaciones. Sin embargo, hay acuerdo en que la apnea del sueño persistente tiene consecuencias negativas para un niño y debe tratarse.

Antes de decidir el tratamiento, debe analizar los resultados del diagnóstico. En particular, es necesario considerar el grado de crecimiento del tejido linfoide, la presencia de infección y la inflamación.

Si un niño ronca solo ocasionalmente, más bien en silencio o generalmente solo durante un resfriado, el tratamiento no es necesario.

Existen las siguientes opciones de tratamiento:

  • Estar a la espera de ver cómo se desarrollan los síntomas: esto es útil para dolencias menores que pueden mejorar por sí mismas. Los padres deben ver si los ronquidos aumentan y se trata de interrupciones en la respiración. Además, es importante que el niño sea examinado por un médico especialista en oído, nariz y garganta.
  • Aerosol nasal de cortisona: se puede usar para reducir la inflamación de la garganta, mejorando la respiración nasal. Sin embargo no tiene influencia sobre las amígdalas palatinas agrandadas.
  • Operación de la amígdala faríngea: para extirparla en su mayor parte (adenotomía).
  • Cirugía de las amígdalas palatinas: por lo general, se extirpan parcialmente (amigdalotomía), rara vez por completo (amigdalectomía).

Si las amígdalas y las amígdalas palatinas están agrandadas, también pueden operarse en una sola operación (adenotonsilectomía o adenotonsilotomía).

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Acerca del autor

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Julieta Sofía Medina

Julieta es nutrióloga clínica, especialista en: Dietética, Obesidad, Sobrepeso, Enfermedades Gastrointestinales, Enfermedades Cardiovasculares y Nutrición Geriátrica.