Salud

Causas de la tonsilitis y cuáles son sus síntomas

La amigdalitis o tonsilitis, se denomina también anginas, palabra que viene del latín angere, que significa apretar o estrangular. El término angina expresaba una sensación de constricción faríngea que puede observarse en cualquier inflamación a ese nivel. Según la American Academy of Otolaryngology – Head and Neck Surgery, la tonsilitis es una inflamación aguda de origen viral o bacteriano de las amígdalas o de la mucosa faríngea.

Mujer que padece amigdalitis

Clasificación de la Tonsilitis

La clasificación de las amigdalitis tiene en cuenta el aspecto de la orofaringe en la exploración física, independientemente de si la etiología es viral o bacteriana. Se distinguen las amigdalitis eritematosas (rojiza) y eritematopultáceas (rojiza y con placas blancas) (que suponen alrededor del 90% de las formas macroscópicas de amigdalitis), seudomembranosas y ulcerosas o ulceronecróticas. Así mismo, las tonsilitis eritematosas pueden ser agudas, recidivantes y crónicas, y la seudomenbranosa que no tiene subdivisión.

Amigdalitis aguda

Las tonsilitis virales constituyen el 50-90% de las amigdalitis. Existen numerosos virus implicados, sobre todo el virus de Epstein-Barr, herpes simple, gripe, parainfluenza, Coxsackie y adenovirus. Las tonsilitis bacterianas constituyen el 10-50% de las amigdalitis, entre las bacterias, la principal es Streptococcus pyogenes o estreptococo betahemolítico del grupo A.

Se transmite por vía respiratoria, a través de las gotas de saliva expelidas al toser, estornudar o hablar, desde personas infectadas. También hay transmisión por contaminación de los alimentos o el agua; por el contrario los fómites (objetos contaminados)  no desempeñan un papel importante como fuente de contagio.

Amigdalitis Recidivante

Se caracteriza por episodios repetitivos de amigdalitis, cuando el número de episodios sea mayor de 7 anuales en un año, 5 anuales en dos años  y tres anuales en tres años. Es más común en niños.

Amigdalitis crónica

Las tonsilitis crónicas son más frecuentes en los adultos, mientras que las amigdalitis recidivantes son más frecuentes en los niños. Es una enfermedad que se caracteriza por infección persistente de las amígdalas, hay casos de infecciones muy intensas y repetidas con grave repercusión sistémica.

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El periodo de duración varía, hay casos transitorios, decreciendo el número de episodios y la intensidad de los episodios a lo largo del tiempo, desapareciendo después de unos años, mientras que otros duran toda la vida. 

Amigdalitis seudomembranosas

Se pueden generar por mononucleosis infecciosa y difteria.

La amigdalitis de la mononucleosis infecciosa se relaciona con una primoinfección por VEB (virus del grupo herpes)  que genera una intensa estimulación linfocítica, llevando a una hipertrofia de los tejidos linfoides.

En la mayoría de los casos, afecta a adolescentes y adultos jóvenes. Se contagia por vía aérea. Mientras que la tonsilitis por difteria se produce por  una toxiinfección por Corynebacterium diphtheriae y es excepcional en los países desarrollados, pero se trata de una enfermedad reemergente en el mundo.

Amigdalitis ulcerosa y necrótica

Cuando son bilaterales, hemorrágicas, a menudo con una gingivitis asociada, se debe sospechar una hemopatía maligna o una agranulocitosis. Cuando es unilaterales, orientan sobre todo hacia una amigdalitis de Vincent. Los otros dos cuadros que deben sospecharse son el chancro sifilítico y el cáncer de amígdala.

Síntomas de la tonsilitis

Los síntomas de la tonsilitis clasificados en sus diferentes tipos de padecimientos y sintomatologías.

Amigdalitis aguda

El cuadro de la amigdalitis consiste en la asociación variable de: fiebre, dolor faríngeo (constrictivo o de tipo quemadura), dolor de oído refleja y dolor al momento de deglutir. También puede haber síntomas como:

  • Dolor abdominal, vómitos y diarrea, sobre todo en los niños.
  • Erupciones cutáneas.
  • Amígdalas rojizas. A veces hay resencia adicional de un material blanquecino sobre las amígdalas define la amigdalitis eritematopultácea.
  • La presencia de adenopatías cervicales satélites, submandibulares o subdigástricas, es habitual en una tonsilitis de origen bacteriano.
  • Los argumentos que apuntan hacia una etiología viral son: fiebre moderada, tos, congestión nasal, conjuntivitis, vesículas faríngeas, así como la ausencia de adenopatías o, por el contrario, las adenopatías difusas.
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Amigdalitis Recidivante

Cursa con los mismos síntomas que una amigdalitis aguda, solo que con episodios repetitivos.

Amigdalitis crónica

            Se habla de que tiene un perfil establecido: obstrucción de las vías aéreas altas, aumento de volumen de las amígdalas e infecciones a repetición. Además se presentan los siguientes signos y síntomas:

  • Fiebres recurrentes.
  • Dolor al deglutir.
  • Halitosis.
  • Respiración bucal.
  • Incontinencia urinaria.
  • Alteraciones de apetito y humor.
  • Ronquidos.
  • Sobreinfecciones agudas.

Amigdalitis seudomembranosas

Por mononuclosis.

  • Las amígdalas aparecen recubiertas por depósitos blanquecinos que se limitan estrictamente al tejido amigdalino, respetando la úvula, y pueden despegarse y causar dolor.
  • Se asocia a una debilidad o fatiga intensa y puede acompañarse de dificultades respiratorias por hipertrofia adenoamigdalina.
  • Petequias del velo del paladar.

Por difteria.

  • Hay membranas blanquecinas adherentes, que sobrepasan los límites de las amígdalas y confluentes.
  • Rinitis (alergia nasal) con rinorrea a menudo mucopurulenta y unilateral, así como de adenopatías cervicales voluminosas.
  • Secreción de exotoxinas.
  • Miocarditis.
  • Afección neurológica (polirradiculoneuritis con parálisis del velo y de los músculos respiratorios).
  • Afectación renal con glomerulonefritis.

Amigdalitis ulcerosa y necrótica

Angina de Vincent:

  • Comienzo insidioso en adolescentes o adulto joven con un estado general mediocre (fatiga, exceso de trabajo) y con mala higiene bucodental.
  • Los signos generales y funcionales son leves: estado subfebril, dolor faríngeo discreto unilateral, halitosis.
  • Material pultáceo blanco-grisáceo y friable sobre la amígdala, que recubre una ulceración inespecífica, de bordes irregulares y elevados.

Amigdalitis sifilítica:

  • Ulceración unilateral de la amígdala con base indurada y adenopatía más voluminosa.

Referencias:

  • Couloigner, V., y Graber, M. (2014).  Amigdalitis y sus complicaciones. EMC – Otorrinolaringología, 43(2), 1-14.
  • Ejzenberg B. (2007). Diagnóstico y conducta en la amigdalitis crónica. En: Sih T,  Chinski A, Eavey R, Godhino R, editors. V Manual of Pediatric Otorhinolaryngology. São Paulo: Editora e Gráfica Vida & Conciência;  34-­49
  • López, M. (2001). Adenoides y amígdalas. Revista chilena de pediatría, 72(3), 251-255.
  • Piñeiro, R.,  Hijano, F.,  Álvez, F., Fernández, A.,   Silva, J.,  Pérez, C.,  Calvo, C., y Cilleruelo, M. (2011). Documento de consenso sobre el diagnóstico y tratamiento de la faringoamigdalitis aguda. Anales de pediatría, 75(5):342.e1—342.e13.
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