10 cosas que debes dejar de esperar de los demás

Descubre las cosas que tienes que dejar de esperar de los demás para que puedas tener más éxito, y disfrutar de relaciones más felices con la gente, y sobre todo para poder sentirte en libertad y a pleno contigo mismo. 

Persona levantando los brazos porque se siente libre

“Mis expectativas se redujeron a cero cuando tenía 21 años. Desde entonces todo ha sido un extra.” – Stephen Hawkins

Las expectativas establecen un apego a resultados específicos, dejando poco espacio para nuevas posibilidades. Mejor evita las decepciones que surgen de tener expectativas indebidas. Como todos sabemos, no podemos controlar todo y hacer que todos se comporten de acuerdo con nuestros deseos.

Lo que deberías dejar de esperar de los demás

Toma en cuenta lo que sucedería si dejas de esperar las siguientes cosas y concéntrate en conseguir los cambios positivos que llegan a tu vida a partir de esto.

Estas son 10 cosas que debes dejar de esperar de los demás para ser más feliz:

1. Validación

No esperes que otras personas validen tu valor como persona. Tu propio valor reside en ti mismo. Las otras personas están lidiando con sus propias vidas, y están demasiado ocupadas proyectando sus propias necesidades y deseos en el mundo que les rodea.

No están disponibles emocional o mentalmente solo para validar tu valor. Lo que dicen y hacen contigo es un reflejo de sus propias expectativas, y no debes confundirlas con las tuyas.

2. Elogios y aprecio

Puede que recibas elogios, o no. No puedes depender de ello de los demás. Si haces cosas buenas esperando que otros lo reconozcan, te estarás preparando para la decepción.

No hagas algo para ganar la gratitud de la gente; haz algo porque quieres hacerlo, porque te ayuda a sentirte mejor o porque coincide con tu integridad. Elógiate a ti mismo. Cuando das un paso en la dirección correcta, superas un estado de ánimo complicado o haces algo amable por los demás, date palmaditas en la espalda.

No importa lo que otros vean. Lo que importa es lo que piensas de ti mismo. Comprométete personalmente en tener un diálogo interno motivador. Esto te conducirá a la autovalidación.

3. Motivación

Nadie puede ser tu animador a tiempo completo. Un amigo puede ayudarte a levantarte cuando estás deprimido, pero solo ocasionalmente, no puede obligarte a disfrutar de la vida. Depende de ti establecer objetivos y tomar medidas para alcanzarlos.

Deja de esperar que alguien más haga el trabajo sucio por ti. Tus objetivos no tienen por qué ser dramáticos, pero sí necesitan avanzar hacia algo que tú valores. Estar sentado y esperar a que llegue la motivación es una batalla perdida.

Encuentra algo, cualquier cosa, que te haga mover el trasero. Ponerte en movimiento. Empieza a hacer fluir tu sangre, involucra tu mente en algo que no seas solo tú y siente cómo comienzas a desarrollar un impulso.

4. Comprensión

Nadie ha recibido la misma educación que tú, caminado en tus zapatos o vivido tu vida. Las experiencias que formaron tu visión actual de la vida son totalmente diferentes a las de cualquier otra persona que camina por esta tierra.

Así que no esperes que alguien más “entienda” quién eres en su profundidad. Algunos se relacionarán estrechamente contigo; otros no tendrán idea de lo que estás hablando.

Tal vez es hora de dejar de insistir en que otros piensen de la manera que tú lo haces y permitirles tener su propia perspectiva, basada en sus propias experiencias únicas.

5. Optimismo

Solo tú mismo puedes buscar y encontrar todas las posibilidades que ofrece tu día, tus relaciones o tu vida. Lamentablemente, la persona promedio está en constante búsqueda de todo lo que está mal para poder solucionarlo y luego sentirse feliz.

Pero solo escucha las conversaciones a tu alrededor; encontrarás una gran cantidad de quejas y culpas. Es tu decisión si quieres involucrarte en esas cosas, o abrir tu propio camino enfocándote en lo que puede ir bien en lugar de lo que está mal.

6. Realización

Intentar encontrar a alguien más para llenar el vacío de tu vida es una persecución interminable. Deja de esperar conocer a esa persona que pueda cumplir con todos tus criterios. Una definición clara del diccionario de la palabra “realización” dice: “satisfacción o felicidad como resultado del desarrollo completo de las habilidades o el carácter”.

Eso es. Una vez que encuentres satisfacción con tu propia vida, estarás listo para conectar con otros en una relación sana y mutuamente beneficiosa.

7. Alegría

Otras personas podrían hacerte sentir feliz de manera temporal, pero no podrán forzarte a ser consciente de la luz que brilla en tu vida diaria. La alegría viene de ver las cosas buenas que ya están en tu vida, tanto pequeñas como grandes.

Un hombre recluido en una prisión afgana vivía en una pequeña celda con piso de concreto gris y cama de metal. Solo una pequeña ventana en la parte superior de la pared exterior dejaba entrar un estrecho haz de luz por la mañana. Esperaba ansiosamente esa luz, y todos los días daba gracias por su presencia.

Un frío día de otoño, mientras temblaba en el suelo húmedo, una brillante hoja roja voló y aterrizó frente a él. Con cuidado la recogió y la escondió, sabiendo que sus captores le quitarían incluso esa pequeña alegría. Diariamente la sacaba para apreciarla.

Con el tiempo se fue tornando de un color oxidado, pero aun así era lo que traía el único color a su mundo. Entonces, un día encontró un trozo de hilo azul brillante en la esquina debajo de su cama, y ​​también lo escondió.

Estas tres alegrías, un rayo de sol matutino, una hoja seca y un hilo, ayudaron a mantener su cordura durante tres años, hasta que finalmente escapó y huyó a la libertad. Desde esta perspectiva, podemos darnos cuenta que vivimos rodeados de infinitas alegrías, pero solo si estamos dispuestos a buscarlas.

8. Estupidez

Necesitamos ser tontos; tener momentos en los que hagamos disparates, seamos locos e irreverentes. Esto evita que nos tomemos demasiado en serio la vida. Es mejor cuando compartes estos momentos con un amigo, pero a veces no hay nadie disponible.

Bailar con nuestro gato, saltar por toda la sala de estar, pararse en la cama para dar un soliloquio, hacer muecas en el espejo, hacer una pelea de espadas con cucharas para la cena y, en general, liberar nuestras inhibiciones, ayuda a liberar tensión.

Nadie más estará obligado a hacer el ridículo, y a veces se siente bien. Es bueno que las personas sean apropiadas socialmente, pero también hay que tomarnos descansos.

9. Soluciones

Todos tenemos problemas. Otras personas pueden ayudarnos a buscar posibles soluciones, pero si el problema está en nuestra vida, es uno que ayudamos a crear. Depende de nosotros resolver lo que ocasionamos.

Piénsalo: ¿alguna vez te han sugerido una solución que haya sido totalmente acertada? Por lo general, las recomendaciones de otras personas no suelen convencernos totalmente o no son muy acordes a lo que sentimos.

Solo las personas con mentalidad de víctima esperan que otros vengan a su rescate. Los vencedores revisan las opciones, toman medidas y se adaptan según sea necesario.

10. Juicio

Si crecimos recibiendo comentarios negativos, nos encontraremos esperando el juicio de los demás. Cuando alguien ofrece un comentario, buscamos un significado oculto detrás de sus palabras.

Creemos que todos tienen intenciones ocultas. Todo lo que otras personas hacen es sospechoso. Si alguien nos mira raro, nos preguntamos si tenemos espinacas en los dientes, cuando tal vez piensan que nuestro corte de pelo se ve increíble.

Si recibimos un cumplido, nos preguntamos qué quiere esa persona de nosotros. Si buscamos comentarios negativos, estamos seguros de encontrarlos en todas partes.

Oprah Winfrey realizó un experimento en el que se maquillaron cicatrices falsas en rostros de mujeres hermosas para ver cómo la gente respondía a ellas mientras caminaban por una calle de la ciudad. Sin embargo, durante un “chequeo final” de su maquillaje falso, se les removieron las cicatrices falsas sin que ellas se enteraran.

Finalmente salieron luciendo sus rostros hermosos habituales (y sin ninguna cicatriz). Lo interesante es que al regresar, las mujeres informaron de que recibieron miradas de juicio, y que la gente se burlaba de ellas y las señalaban mientras caminaban por la calle.

La reacción que ellas esperaban de los demás fue finalmente como interpretaron su experiencia. Y su interpretación fue totalmente incorrecta.

Tal vez sea hora de que dejes de esperar cosas de los demás y que te hagas cargo de tu propia vida. ¿Qué errores del pasado estás listo para perdonarte? ¿Qué viejos mensajes de autoimagen que recibiste de otras personas ya no te parecen ciertos? ¿Qué cambios quieres hacer? ¿Dónde quieres mejorar? Toma las riendas de tu vida y haz que todo esto suceda.

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